sábado, 9 de mayo de 2026

América Latina frente al eurocentrismo: movimientos nacionales que no encajan en categorías importadas

 



En esta tercera década que estamos atravesando, muchas personas muestran pesimismo respecto a la crisis que acontece tanto a nivel local como a nivel internacional. Es comprensible este estado de ánimo, pero si hacemos una vista retrospectiva, vemos cómo en otros momentos, en situación similar, surgen movimientos que dan lugar a una superación de la crisis. Hay una multiplicidad de factores que se ponen en movimiento y actúan sobre la gente; algunos estas a la vista, pero también están los más profundos que no están identificados y hacen a la precipitación de los acontecimientos.

 

En este marco, es comprensible la actual desazón de mucha gente. La cuestión va más allá de explicar la razón de los acontecimientos actuales: hay una multiplicidad de motivos, algunos aparecen en la superficie y otros, son más difíciles de detectar.

 

Las causas no visibles del descontento

 

Para hacer una aproximación sobre este tema, primero deberíamos tratar de indagar sobre las causas no visibles que la desencadenan. Estas son, en orden de importancia: primero, el desequilibrio social producido por una falta de contención; esto lleva a un naufragio y desorientación en todos aquellos que no tienen grupos de pertenencia. Es distinta la situación de aquellos que se identifican con una causa con la cual se enfrentan a la crisis y a su origen. Así es como sucede una identificación y pertenencia que el mundo circundante ya no les brinda. Esto puede sonar como una interpretación muy “sociológica”; no es la intención, sino todo lo contrario. Lo que importa es valorar la lucha reivindicativa, porque esta es la manera de recuperar lo perdido.

 

Luchas reivindicativas y sistemas autodestructivos

 

Las luchas reivindicativas son las que derrotan los sistemas que han desnaturalizado las relaciones interpersonales; eso es la vida en comunidad. Generalmente son los sectores más humildes los que de manera mayoritaria componen estos movimientos. En parte esto se debe a que son mayoría, y también a que los sectores medios (clase media) están más atravesados por la cultura y propaganda de un sistema capitalista, cuestión que les dificulta la comprensión.

 

Generalmente se cree que la crisis obedece a una determinada clase social o grupo selecto que se beneficia del saqueo. La cuestión es más compleja. El sistema de expoliación tiene la característica de ser autodestructivo: consigue las mejoras beneficiando a un grupo selecto en detrimento de lo que le circunda. Si miramos hacia atrás, vemos cómo los mismos gestores de sistemas injustos han sido devorados por lo que ellos mismos crearon.

 

El caso de América Latina y los pueblos originarios

 

En nuestra América Latina vemos cómo los pueblos originarios se enfrentan a sistemas de explotación de riquezas naturales que destruyen sus medios de vida. No es porque sean ecologistas; es por la sencilla razón de que ellos se consideran parte de la naturaleza. El ecologismo nace en la civilización occidental. Muchas organizaciones que defienden el ecosistema han sido capturadas por el aparato propagandista occidental y hacen difusiones evasivas para para ocultar los verdaderos problemas. Todo esto que estoy señalando es bien conocido por los grupos de poder, que, para mantener sus privilegios, llevan adelante campañas para canalizar el descontento en distintas sendas y así no coincidan con los objetivos generales del sistema de expoliación.

 

Diferencias entre América Latina y Europa

 

Las manifestaciones populares de nuestra región tienen características distintas de las que se originan en Europa. Esto se debe al impacto diferente que tuvo el desarrollo industrial en nuestro continente. Fue extractivista y sus dividendos beneficiaron de manera secundaria a los trabajadores europeos que, mediante sus luchas, lograron mejoras en el sistema fabril (reducción de la jornada laboral, etc.). El procesamiento, en Europa, de las materias primas extraídas de las colonias generó un desarrollo industrial que, de manera secundaria, benefició a los trabajadores. Esto sería la “teoría del derrame” para los europeos, de esto se habló en la Argentina en el gobierno del “macrismo” —cómo los sectores más empobrecidos se beneficiarían de la política liberal con la llegada de los capitales extranjeros como inversión—, lo mismo que intenta el gobierno actual.

 

El naufragio de los sectores ilustrados

 

El naufragio de nuestros intelectuales es parte de la resultante de un estado de indefección y sometimiento a factores externos. La imposibilidad de analizar nuestra realidad se debe a estar atravesados por un sistema cultural eurocéntrico, claro que hay algunas honrosas excepciones. Por esta razón nunca entendieron los movimientos nacionales, pues estos movimientos no encajaban en las categorías europeas que tiene un sistema patidocrático capturado por un sistema financiero que hace concesiones para mantener la fachada democrática para que sobreviva y se pueda seguir con la expoliación del hemisferio sur.

 

La estigmatización como estrategia del capitalismo

 

La revolución rusa tuvo su particularidad. Una vez que asumieron el poder, el partido —podemos arriesgar a decir— fue capturado por el capitalismo y utilizado como un espantajo que amenazaba la democracia y la libertad de occidente. Después de la caída del muro, fue el terrorismo personificado en los árabes. Esta estigmatización es la estrategia del sistema capitalista para enfrentar a la población con un enemigo imaginario.

 

La lectura intuitiva de las mayorías y el rol de la IA

 

El análisis del devenir de la situación mundial y su crisis actual son necesarios para entender nuestra realidad y poder plantear una estrategia. Un factor a tener en cuenta es que las mayorías hacen una lectura intuitiva y actúan en consecuencia, creando así las condiciones para que se recupere el equilibrio perdido y se vuelva a una sociedad con armonía. Esto no significa volver atrás, sino tener una buena vida acorde al mundo circundante, incluyendo todos los adelantos técnicos como la IA y demás.

 

Respecto a la IA, se ha escrito mucho. La mayoría de los análisis son pesimistas en el sentido de que la misma será el nuevo patrón ordenativo de la humanidad, sería “el nuevo ser superior al cual quedaríamos todos a su merced”. Esto que ha trascendido no es casual; detrás de ella están escondidos los verdaderos responsables que llevan adelante una política de exclusión y marginación social. Ya lo he señalado en otras oportunidades: la IA se basa en un sistema binario; detrás de esta hay un poder real en el cual podemos identificar a CEOS y multimillonarios que están ligados al mundo financiero internacional que anualmente se reúne en Davos.

