America Hispana
domingo, 2 de agosto de 2026
El ocaso del poder occidental y la construcción de una alternativa desde el Sur
domingo, 5 de julio de 2026
El ocaso de la lucha armada y el verdadero trasfondo del golpe de 1976: manipulación, intereses económicos y memoria histórica
El regreso
del peronismo y el debate sobre la táctica guerrillera
En la
Argentina, a partir del triunfo de Héctor Cámpora en el año 1973, la lucha
armada comenzó a perder el apoyo de la población. Se consideraba que, con la
vuelta del peronismo al poder, se había logrado uno de los objetivos de las
demandas populares. Anteriormente, la resistencia armada estuvo justificada por
la represión de la Revolución Libertadora, desde el año 1955 en adelante, y por
la proscripción del peronismo. A partir de la asunción al poder en 1973, se
abrió un gran debate interno sobre la táctica a implementar. Unos decían suspender
la lucha armada; otros, continuarla. Seguir con el enfrentamiento armado
significaba desestabilizar al gobierno y justificaba la acción parapolicial.
El golpe
del '76 y el propósito económico oculto
Pasado
medio siglo, hoy se sostiene que la acción de los grupos guerrilleros fue uno
de los justificativos del golpe cívico militar del año 1976. Este tema
"está vivo"; hay que tratarlo con el debido respeto hacia aquellos
que dieron la vida y hacia los que han perdido a sus seres queridos en ese
periodo. Lo que sí hay que hacer es desmantelar las mentiras que se han dicho y
se dicen para tratar de desviar la atención.
El
propósito oculto del golpe militar fue instalar un gobierno que profundizara la
política económica que se había iniciado en el año 1955. El justificativo era
combatir la "subversión" y restaurar el orden mediante el llamado
"Proceso de Reorganización Nacional". Una de las consignas difundidas
fue "Dios, Patria y Familia", como valores que sostenían el
imaginario castrense en contra del marxismo, considerado una ideología foránea
y en contra de los intereses nacionales. Lo que quedaba oculto —y que
contradecía el "patriotismo castrense"— fue la entrega del patrimonio
nacional a manos extranjeras; esto no coincidía con la tradición militar, por
haber sido parte de la fundación del Estado nación desde un principio. En razón
de esto, hubo un sector del ejército que no apoyó el golpe y tampoco participó
de la represión. Este es un tema que debe tratarse. Hoy intentan volver a
comprometer a las fuerzas armadas (a través de la vicepresidenta) para una
continuidad del actual gobierno a merced de los intereses financieros
extranjeros.
Fragmentación
social, campaña mediática y el triunfo radical de 1983
La opinión
popular, en el transcurso de la década de los setenta, se fue fragmentando.
Esto sucedió, en gran medida, por la campaña mediática en contra del peronismo
y de los guerrilleros, a quienes se acusaba del inicio de la violencia. Todo
esto desembocó en el triunfo del radicalismo en 1983.
Teniendo en
cuenta todo esto, hoy se puede tener una mirada más abarcativa de lo que nos
sucedió hace 50 años. En gran parte, la influencia mediática cultural influyó
para que los acontecimientos tomaran un camino de enfrentamiento interno y de
autodestrucción. Esto no desmerece para nada la lucha bien intencionada de los
militantes de la época. Otra mentira es que hubo una guerra. Esto no es cierto,
porque la verdadera causa del genocidio fue el propósito de proseguir con un
proyecto económico que habían iniciado en el año 1955.
La
construcción cultural y el prejuicio de la "modernidad"
Hoy,
mirando hacia atrás, podemos decir que una de las tareas de los medios de
comunicación es crear una determinada cultura. Todos los sectores sociales
están expuestos a esta influencia. Esto se expandió con el desarrollo de la
ciencia y la técnica: primero la imprenta y, luego, exponencialmente, con la
radio y la televisión en el siglo XX. La frase sarmientina "civilización o
barbarie" tiene origen en el siglo XIX, por la contraposición del
desarrollo tecnológico en Europa con las civilizaciones autóctonas de América
del Sur. Este es un prejuicio que aún está vivo. Hoy se sigue considerando que
progresar es estar cada vez mejor, superando el atraso y los modos de vida
antiguos. La palabra "moderno" implica bienestar. Sin embargo, esta
palabra es el origen del comienzo de la decadencia del hombre frente a su medio
circundante. Este tema ya lo hemos tratado en artículos anteriores.
