viernes, 4 de abril de 2025


LATINOAMERICA EN EL CONTEXTO INTERNACIONAL 




Los tiempos que estamos atravesando no son otra cosa que la consecuencia del desequilibrio provocado por el desarrollo del capitalismo occidental, principalmente en los dos últimos siglos. 

Todas las grandes guerras, desde la que culminó con la paz de westfaliana, que dio comienzo a la construcción los estados europeos, fueron provocadas por intereses económicos imperialistas. Estos intereses siempre aparecen ligados a ideales o principios fundados en un sistema de vida regido solamente por lo material. 

Se puede decir que el sistema tiene tal autonomía que va más allá de los gobernantes de turno. Es el caso del nuevo presidente de EEUU Donald Trump que tiene más interés de hacer dinero que la guerra, pero más allá de su voluntad está a merced, como el de todos los últimos gobiernos de EE.UU., del llamado Deep estate (estado profundo que obedece solo a intereses económicos que no coinciden con lo suyo, que generalmente es la cuestión inmobiliaria). 

Los gobiernos europeos obedeciendo a su historia colonialista que trata los demás como posibles enemigos, se han enfrentado con Rusia. País de una gran extensión compuesto por muchas étnicas, varios idiomas y dialectos, que, en vez de ser factores de conflictos, la política de respetar a cada comunidad a logrado mantener la unidad de la nación. Este criterio es lo que hace de Rusia un país que rechaza el capitalismo financiero especulativo, cuya mayor consecuencia es la disolución de todo lazo social. Razón por la cual Europa la considera un país hostil.  

Respecto a la convivencia de comunidades con distintas características, la implementación del gobierno plurinacional boliviano, también desde el año 2006, ha logrado una gobernabilidad de las comunidades indígenas con sus distintos dialectos.  

Respecto a este tema, que pocos historiadores rescatan, un siglo antes era el propósito que tenía en un principio V. Lenin, en los inicios de la revolución rusa, hacer una confederación de estados para respetar las características de cada uno, pero luego vino Stalin, y cambio la historia hasta 1990. 

Históricamente el sistema económico internacional financiero concentrado no tolera nada que se antepongan a su desarrollo. Así fue como los países occidentales, principalmente Europa fueron permisivos con el surgimiento del nazismo en Alemania por la razón de que este representaba un freno para la expansión del sistema soviético amenazante del capitalismo clásico. ¿Acaso no es similar al conflicto de hoy entre Europa y Rusia? Hoy todos sabemos que la experiencia del estalinismo fue un “capitalismo de estado” que también cayó en manos del poder financiero internacional, destruyendo el buró político estalinista en 1990.  

Hoy la historia se repite, con la diferencia, de que Rusia no acepta el sistema financiero occidental. 

El otro gigante que es un impedimento para la expansión del capitalismo financiero occidental es China. País con la particularidad de tener un capitalismo bajo control, que hasta ahora le ha dado resultado. En este país no se permite la especulación financiera que pueda perjudicar el normal comportamiento de un mercado controlado por una comunidad, es un desarrollo que se ha dado a mismo en los últimos 50 años.  

Volviendo al principio de este artículo. Rusia y China, por sus características, son un impedimento para la expansión de occidente capitalista que busca disolver todo desarrollo autónomo y así poder succionar toda riqueza para la auto concentración en un suprapoder que no pertenece a ninguna nación.  

Frente a todo esto ha surgido una alternativa que no existía. Esta es los BRICS que tienen la característica de respetar la idiosincrasia de cada pueblo que lo integre. 