 

La reacción popular no necesita líderes predeterminados

 

Volviendo al tema inicial, la reacción popular de la cual estamos siendo testigos no necesita de hacer elucubraciones teóricas deductivas. Tampoco que preexista un referente que las origine y dirija, como mucho tiempo se creyó y se sigue creyendo —cuestión que lleva a la discusión de quién debe liderar la cuestión—. En la gestación de un movimiento de oposición, como tantas veces ha sucedido en nuestro país y otros de América Latina surgen de manera espontánea. Aparece una multiplicidad de factores y, como estos no encajan en los parámetros eurocéntricos, se ha intentado desacreditarlos llamándolos populismos. Respecto a esto último debemos tener en cuenta que los movimientos y sus referentes son una sola cosa, son vanos los intentos de caracterizar un movimiento por su líder, como así también caracterizarlo por las características de la manifestación y sus componentes.

 

El peronismo como fenómeno transversal

 

Pensándolo así, se debe entender al peronismo como un fenómeno social transversal, en el sentido de que llega a sectores de todas las capas sociales. Estas capas sociales son distintos estamentos de una sociedad que se sienten agraviadas por una política que es destructiva. Esta unión sucede por la identificación frente a un enemigo común.

 

Es una reacción por conservar la vida, así de simple, como cualquier otro organismo que reacciona ante algo amenazante. Se puede decir que es una opinión basada en el instinto de conservación, no somos algo ajeno a la naturaleza: somos parte de ella y, como tal, reaccionamos ante algo que nos quiere destruir.

 

Identificación contra un enemigo común

 

Por todo lo señalado anteriormente, los movimientos populares en América se caracterizan por enfrentar al imperialismo. Hay un pasado en común, un idioma y una misma religión que constituyen un hilo cultural como factor de unión; esto hace que sea más factible que la manera de manifestarse sea mediante una identificación en contra de un enemigo. Este es identificado porque intuitivamente es detectado como ajeno y perjudicial para el bien común.

 

 Conciencia social versus reglas del mercado

 

Cuando hablamos de conciencia social, nos referimos a las creencias de los integrantes de un determinado grupo social; esta creencia está fundada en una manera de actuar frente al mundo externo. Los que obedecen al mercado creen que actúan en base a la realidad, pero la verdad es que el mercado tiene sus propias reglas, que no coinciden con las necesidades de una determinada comunidad o grupo social.

Los que llevan este sistema adelante son capturados por ese modo de vida. Son los que sostienen la libre competencia y el mejoramiento infinito. Es un sistema que se retroalimenta de lo que él mismo genera. Es autodestructivo porque las reglas del mercado no obedecen a las personas, sino a una espiral que crea ella misma, de la cual son cautivos quienes están en ella: los que no obedecen quedan afuera, y si obedecen son fagocitados. No es el propósito hacer una reflexión filosófica. sino describir que la reacción popular es más rápida y racional que la de los analistas. Muchos creen que lo que se busca es el ascenso social, pero el propósito es vivir bien, que es distinto, pero este tema necesita otro artículo.


viernes, 1 de mayo de 2026

El malestar en la cultura: tecnología, individualismo y la falsa antinomia política

 


El impacto tecnológico y el aislamiento voluntario

Al desarrollo industrial se le adjudicó la desadaptación del ser humano. Este tema quedó plasmado en varios pensadores de la época; la mayoría de ellos lo atribuyeron al desacomodo de las personas frente al cambio social originado por el desarrollo y la urbanización. Mucho se ha escrito sobre ello desde principios del siglo pasado.

 

Hoy vemos cómo se intenta identificar el momento histórico a través de distintos calificativos como transmodernidad, posmodernidad, etc. Detrás de estos nombres se desarrollan diversas teorías sobre lo que está sucediendo. La mayoría de ellas describen la realidad como una consecuencia del impacto tecnológico en la humanidad. Es innegable que la tecnología ha modificado los hábitos de las personas. Si miramos hacia atrás en el último siglo, vemos que el mayor impacto recién comenzó a fines del siglo XX, es decir, solo hace veinte o treinta años, principalmente a consecuencia de los móviles y la instantaneidad informativa. Si bien esto brindó una mayor comunicación interpersonal (celulares) e información, también promovió el aislamiento de las personas entre sí.

 

Esta cuestión ha sido debatida constantemente en los últimos años. Quienes no la perciben de manera crítica están a merced de la manipulación mediática. Esto los lleva a implementar lo que se llamó el "aislamiento voluntario", uno de los métodos que el individuo emplea para protegerse del sufrimiento que proviene de las relaciones humanas. Esto se manifiesta en la retirada del lazo social, generando aislamiento, con la consecuencia de uno de los mayores síntomas de nuestro tiempo: la depresión.


 

La perspectiva freudiana: malestar y civilización

 La psicología freudiana sostiene que existe un antagonismo irreconciliable entre lo que el individuo desea y lo que la sociedad le permite. Podemos decir que este es un diagnóstico acertado de los males de nuestro tiempo. Todo el mundo señala que las exigencias del mundo social no tienen límites, y que por esas exigencias muchas personas se sacrifican por objetivos que nunca lograrán.

 

De hecho, el capítulo 3 de *El malestar en la cultura* identifica tres fuentes del sufrimiento humano: la superioridad de la naturaleza, la fragilidad de nuestro cuerpo y, crucialmente, nuestra relación con los otros. Esta última es la más dolorosa porque es la que creemos poder controlar y, sin embargo, nos causa la mayor decepción. Sucede que las instituciones que creamos para regularla acaban siendo fuente de sufrimiento. Pensado de esta manera, se forjó la creencia de que el desacomodo sucede por la sustitución del poder del individuo por el de la comunidad. Visto así, la fuente del malestar sería la pérdida de autonomía. Esto se utiliza hoy para sustentar políticamente lo individual por encima de lo colectivo, planteando así la antinomia errada entre "colectivismo socialista" y "sociedad liberal".

 

S. Freud señala que el problema es tan antiguo como la ética misma: el ser humano se enfrenta a la paradoja de que el mismo artificio que creó para alcanzar el bienestar —la civilización— es la mayor causa de su infelicidad. Nunca llega a sentirse totalmente integrado a la cultura. Esto exige a los seres humanos la renuncia a la satisfacción inmediata de sus pulsiones más primarias, especialmente las sexuales y las agresivas. Esta represión no es superficial; se interioriza y da origen a un sentimiento de culpa por no cumplir con las exigencias. Esto se convierte en la fuente principal del malestar psicológico que caracteriza al hombre civilizado.