La
manipulación informativa como herramienta de dominación
En los
distintos momentos históricos, la manipulación informativa siempre fue
relevante para llevar adelante un proyecto. Todos los imperios manejaron la
información para poder tener a disposición a la población. El origen de la
frase bíblica de Jesús —"perdónalos, no saben lo que hacen"— se
refiere a que los soldados que lo estaban matando lo hacían por obediencia al
imperio romano, sin tener conciencia del acto que estaban llevando a cabo.
El
propósito, en el manejo de la información, es generar desconfianza, fomentar el
individualismo, la meritocracia y la competencia. Todos estos principios van en
contra de la comunidad. En un principio, esto comenzó con la exaltación de las
capacidades del hombre por sobre la naturaleza. Esto lo llevó a resaltar su
individualidad con el fin de autodesarrollarse y expandir su influencia. Es así
como Occidente logró extender su influencia en casi todo el mundo. Hoy, esto ha
desencadenado una crisis sin precedentes, en la cual aparecen varias teorías
sobre su desenlace y el futuro posible. Se han promocionado teorías como
"transhumanismo", "posverdad", etc., que ya hemos enumerado
en artículos anteriores. Todas estas teorías hacen un diagnóstico de la
realidad relatando los síntomas de manera acertada, pero ninguna de ellas pone
en evidencia el verdadero causante del desastre.
La
"captura" de las causas justas y el fomento del individualismo
El sistema
es muy afinado en la manera de manipular la información. Primero tratan de
capturarla para tergiversarla y, si no lo logran, la censuran. La "captura"
se le llama a la utilización de causas justas para crear desesperanza y
divisiones internas, impidiendo así un encadenamiento de las demandas. La
captura más importante fue la del cristianismo, de la cual dimos un ejemplo más
arriba y se ha tratado en otros artículos.
Debemos
tener presente que el poder extranjero siempre se articula sobre las
diferencias internas. Es conocido el dicho inglés: "Es muy difícil
gobernar una colonia sin la colaboración de los súbditos".
Las
emociones son constitutivas de la forma de ver las cosas; le dan un sentido a
la vida. De esta manera, los que son permeables a la información sesgada son
capturados y llevados a posiciones enfrentadas con los intereses colectivos de
su sociedad. Cuando los vecinos se enojan con alguien que hace daño, hay una
solidaridad comunitaria en el sentido de que condenan todo aquello que pueda
perjudicar al vecindario. Los dueños del poder se montan sobre estas
diferencias, las tergiversan señalando como culpables a los marginales, que
deben ser condenados por no integrarse a la sociedad. Ocultan así al verdadero
culpable, que es el sistema que margina y condena a la pobreza. En síntesis, el
culpable es el sistema, no las personas.
El concepto
de que cada uno tiene su punto de vista es sesgado; como se dice comúnmente,
siempre hay un sentido común que se comparte y conforma la vida en el
vecindario. Esta es la antítesis del pensamiento cartesiano "pienso, luego
existo", que resalta el individualismo por sobre la colectividad.
Las crisis,
las luchas emancipatorias y la distorsión histórica
A pesar de
toda esta acción deliberada del poder para mantener a la población sojuzgada,
las expresiones de rechazo siempre han encontrado la forma de manifestarse. No
hay sector social que no sea afectado por el sojuzgamiento económico y su
propaganda, desde los sectores más acomodados con sus intelectuales hasta los
más pobres.
Así han
transcurrido los últimos siglos, con diversas manifestaciones emancipatorias
ocasionadas por las crisis. Estas han sido analizadas y estudiadas, pero todas
llegan a nuestras manos con una tergiversación para no poder identificar el
verdadero origen causante. El objetivo de distorsionar los hechos es canalizar
el descontento social hacia objetivos equivocados. De esta manera, podemos ver
en la historia las luchas perdidas por tener un diagnóstico errado.
Panorama
actual e injerencia extranjera en Sudamérica
De esta
manera llegamos a nuestros días y vemos lo que nos está sucediendo, sea a nivel
local o internacional. Todo el discurso está atravesado por una visión sesgada
que persigue un propósito determinado, como ya se señaló. La cuestión que se
persigue es siempre la misma: disponer de los recursos para poder seguir
implementando políticas económicas a su favor. No importa cómo; solo importa
sojuzgar para extraer el mayor provecho económico de un determinado pueblo.
Esto ha originado, a través de la historia, movimientos emancipatorios contra
un enemigo en común.