 LA INFLUENCIA DE LOS BRICS SOBRE EL EMISFERIO SUR 

Podemos decir que, en el transcurso de la segunda guerra mundial, inclusive durante los últimos años de la década del treinta y principios de la del cuarenta, hubo un desarrollo de la industria nacional argentina. En parte, esto sucedió porque las fábricas europeas estaban todas dedicadas a producir armamentos para la guerra.  Como todos sabemos esta situación fue aprovechada por el peronismo. Este llevo adelante una política soberana hasta 1955 año en que fue interrumpido por los intereses imperiales que se habían repuesto a través del plan Marshal implementado por EE.UU. El propósito del plan era frenar la expansión Soviética sobre Europa después de la segunda guerra. Paralelamente se restableció y fortaleció la dependencia económica del hemisferio sur. Derribaron gobiernos que no eran afines a los intereses de occidente. Como ya lo señalamos el caso del peronismo en la Argentina, en Brasil el de Getulio Vargas que termina suicidándose y años más tarde el de Joao Goulart, también derribados por un golpe militar. El poder imperial tuvo en cuenta a los países más grandes del cono Sur, que podrían haber tenido una influencia en el resto de Latinoamérica. Seguidamente viene el “Plan Condor” que es mucho más conocido y tiene consecuencia hasta nuestros días.  

Hoy, el debilitamiento y la crisis de occidente abre una puerta para el resurgimiento de gobiernos autónomos en el hemisferio sur. Si bien esto no es lineal, hay una correlación por el simple hecho de que la debilidad en los países centrales también se plantea en su política exterior. Es similar al escenario de la segunda guerra que si bien no está declarada todo occidente está concentrado en la guerra de Ucrania acompañada por la crisis financiera. 

Otro factor es como el aparato empresarial no se fija en el color político, sino en la factibilidad del importe de la ganancia. Esto ha llevado a que miembros de empresas occidentales se trasladan a aquellos países que les más beneficios. Es el caso de las empresas que se trasladan a China por la sencilla razón de tener un menor costo de producción. Me refiero al capitalismo de producción de bienes y servicios. El capitalismo financiero especulativo es perseguido en China. 

En conclusión, podemos decir que la crisis europea y el riesgo de un enfrentamiento con Rusia han provocado un debilitamiento de la influencia de occidente en Latinoamérica, razón por la cual esta situación da más oxígeno a la posibilidad de la revitalización de gobiernos autónomos con la ventaja de poder alinearse a los BRICS. Esta alternativa internacional no existía en el siglo XX, por esto el Gral. Perón planteo la tercera posición, que señalaba la no alineación con ninguna de las dos alternativas que se planteaba en ese momento histórico, sea la democracia formal occidental o el sistema comunista soviético. 

 Respecto a esto último, “la tercera posición” merece ser tratado en otro artículo porque va más allá de la no alineación con las dos alternativas que se planteaban en aquel momento. Contemplaba rescatar modos de vida, hábitos y formas de organización anteriores a la colonización europea que estaban contemplados en “la comunidad organizada” 

Hoy la situación en este aspecto es distinta. El comunismo no existe y la democracia formal occidental tampoco. Solo ha quedado un neoliberalismo financiero que no respeta ningún límite. El caso de D. Trump en EEUU emergió como alternativa al neoliberalismo reivindicando un nacionalismo americano que ya no existe, o existe de manera retrograda en contra de los intereses de otros países, o sea la América del norte expansionista. 

Otro acontecimiento que se debe tener en cuenta es la caída del muro de Berlín. Suceso que se festejó como el triunfo del liberalismo sobre el comunismo soviético, optimismo que solo sobrevivió unos años. En la argentina lo padecimos con el menemismo que ensayo en ese periodo una alineación total con occidente.  

Pero no fue el triunfo de la democracia formal occidental sobre el sistema comunista soviético, sino el triunfo del sistema financiero internacional. 

 Debemos tener en cuenta lo más importante, que ya fue señalado más arriba. En este momento histórico existe una alternativa que son los BIRCS, este tiene la característica de no tener exigencias respecto a la administración interna de cada nación, respeta la autonomía de cada miembro. Esta entidad comenzó a funcionar en el 2009, los países iniciadores fueron Brasil, Rusia, India, China y Sud África. ¿Se puede decir que la causa del origen de los BRICS es la anarquía desatada en el planeta desde el auge del neoliberalismo? Si.