 

Planteado así, para Freud el malestar no es un hecho individual aislado, sino que nace en y por la relación con los otros. Las alternativas que se plantean no son consideradas como una solución definitiva. En *El malestar en la cultura*, el autor aborda medidas paliativas que los seres humanos utilizan para soportar el sufrimiento. Sin embargo, el texto también sugiere —en referencia a una de esas medidas— que el intento de escapar por completo de la cultura no es una opción viable. No se puede volver a un estado primitivo. Al respecto, señala que la vida en comunidad, incluso en sus formas más simples, ya impone restricciones a los instintos, como lo demuestran las prohibiciones (tabúes) existentes en las sociedades primitivas. En síntesis, S. Freud no ofrece una solución definitiva para eliminar el malestar, sino que presenta un conjunto de estrategias que las personas utilizan para hacerlo más soportable.

 


"El Estado de naturaleza": un mundo sin límites ni propiedad

Este sistema social viene de lejos, como ya lo hemos señalado. Luego de la Edad Media, Inglaterra se constituyó como referente de la industrialización, que fue tomada como ejemplo en la mayoría de los países latinoamericanos. En los centros culturales se citaba al creador del *Leviatán* por ser la obra que estableció normas para controlar los apetitos sin límites de las personas sobre los bienes. Así nace el pacto social, que desde entonces realizan los dueños de los bienes en beneficio propio y el de sus asociados.

 

Los cánones académicos no se forman en un vacío neutral. Reflejaron y reflejan los valores que constituyeron el poder de una época. Las universidades, los sistemas editoriales, las revistas académicas y las cátedras han estado históricamente dominadas por las élites culturales y económicas. Privilegian a los autores que legitiman el orden establecido por sobre aquellos que lo desafían radicalmente.

 

Hace muchos años, un pensador inglés, Hobbes —que aún se enseña en nuestras universidades sin explicar las consecuencias de ese pensamiento— dijo que el hombre es malo por naturaleza y que había que ponerle un límite. Ese límite se llamó "Leviatán": un pacto social para ponerlo al servicio no de un desarrollo social determinado, sino de un sistema que dio lugar a su expansión por toda Europa y, consecuentemente, a la explotación de las regiones colonizadas.

 

Para Hobbes, la esencia del ser humano está gobernada por sus pasiones y apetitos, siendo el más poderoso de todos un "apetito incontrolable por poseer los bienes". En un mundo sin un poder común que lo limite, viviríamos en el llamado "estado de naturaleza", que Hobbes describe como una "guerra de todos contra todos", en donde el estado es de todos. Como no existen leyes ni un gobierno que las imponga, cada persona tiene un "derecho a todo" para asegurar su supervivencia. Esto significa que no hay una idea de "lo mío" y "lo tuyo". No existe la propiedad privada. Debe haber un poder que garantice los acuerdos; la propiedad privada no puede existir sin ese poder. Cualquier bien que alguien posea puede ser tomado por otro más fuerte en cualquier momento. Todo esto fue la justificación de la creación de un orden establecido que sobrevive hasta el presente.

 


La falsa antinomia entre liberales y estatistas

En la actualidad, lo que hay por detrás es la lucha por el control del Estado. Esto ha llevado a una pelea entre estatistas y no estatistas. Se ha sembrado la idea de que la construcción del Estado limita las libertades de las personas, planteando así la falsa antinomia en la que a los estatistas se los identifica con denominaciones como marxistas, colectivistas, comunistas, izquierdistas, etc.

 

Si nos fijamos en las personas que nos rodean, muchas de ellas se declaran liberales porque interpretan que las normas que impone un Estado son límites que impiden el desenvolvimiento personal y comercial de las personas. Pero más allá de su identificación política infundada, lo importante a señalar es que estas personas generalmente comprenden muy bien las normas que rigen a un grupo social, las respetan y adhieren a ellas. Se desenvuelven en las normas sociales teniendo un reconocimiento de sus pares que les permite un buen desempeño en las tareas que comparten con el medio. Esto apunta a que el enfrentamiento entre liberales y "estatistas" es ficticio. Lo que hay por detrás es una lucha por quién controla el Estado en favor de quién. La verdadera antinomia es entre la comunidad y los grandes grupos de poder económico que pretenden monopolizarlo todo en su beneficio.


jueves, 16 de abril de 2026

La culminación de la modernidad y nuevo paradigma emergente: los BRICS como respuesta a la crisis occidental

 El presente que estamos atravesando es la culminación de un ciclo que comenzó hace 500 años, llamado "la modernidad". Esta primera mitad del siglo XXI será recordada por el hecho de superar un periodo histórico tan largo. Muchos de nosotros no tomamos conciencia de la verdadera dimensión del momento que estamos viviendo. Esta forma de vivir, que ha perdurado tanto tiempo, ha establecido un orden que se ha sostenido imponiendo una manera de pensar. Dicha manera de pensar, profundamente instalada, se basa en que una sociedad no puede avanzar si no es a través de "orden y progreso", consigna que se estableció en el siglo XVIII con la expansión del capitalismo imperialista. 

 Si bien durante el transcurso de los años fueron sucediendo distintos periodos que dieron lugar a nuevas formas de gobierno, esto se implementó mediante un nuevo tipo de poder coercitivo del Estado, a través del armado de un consenso ideológico en la sociedad civil. Podemos decir que la primera gran expansión de Occidente, usando este método, fue el imperio español mediante la cooptación del cristianismo. Esto ya lo he señalado antes, haciendo referencia a Frei Betto, el teólogo y pensador brasileño que sostiene que cooptar un símbolo es la mejor manera de neutralizar su significado. 

 El poder no se sostiene únicamente por la fuerza del Estado, sino también por la capacidad de la clase dominante para persuadir a las masas de aceptar un determinado orden supuestamente legítimo y natural. Es aquí donde el derecho juega un papel clave. No es solo un conjunto de normas, sino un mecanismo ideológico que contribuye a consolidar el dominio cultural y político. 

 Esto se estableció en el hemisferio norte occidental con la expansión del cristianismo mediante la colonización, y luego a través de los sistemas "democráticos" nacidos en Europa. Oriente tiene un devenir histórico diferente. Habría que analizarlo en profundidad. Una de las hipótesis más difundidas es que preservaron una concepción holística. Al respecto, un filósofo iraní, Seyyed Hossein Nasr, ha desarrollado la idea de que la civilización occidental se caracteriza por un enfoque analítico, fragmentado y secular, mientras que el mundo islámico y oriental en general mantiene una visión holística e integradora del conocimiento y la realidad. Nasr argumenta que Occidente comienza con una mirada dualista del mundo a partir de los siglos XVI y XVII, precisamente cuando inicia su expansión colonizadora. En esto coincide con la argumentación de Ramón Grosfoguel y Katya Colmenares, entre otros, al señalar las diferencias entre Oriente y Occidente. Es así como se constituyó en Occidente una superestructura que irradia una manera de vivir y pensar que no coincide con la forma natural en que se debería desarrollar la vida en una comunidad. 