En este
momento estamos atravesando una embestida que ha desencadenado una crisis sin
precedentes. Esto se da en toda Sudamérica. No contentándose con manipular la
información, ahora también intervienen en el resultado de las elecciones;
sucedió en Ecuador, en Colombia y en Perú. A pesar de la manipulación
informativa, estas manipulaciones salen a la luz, cuestión que, tarde o
temprano, generará una respuesta social.
sábado, 6 de junio de 2026
Técnica, poder y autonomía: el desafío de un nuevo orden mundial
El
impacto de la técnica en la civilización: entre el pesimismo y el
transhumanismo
Estamos en
el momento del gran impacto de la técnica sobre la civilización. Muchos
analistas formulan diversas deducciones con distintos perfiles; la mayoría son
pesimistas debido a la influencia negativa en el aislamiento social y la
pérdida de empleos por la automatización.
Lo
distópico que se plantea para el futuro es que los robots reemplazarán al ser
humano o que se le implantarán chips para hacerlo más eficiente. A esto último
se lo denomina *transhumanismo*.
Ciencia
y técnica: diferencias entre Occidente y Oriente
Las
implementaciones de los descubrimientos científicos siempre impactaron de gran
manera sobre el modo de vida occidental, no así en Oriente. Este es un tema en
discusión: por qué en Occidente la ciencia y la técnica modificaron la manera
de vivir de las personas, mientras que en Oriente, si bien tuvieron influencia,
esta fue de otro carácter.
En términos
generales, podemos decir que los avances científicos han modificado la manera
de vivir de las personas, el impacto más importante de la ciencia fue el
cambio en la manera de pensar, en la actitud frente a la naturaleza y al
prójimo. Ya lo hemos señalado en otros artículos. La distorsión comienza en los
siglos XVI y XVII, con el periodo llamado “la modernidad”.
Estrategia,
táctica y lecciones del pasado
En las
conjeturas del momento se han concentrado todas las teorías del siglo XX. Estas
tratan de hacer un esfuerzo por dar una explicación racional del presente y
otorgarle un sentido. Ahora se está considerando la importancia que tuvieron
las tácticas implementadas para llegar a una estrategia determinada. Para esto
es vital mirar los acontecimientos del pasado, en los cuales hubo muchas
experiencias donde se llevó a cabo esta manera de actuar. Pareciera ser que se trata
de una sabiduría ancestral que hoy está siendo reconsiderada para llevar
adelante propósitos que antes no fueron posibles por no contar con las tácticas
adecuadas, que malograban el éxito de la finalidad.
Los
acontecimientos del pasado son los que van señalando el camino y muestran cómo
superar las dificultades y lograr los objetivos. La “flexibilidad táctica” es
una de las herramientas que se utilizan para alcanzar las metas propuestas.
El caso
de Venezuela y la estrategia frente a Estados Unidos
Esto último
es lo que se dice que está haciendo el gobierno de Venezuela frente a la
agresión de Estados Unidos. Consiste en no llegar a un enfrentamiento total y
hacer concesiones para ganar tiempo. También por parte del gobierno
estadounidense hay un reconocimiento del gobierno de Delcy Rodríguez, debido a
que conserva el mandato del pueblo venezolano. La alternativa de un gobierno
alineado con Estados Unidos hubiera resultado en una anarquía que haría
imposible la comercialización del petróleo, que es el objetivo del
*establishment* estadounidense.
Los
BRICS y el debilitamiento de Occidente
Muchos de
los países que integran los BRICS tienen una actitud similar respecto al país
del norte. Consideran que el tiempo juega a favor del debilitamiento de un
sistema de dominación que se ha sostenido mediante la expoliación y el
sojuzgamiento de toda su periferia. El resquebrajamiento del bloque occidental
conformado por Europa y Estados Unidos es evidente. En América Latina, el
crecimiento de la participación de China es protagónico. Este se ha
intensificado incluso en países donde gobiernan administraciones
ideológicamente afines a Washington. Por ejemplo, en Argentina, las
exportaciones a la República Popular China aumentaron en el primer trimestre de
2026 en un 86 %.