 La crisis de Occidente y la emergencia de un nuevo paradigma 


 Luego de 500 años, ante la crisis de Occidente, hoy vuelve a emerger junto a algunos países que no fueron parte del fenómeno capitalista occidental. Así se ha gestado el nuevo paradigma —si se lo puede llamar así—. Es una interpretación que, con base en experiencias del pasado, reconstruye un presente que contempla las necesidades de la comunidad, con la particularidad de que no obedece a los parámetros típicos de una democracia formal. La emergencia reciente de todo esto en el hemisferio sur se debe a países que, obedeciendo al reclamo de sus poblaciones, han comenzado una experiencia de organización no contemplada en los parámetros anteriores. 

 Por tal razón se puede decir que los BRICS son la respuesta a la crisis desatada por Occidente. Así como cualquier organismo vivo tiene sus autodefensas, podemos aplicar el mismo criterio: el sistema inmunológico de la vida en el planeta ha reaccionado contra un sistema que comenzó a gestarse con la modernidad en los siglos XVI y XVII, llegando a un límite que ya es insostenible. Entendiéndolo así, podemos afirmar que la heterogeneidad de países que conforman los BRICS obedece a una autodefensa frente a la destrucción sistemática de Occidente. Esta nueva alternativa que asoma en el horizonte no implica que debamos volver atrás dejando de lado los avances en la ciencia, sino incorporar todos los conocimientos técnicos y científicos para un buen vivir de la población. 

 Debemos considerar lo importante que es conocer las razones por las cuales estamos atravesando estos acontecimientos. Esto tiene relevancia porque, sin saber las causas de la situación actual, es imposible llevar adelante acciones para poner fin a la crisis y dar lugar a un periodo más armonioso. Los errores —muchos infundados— que se han cometido al interpretar mal el pasado han tenido un precio muy alto. Y digo infundados porque siempre ha habido una intencionalidad para distorsionar los acontecimientos; esto nos costó muy caro en el siglo anterior. 
 
El actual sistema se defiende; de ahí la lucha denodada por liderar la comunicación, que es de fundamental importancia para sostener un sistema que se está cayendo. Es de vital importancia volver sobre este tema, el cual está camuflado de tal manera que no nos damos cuenta de su influencia. Cuando emitimos una opinión, creemos que es nuestra, pero en verdad es la consecuencia de una sutil red de información que va permeando a la sociedad para que crea en las "verdades" difundidas y actúe en consecuencia.

 El conflicto en Medio Oriente como choque de dos eras 


 La actual situación de guerra en Medio Oriente —que económicamente involucra a todos— es el epicentro del enfrentamiento entre dos mundos: el que nació hace 500 años y el que comenzó a nacer desde 2009, los BRICS. En una economía multipolar donde se intercambian los productos según las necesidades de cada región, la guerra del Golfo no hubiera ocurrido. Una de las razones de esta guerra es que EE. UU., como representante de Occidente, está perdiendo el monopolio del comercio de petróleo en dólares. Esta situación es la que produce la emergencia de otras monedas y de una economía independiente del sistema financiero SWIFT. 
 
Los bancos pertenecientes al sistema occidental capitalista son los que sostienen a los gobiernos afines a sus objetivos. Ellos determinan a quiénes benefician o a quiénes bloquean. Los casos más conocidos son Cuba e Irán. Para esto usan la herramienta más conocida: el sistema SWIFT (Sociedad para las Telecomunicaciones Financieras Interbancarias Mundiales). Este sirve para bloquear el comercio de un país, ya que es la principal red de mensajería que utilizan los bancos a nivel mundial para comunicar y autorizar transferencias internacionales de dinero. Ser excluido de SWIFT equivale a ser "desconectado" del sistema financiero global, lo que dificulta de manera extrema la capacidad de un país para realizar importaciones y exportaciones. Las empresas no pueden pagar a proveedores extranjeros, y los vendedores no pueden recibir pagos del exterior. Frente a esto, los BRICS están implementando formas de pago diversas, por ejemplo, en las monedas de cada país.
 
La pérdida de la hegemonía de Occidente ya está en marcha. Ya no tiene el monopolio de la comercialización del petróleo en dólares. Comenzó la atomización de la OTAN. Todos estos son los signos más importantes. Rusia pasa a ser uno de los países referentes de la OPEP, que históricamente manejaba EE. UU. Los árabes súbditos del país del norte —como Arabia Saudí, Kuwait, Emiratos Árabes Unidos, Dubái y otros— han naufragado en el transcurso de la guerra. Su dependencia de EE. UU. terminó. Comienza una nueva historia en la que los protagonistas son Rusia, China y los países del hemisferio.

viernes, 27 de marzo de 2026

El peronismo como movimiento nacional: persistencia histórica y desafíos contemporáneos

 


Desde principios de este siglo estamos viviendo una época vertiginosa. Casi todos los analistas señalan que esta velocidad nos hace más difícil tener conciencia de lo que está sucediendo. Los adelantos técnicos, más las causas del devenir histórico, han impactado en nuestro país provocando situaciones impensadas tan solo hace diez años atrás.

 

El adelanto tecnológico que se dio en la comunicación ha disparado vertiginosamente las transformaciones en la sociedad de manera artificial. Este adelanto ha tenido un rol importante en la distracción de los humanos de las situaciones que son importantes para el bienestar común. Si hay bienestar común, no hay sectores privilegiados que se benefician materialmente de las carencias de las mayorías. Ellos son los que provocan la pobreza y la marginación.

 

Así vemos cómo, en nuestro país, esto ha impactado en todos los ámbitos, tanto en los modos de vida como en la política. En referencia a este último aspecto, podemos decir que, si bien se han modificado muchas cosas, en la cuestión fundamental los puntos siguen siendo los mismos.

 

Si nos retrotraemos al surgimiento del peronismo en el año 1945, vemos cómo el mismo se ha mantenido a través del tiempo como alternativa a una política expoliadora a favor de los intereses extranjeros. Esto se debe a que los principios en los modos de vida con base en la ética no han sido corrompidos a pesar del continuo bombardeo en favor del individualismo egoísta propagado por los medios. Haciendo una mirada más profunda, podemos decir que estos principios conservados son una voluntad de vida de una comunidad que coincide con todo lo circundante; esto es, la naturaleza.

 

Así es cómo, con estos principios, observando lo estrictamente político que hace al devenir de nuestra actualidad, le damos un sentido al surgimiento del peronismo que ha podido mantenerse como alternativa hasta nuestros días. Este tuvo y tiene lugar por una concatenación de hechos que se manifiestan de manera conjunta a través de una voluntad personificada en un referente que en su momento fue el Gral. Perón. Estos acontecimientos se dan porque hay un pasado que está vivo, y cuando confluyen las voluntades se producen los hechos que se manifiestan a través de alguien que los personifica. Estos acontecimientos suceden como respuesta a un impedimento de realización voluntaria colectiva. Desde este punto de vista, podemos echar luz sobre nuestro devenir histórico más reciente. Podemos decir que el movimiento peronista surgió en razón de que había una voluntad postergada de la población, y que al encontrar su cauce —esto sería quien lo represente— se funda un movimiento para poder llevar adelante sus propósitos postergados.

 

Una parte importante de la virtud de los fieles referentes del movimiento peronista fue haber retransmitido el mensaje que les llegaba desde la población, haciéndolo una consigna emancipatoria. Para que haya un líder que lleve adelante un propósito, debe haber primero un pueblo que ha transmitido esa necesidad negada por un poder opresor. No debemos hacer un reduccionismo analizando por qué el peronismo como movimiento ha sobrevivido desde 1945; es una tarea que incluye varios aspectos. El más importante es haberse mantenido a través del tiempo como un movimiento sin haberse convertido en un partido político. Este era el propósito del enemigo, porque de esta manera quedaba atrapado en el sistema partidocrático.

 

Esto es importante porque, generalmente, cuando se habla de democracia, sin analizar que este es de origen europeo, cuya finalidad más importante es separar y enfrentar entre sí a los distintos sectores de una comunidad para que no tengan un objetivo común y así lograr su sometimiento a través de la división.

 

Ya lo hemos señalado en otros artículos, pero es necesario volverlo a decir porque tiene muchas aristas y son todas importantes. El concepto de democracia basado en los partidos políticos que expresan la voluntad popular periódicamente, conjuntamente con la división de poderes —ejecutivo, judicial y legislativo—, es una creación europea de la modernidad para preservar el patrimonio y privilegios de las elites gobernantes. La división de poderes tiene la finalidad de que el mismo no quede en manos de un solo sector; esto es, evitar la concentración del poder, es decir, un dictador, pero nada se habla de la concentración del poder económico que maneja los tres poderes, como es el caso argentino.

 

Los medios también son un factor de poder y, como tal, en un caso puntual, hacen maniobras para tratar de enfrentar en las internas del partido justicialista a los distintos sectores que componen el movimiento peronista, el más destacado en la difusión de las diferencias de la corriente Kirchenrista de Máximo y Cristina Kirchner con la de Derecho al Futuro que representa Axel Kicillof.

 

Vale tener en cuenta la frase del libertador Simón Bolívar: "Nos dominan más por el engaño que por la fuerza". Así fue como lograron, en las elecciones presidenciales del 2024, imponer un candidato por medio del engaño que representaba los intereses extranjeros. Como consecuencia de eso, hoy nos encontramos al borde de un colapso económico institucional.

 

El peronismo como movimiento nacional se debate entre ser un movimiento "transversal", como lo señaló Néstor Kirchner en su momento; esto es, que atravesaba todas las capas sociales y generacionales. En el período del kirchnerismo se conservaron principios del movimiento nacional. Se puede decir que esto fue debido a los acontecimientos que le dieron origen: las movilizaciones del 2001 como consecuencia de la debacle del período menemista que lo culminó De la Rúa. La historia demuestra cómo es el pueblo el que crea las condiciones para que, en su momento, surja el instrumento para llevar adelante las necesidades postergadas.

 

A través del tiempo vemos cómo el poder económico-financiero-mediático ha tratado de devorar a toda representación popular. En la primera mitad del siglo pasado vimos lo que le sucedió al radicalismo de Irigoyen: de ser un movimiento ligado a los intereses de la población, pasó a ser un partido político aliado a los sectores dependientes de los intereses de Inglaterra, para después pasar a ser opositor al peronismo y aliado a la embajada de EE. UU. en 1945.

 

En este momento, los poderes foráneos con sus aliados internos están tratando de hacer lo que han hecho siempre con los movimientos que representan los intereses nacionales. Pero, como señalamos al principio, la alternativa neoliberal, para llamarla de algún modo, está en franca decadencia: su ciclo se ha cumplido. Por tal razón, es cada vez más reaccionaria y autodestructiva. Este momento debe ser aprovechado por el peronismo para reconstruir su frente nacional y perfeccionar su accionar táctico para lograr los objetivos históricos aún no realizados.

 

La trascendencia que tuvo la última marcha conmemorando los cincuenta años del golpe del 24 de marzo de 1976 es una demostración de que el movimiento nacional se ha mantenido e, inclusive, se ha fortalecido. La marcha fue masiva y se destacó la participación de los jóvenes, lo que da testimonio del paso de los mandatos históricos de generación en generación. La voluntad del pueblo de volver a construir una política ligada a los intereses comunes quedó de manifiesto; es un testimonio de que el peronismo está vivo, pues es la función de este movimiento y sus principales referentes volver a crear las condiciones para que se manifieste la voluntad de toda esa gente que ha estado expuesta a todas las maniobras del interés extranjero desde siempre.

 

El saber hacer para conseguir los objetivos propuestos es un ejercicio de la vida; es una práctica que sirve tanto para lo individual como para lo colectivo. Pasar esto a lo político implica muchos respectos. Hoy en día vemos cómo, en ambos frentes, se utilizan tácticas para imponerse uno sobre el otro. La ventaja que tiene el sector que defiende los intereses nacionales es que cuenta con la verdad a su favor; así, la voluntad es mayor. Frente a esto, el poder oculto trata de manipular a través de los medios de comunicación para que la población esté desinformada.

 

Así volvemos a lo planteado inicialmente. Los medios de información están al servicio de los intereses extranjeros; recurren a todo tipo de maniobra sin miramientos, pero, a pesar de esto, no pueden vencer la voluntad de un pueblo. Vemos cómo, poco a poco, se va reconfigurando el movimiento nacional.


jueves, 19 de marzo de 2026

El fin de la modernidad: por qué la guerra en Medio Oriente es el síntoma de un mundo que cambia

 



La actual situación en Medio Oriente, en parte, obedece al estado de crisis del gobierno de EE. UU. que está a merced del poder oculto del Deep State, mundo financiero que no tiene bandera y solo responde a intereses económicos. Este poder es el que corroe a las sociedades llevándolas a un extremo como del que hemos sido testigos en el caso Epstein. Atrapa a las personas, las corrompe y las pone al servicio de los peores intereses. Es así como podemos entender el fenómeno de Donald Trump: este asumió el gobierno con la idea de volver a recuperar el nivel de vida perdido, MAGA (Make America Great Again). Esto llevó a muchos estadounidenses a votar por D. Trump, pero esto derivó en una claudicación del gobierno estadounidense frente a un poder económico que no solo conquista por su poder, sino también por la intimidación. El asesinato del político de derecha Charlie Kirk fue un crimen político cometido en la ciudad de Orem el 10 de septiembre de 2025. Este joven partidario de D. Trump se había manifestado públicamente en contra del poder financiero enquistado en el gobierno de Israel.

Esta nueva arquitectura de poder económico comienza con la creación de Bretton Woods, estableciendo las políticas económicas mundiales que estuvieron vigentes desde 1944 hasta principios de la década de 1970. Se establecieron las reglas para las relaciones comerciales y financieras entre los países europeos que habían quedado debilitados por la Segunda Guerra Mundial. Bretton Woods se proponía auxiliar a los países europeos frente al asecho del poder de los soviéticos de aquel entonces. El librecambismo pregonado estaba regido por estas identidades (Bretton Woods y el FMI, Fondo Monetario Internacional), quienes establecían las condiciones para los demás países y las relaciones con el Tercer Mundo.

En los acuerdos, también se decidió la creación del Banco Mundial y del Fondo Monetario Internacional, usando el dólar estadounidense como moneda de referencia internacional. Ambas organizaciones empezaron a funcionar en 1946.

En EE. UU. fue donde se establecieron las reglas para las relaciones comerciales y financieras entre los países más industrializados del mundo (FMI, Banco Mundial). Esta fue una política económica para apoyar a la Europa debilitada que salía de la Segunda Guerra y no cayera en manos del bloque soviético, que era el enemigo de ese entonces. Las cuestiones del porqué del fracaso de las exrepúblicas socialistas soviéticas merecen otro análisis.

Así se fue construyendo un poder supranacional, desde la Segunda Guerra, que dejaba en un segundo plano los intereses particulares de las naciones.

Esto influyó de manera determinante para que se formaran los BRICS a principios de este milenio. En los últimos 16 años se han transformado en una alternativa a la decadencia de Occidente; la única alternativa del siglo pasado era representada por la Unión Soviética. Cuestión que era explotada por la propaganda occidental en razón de sus limitaciones. En este momento estamos entrando en un nuevo período histórico: estamos haciendo la experiencia, no sabemos el tiempo que durará esta crisis de cambio, ni tampoco cuál será el desenlace final. Sí podemos narrar lo que ha venido sucediendo en la historia de la humanidad, y el hecho de poder mirar hacia atrás nos permite hacer un pronóstico hacia adelante de cuál sería el futuro posible. Este tema es de amplio debate. Los que viven a costa del sistema actual sostienen que el futuro no es promisorio; son los que hablan de la transmodernidad, en la cual el ser humano tendrá una función determinada en un nuevo orden social controlado y dirigido por la inteligencia artificial, en donde todo será armonía. Este proyecto, hoy difundido y pregonado, es la continuidad de lo que comenzó hace 500 años. A través del tiempo fue significativo el cambio que produjo la utilización de los adelantos técnicos con distintos fines a los que se los utilizó en un principio en Oriente. Este tema no está muy desarrollado, tal vez por falta de información, por su antigüedad y también por ocultamiento, pues que se sepa esto no beneficiaría a Occidente. Es conocido que muchos descubrimientos y su utilización se dieron primero en Oriente: conocimientos que llegaron a la atrasada Europa a través de la Ruta de la Seda. Después de quinientos años esto se ha reeditado, pero de manera diferente.

¿Podemos plantear como interrogante que Oriente se ha diferenciado de Occidente al utilizar la ciencia y la técnica del último siglo y principio de este con el mismo criterio que utilizó sus descubrimientos a partir del siglo II a. C.? No sé si tanto, pero sí podemos corroborar que en la mayoría de los países integrantes se respeta el modo de vida de las diferentes comunidades y el intercambio comercial se hace buscando el beneficio mutuo.

A través de los siglos ha habido una evolución; este largo proceso lleva a las civilizaciones por distintas etapas que no coinciden para nada con las que nos han inculcado en nuestras instituciones educativas. Nos enseñaron que hay tres grandes períodos: el Antiguo, la Edad Media y la Modernidad; esta última es la que está llegando a su fin.

Con la cooptación del cristianismo en el siglo III por parte del Imperio romano se produce la expansión, dando lugar siglos más tarde a lo que hoy se llama el continente europeo. En los siglos XVI y XVII, en Europa, comienza la modernidad con la secularización de los valores, proceso por el cual algo que se consideraba sagrado o religioso pierde ese estatus y pasa a ser entendido como un asunto puramente humano o terrenal. Podemos arriesgarnos a decir que el lugar de Dios lo ocupa el dinero. El fetichismo del dinero es la "tiranía del rendimiento", como hemos visto en artículos anteriores (sobre Dussel, Benjamín o el fetichismo del dinero). La modernidad occidental construyó su éxito sobre la base del individuo aislado y la razón instrumental. Este artículo propone que la actual crisis entre Occidente y Oriente no es un mero choque cultural, sino la manifestación geopolítica del agotamiento de ese modelo (la modernidad) y el surgimiento de una alternativa.

Todo lo anteriormente narrado es la introducción para poder tener una mirada más abarcativa de la guerra que estamos viviendo en Medio Oriente. El marco ventajoso para Irán sería el contexto internacional por ser distinto a las anteriores guerras: no las guerras interimperialistas como la de los Treinta Años (siglo XVII) y la Primera y Segunda del siglo pasado, me refiero a las del imperialismo contra los países que se resistían al vasallaje, por ejemplo, el caso de Vietnam.

Hoy Irán tiene el apoyo casi explícito de Rusia y China, además de que, gracias a la diversidad de información, no es posible ocultar la verdad sobre lo que se dice de ese país respecto al atraso cultural y la cuestión de las mujeres. Estas son mayoría en la universidad y tienen un rol en lo social y económico mayor al de Occidente.

EE. UU. es arrastrado a una guerra en donde el pueblo estadounidense no quiere participar, por el hecho de que el gobierno de EE. UU. obedece a ese poder supranacional financiero que ya señalamos. En EE. UU. se están llevando a cabo movilizaciones en contra de la guerra.

La experiencia de Vietnam está lejos, pero en aquel momento, luego que se supo la verdad, trajo como consecuencia que los siguientes gobiernos de EE. UU. se mantuvieron al margen de intervenciones militares directas por mucho tiempo.

En síntesis, se puede decir que un enfrentamiento con Irán, país que cuenta con el apoyo de China y Rusia, terminará de debilitar el poder financiero internacional y, paralelamente, al sistema armamentístico que obedece a él.

La actual crisis entre Occidente y Oriente no es un mero choque de intereses económicos, sino la manifestación geopolítica del agotamiento del modelo financiero neoliberal ya señalado y el surgimiento de una alternativa.

De esta manera podemos tener una mirada más abarcativa de los motivos del presente conflicto en Medio Oriente. Si bien es cierta la importancia del petróleo y la situación estratégica de Irán por ser la conexión de Oriente con Oriente occidental y Occidente, la cuestión viene de lejos (como señalamos en un principio) y es una situación que se profundizó: el ciclo de la modernidad está llegando a su fin. La historia dirá cuál es el desenlace y el porvenir de la humanidad.


sábado, 21 de febrero de 2026

La pérdida de la comunidad: Dostoievski, Benjamín y Dussel ante la crisis de la modernidad

 


En la novela *Humillados y ofendidos* de F. Dostoievski se puede establecer un paralelismo con las posteriores etapas de Occidente en su devenir histórico, desde la irrupción de la modernidad en los siglos XVI y XVII. Fue un avance ascendente, aunque con interrupciones guerreristas debido a la competencia por usufructuar los beneficios de la ciencia y la técnica en provecho de las élites gobernantes de Europa.

 

Lo narrado en la novela describe una sociedad rusa de la segunda mitad del siglo XIX, en la cual la comunicación oral cumplía la función de tejer lazos sociales. El contacto visual y la voz creaban el entramado social; los conocimientos y las experiencias de vida se transmitían de persona a persona. Todo esto se fue perdiendo a medida que la vida se complejizaba por el desarrollo de la ciencia, que impactaba en el avance industrial. Esta situación se alteró definitivamente a fines del siglo XIX y principios del XX, tanto que el impacto dio lugar a corrientes filosóficas y movimientos políticos que criticaban el período industrial. Walter Benjamín vaticinó el naufragio que tendría Europa en los años posteriores. Este pensador es enseñado en nuestras universidades, pero sin destacar cuál fue el verdadero mérito de su pensamiento, o, mejor dicho, cuál es el punto que él señaló, dejando al desnudo el lado oscuro del capitalismo. Lo más importante fue la valoración que hace de lo perdido, esto es, las costumbres anteriores. Pone de manifiesto algo tan simple como la pérdida de hábitos y costumbres que eran parte constitutiva de los lazos sociales, algo que ahora se ve con más virulencia, notándose de manera más destacada en los jóvenes de las ciudades más complejizadas.

 

Donde más se nota la exclusión del sistema es en las grandes ciudades. Lo planteado por Benjamín se refería a la pérdida de la transmisión oral del adulto mayor a sus descendientes; esta comunicación interpersonal nunca sería equiparada por la radio o la letra impresa del momento. Benjamín desarrolla su idea más claramente en su célebre ensayo *El narrador* (1937). Allí sostiene que la Primera Guerra Mundial marcó un punto de inflexión: los soldados regresaban mudos, incapaces de comunicar experiencias en forma oral. En este contexto, la prensa y la información periodística se convirtieron en la forma dominante de comunicación.

 

Él muere antes de la Segunda Guerra Mundial. Un contemporáneo de Benjamín fue Hermann Hesse, quien también era alemán. En una de sus novelas más conocidas, *El lobo estepario*, describe el naufragio del protagonista frente a una dualidad de la realidad; esto sería lo que en filosofía llaman la "dualidad del ser", que no es otra cosa que un naufragio ante la pérdida de su hábitat y la falta de contención de la comunidad.

 

Cuando me refiero a la exclusión económico-social, esto se debe a que el sistema normativo en una ciudad con muchos habitantes está más "desnaturalizado", en el sentido de que las reglas son más exigentes y no responden a patrones comunes. Para tener éxito en una gran ciudad se debe competir y sobresalir sobre los demás, sea en el ramo que sea. Esto es acorde a patrones impuestos por esa misma sociedad de consumo, que se basa en el éxito por sobre el prójimo.

 

El verdadero patrón de integración social es el vínculo con las otras personas; esto está suplantado por una valoración externa impuesta que tiene que ver con objetivos que no tienen en cuenta a las personas, sino con lo que deberías ser para ser aceptado socialmente. Perseguir ese objetivo te aísla de los demás. Respecto a esto, ha tenido trascendencia lo planteado por Enrique Dussel acerca del rol de la comunidad. Este tema fue desarrollado recién a principios de este siglo. Dussel, luego de pasar por las distintas influencias político-filosóficas de la segunda mitad del siglo XX, llega a una conclusión superadora de las contradicciones filosóficas planteadas antes y durante los años posteriores a las dos guerras mundiales. Su pensamiento no desmerece las manifestaciones de intelectuales anteriores, pues ellos pusieron de manifiesto el naufragio de la sociedad. La cuestión era encontrar el rumbo perdido sin dejar de lado los avances en la ciencia y la técnica.

 

El marxismo y los marxistas fueron víctimas y partícipes de ese naufragio; les sucedió a casi todos los movimientos de izquierda posteriores a la Segunda Guerra Mundial. Fue un error que se pagó muy caro. Se puede decir que el error consistió en analizar la revolución desde una mirada propia de la modernidad, en el sentido de que una clase social le quitaba el poder a otra clase social. El marxismo, junto al anarquismo, fueron los principales movimientos de oposición al avance del capitalismo de ese entonces; ambos fueron neutralizados por el mismo sistema capitalista. El marxismo, habiendo sido en un principio una institución política expropiatoria de los medios de producción, pasa a ser un instrumento al servicio de un capitalismo de Estado dirigido por el estalinismo.

 

Otro movimiento contestatario, el anarquismo, no pudo interrumpir el desarrollo capitalista, siendo en su gran mayoría asimilados por el sistema. Una parte de los trabajadores se transformó en burguesía debido a las mejoras del capitalismo, al beneficiarse con la explotación de las colonias. El error consistió en que, al no superar la modernidad, se fracasa por el hecho de que los que accedían al poder económico eran fagocitados por el dinero y convertidos en una nueva élite de poder sujeta a lo mismo que criticaban.

 

El falso optimismo que despertó la caída del Muro de Berlín en 1989, narrado por Fukuyama en *El fin de la historia*, auguraba que en adelante reinaría Occidente para el mundo. Hoy, pensadores decepcionados y pesimistas como Byung-Chul Han, en su libro más conocido *La sociedad del cansancio* —cuyo título por sí solo ya es descriptivo—, narran una realidad sin sentido. Otro pensador europeo contemporáneo tiene como lema "desertar"; hace una elipsis descriptiva para señalar que la palabra no se debe tomar literalmente, que desertar es no participar, y entra en una justificación ética.

 

Refiriéndonos a nuestro presente, teniendo en cuenta la influencia de Occidente respecto al sistema político parlamentario, citamos el siguiente comentario que data de una charla de Jorge Abelardo Ramos con Ramos Delgado, funcionario del general Alvarado, presidente del Perú en el año 1974:

 

> «…no es casual que el partido (político) como institución haya surgido en la tradición histórica de los países capitalistas de Europa Occidental y que sea por lo tanto una creación de los últimos setenta años. De ninguna manera el partido representa una institución inherente al hecho de la vida social. No nos parece casual, tampoco, que en los países comunistas la expresión política del ordenamiento de la sociedad sea la vía de la institución política, a través de una modalidad culminante de las características expropiatorias del partido que es la modalidad del partido único.» (1)

 

(1) Jorge Abelardo Ramos, *Introducción a la América Criolla*, p. 111.


viernes, 13 de febrero de 2026

Los medios de comunicacion y la manipulacion de la verdad




Mucho se ha  hablado  de la democracia en estos ultimos dias, al evento eleccionario de noviembre y el triunfo de LLA se le suma el aniversario de cuarenta años de las elecciones de 1984 que inaguraron la salida del gobierno militar que se habia instaurado con el golpe del 24 de marzo de 1976. Pasado ese periodo de gobierno, al salir a la luz todos los sucesos ocultados en su momento, la condena al golpe fue unanime. Durante el gobierno militar, la  resistencia popular y la lucha de las madres comenzaron a soscabar la sostenilidad del regimen. 

Se debe tener en cuenta como los intereses economicos bajo el amparo de EEUU fueron los que propulsaron el golpe del año 1976, pocos conocen el comentario que realizo Henry Kissinger visitando a Pinochet en Chile, ante la pregunta de un peridista respecto del gobierno argentino, respondio "si los militares hacen lo que tienen que hacer tendran gobernabilidad". En toda America del Sur han realizado estas maniobras, y lo siguen haciendo. Es  asi como en la argentina de ese entonces, cumplido el cometido a travez del ejercito comenzaron a buscar una alternativa "democratica"  que le de continuidad al sistema economico instaurado el 1976.

Respecto a este tema hay toda una manipuacion para que toda la culpabilidad recaiga sobre los militares, y asi ocultar a los verdaderos responsables. Para los centros de poder economico lo que importa es el dinero. Esta ha sido la consigna de los imperios, puedes convertirte en heroe si decides cambiar de opinion a favor de ellos. En el caso de CF de K, la "maldicion" que pesa sobre ella  es haberse enfrentado a los intereses extranjeros representado la voluntad de una mayoria de la poblacion que venia de padecer años de saqueo de sus bienes y perdidas de derechos. Hay una hipotesis al respecto que no es decabellada, si CFK decidiera cambiar de opinion y apostara a una politica neoliberal, inmediatamente dejaria de ser persguida, tanto por la justica como por los medios de comunicacion. Ampliando sobre  este tema, en una conferencia de jovenes que militaron los medias a favor de peronismo en la ultima campaña, manifestaron detalles respecto de la importancia de los memes, destacando uno de ellos referido al caso emblematido con mas de un millon de visitas que se referia al hermano de Sergio Massa como un traficante de dorgas con mucho dinero. Massa no tiene hermanos. Estos son casos extremos en donde no importa la verdad, en otros casos se toma parte de la verdad para distorsinarla y llevarla a una faxnew. Esto esta muy bien planificado y financiado por los grupos economicos de los que estamos hablando. Es  asi como en este siglo las redes sociales a traves de la telefonia movil han cobrado gran importancia, es cierto que la television se ve mucho menos, desplazada por el celular, pero aun sigue teniendo una importancia relevante pues en muchos casos sigue siendo la matriz de faxnew que despues pasan a ocupar la redes sociales. 

Las mass media como se les dice son las responsables de la formacion de subjetividades basadas en un modo de vida de la autosuficiencia, donde el merito propio es el motor del bienestar de una sociedad. El desarrollo y generacion de riquezas, sin tener en cuenta a la naturaleza ni al projimo, son los que han llevado a esta sitacion limite de  desequilibrio del ecosistema, y ni halbar de la explotacion de los pueblos del sur en favor de los del norte.

  Ya lo decia Simon Bolivar "nos dominan mas por el engaño que por la fuerza". Juan Domingo Perón habia hablado de la importancia de la radio en la decada del 40 del siglo XX. La consideracion que él tenia sobre los medios se pone de manifiesto por la cantidad  de videos y grabaciones que se han conservado de él, principalmente durante su exilio. Peron se adelanto a su tiempo y muchos no lo entendieron y aun siguen sin entenderlo. Recien en este milenio han empezado a considerar una alternativa que valla mas alla de los canones europeos respecto al modo que se da a si misma una sociedad para gobernarse.  Asi es como Hugo Chavez en los ultimos años de su gobierno, lanzo la proclama "comuna o nada" pues se dio cuenta que el socialismo o "socialismo de siglo XXI" no resolvia los problemas. Similar los de Juan D. Peron en 1954, emplea la  palabra Justicialismo compuesta de justicia y socialismo.


 El concepto que ha comenzado a gravitar es el de la comuna como principio por el cual los pueblos se dan un auto gobierno.

 A  travez  del tiempo vemos como la manipulacion de la verdad ha sido el eje para la implementacion de gobiernos afines a intereses extranjeros, por ejemplo, el simbolo de la gorra militar tachada del nunca mas oculta una parte importante de de los responsables de esos crimenes. Muy pocos saben que Martinez de Oz, primer ministro de economia del gobierno militar, nunca estuvo detenido y murio en su casa rodeado de su familia. Otra cosa que se oculta es el comienzo de la deuda externa fraudulenta en el proceso militar. Uno de los artifices fue Domingo Felipe Cavalo, quien mas  tarde, durante el gobierno de Carlos Menen profundizará las medidas economicas de entrega del patrimoio nacional a entidades financieras extranjeras.

Con el avance de los medios de comunicacón será mas dificil ocultar la verdad?, Tal vez  esto se pueda explicar interrogandonos por que a pesar de todas la manipulaciones mediaticas en los pueblos del sur han surgido una serie de movimientos populares reivindicatorios de un modo de vida que implica soberania comunitaria.