Europa,
el socio en crisis y la invención de un enemigo
Europa es
el socio de Estados Unidos que está dejando de serlo. Frente a su crisis,
inventa un enemigo que no existe. Considerar a los rusos como seres inferiores
es una característica de un país colonial. Ya lo había señalado Aimé Césaire en
la primera mitad del siglo pasado: el horror que causaron los métodos alemanes
en la Segunda Guerra Mundial se debió a que se aplicaron sobre Europa lo que
ella misma había venido haciendo durante siglos en sus colonias. Hoy Alemania
mantiene la misma actitud hacia Rusia, a cuyos habitantes considera inferiores.
En la época del nazismo, se refería a los eslavos como *subhumanos*
(*untermensch*).
El
pensamiento colonial y su persistencia actual
Esta
concepción capitalista se sostiene mediante un poder internacional que manipula
la información para difundir los falsos principios sobre la superioridad del
hombre blanco europeo frente a las demás culturas. Todavía es común escuchar
frases como “Alemania es un país ordenado y trabajador”. Este modo de
pensamiento se ha irradiado hacia las capitales de las colonias, produciendo un
pensamiento de servidumbre hacia las metrópolis. Así se puede entender por qué
algunos países del hemisferio sur tienen gobiernos prooccidentales y de total
sumisión. Pero van más allá, porque su seguidismo es tan servil que su política
económica no imita a la de un país capitalista desarrollado. Estos países
aplican restricciones a los productos extranjeros, algo que no se imita en los
países del sur, que son liberales y adoran la libertad de mercado, la cual
destruye su industria local.
Nuevos
procesos de autonomía en África y el mundo
En los
primeros decenios de este siglo se están dando las condiciones para lograr
autonomía. Hay una mayor participación de la población en la gestión gubernamental.
Las posibilidades de los gobiernos soberanos en este tiempo son mayores debido
a que se ha fortalecido un intercambio complementario entre los distintos
países que no pertenecen a la órbita occidental del norte.
En el
continente africano, Burkina Faso, Malí y Níger atraviesan un proceso de
liberación con más posibilidades que en el siglo pasado, gracias al nuevo
contexto internacional.
Manipulación mediática y continuidad de los intereses económicos
Hoy se
sigue martillando a la población con los mismos principios del siglo pasado,
solo que con distintas consignas, pero los objetivos económicos son los mismos
de aquel entonces. La manipulación mediática es el arma más importante que
poseen esos intereses; sin ella, sus objetivos serían imposibles.
En el caso
argentino, a través del gobierno de R. Alfonsín, pudieron continuar con el plan
económico iniciado en la dictadura militar de 1976. En 1989 lo continuó Carlos
Menem, hasta el 2001, que terminó en una crisis social.
Hoy vemos
el mismo intento de estos grupos de manipular la historia para dar una
información sesgada que desvía la voluntad popular. No todos lo recuerdan, pero
Jimmy Carter apoyó los derechos humanos en Argentina cuando los militares ya
habían realizado el trabajo que había señalado Henry Kissinger al inicio de la
dictadura militar en 1976: *“Si hacen lo que tienen que hacer, les va a ir
bien”*, declaró ante un periodista que le preguntó qué opinión le merecía la
asunción del poder militar en Argentina. Esta actitud del país del norte se
repite cada vez que es conveniente para los intereses de los grupos económicos.
Así es como tratan de mantener el poder.
Argentina: del peronismo al liberalismo y la crisis actual
Con este
prólogo llegamos al siglo XXI. El predominio de los intereses económicos
extranjeros se mantuvo en el poder hasta el año 2001, período en que se inicia
una rebelión popular que da origen a un peronismo que ha logrado sobrevivir al
sistema de desgaste desde 1955. Desde siempre lo han tratado de cooptar, pero
no han podido.
Luego del
gobierno kirchnerista, volvió el liberalismo con Macri en 2015. Hubo un período
más del peronismo, desde 2019 hasta 2023, que tuvo sus debilidades frente a los
intereses extranjeros. El retroceso más importante fue frente al inicio de la
expropiación de la firma Vicentín. Luego siguieron otras concesiones en favor
de los intereses económicos financieros internacionales. Así se allanó el
camino para la asunción de un gobierno totalmente alineado con esos intereses
en el año 2025. Al día de hoy, la situación es insostenible por la debacle
económica que ha ocasionado. Esto ha llevado a que los mismos sectores que en
un primer momento lo apoyaron estén tomando distancia y buscando otra
alternativa que les permita continuar con su política económica bajo otro
rostro.
La
reconstrucción del movimiento nacional como tarea pendiente
La cuestión
que se plantea es cómo se constituirá un gobierno que retome el proyecto para
lograr la autodeterminación. La reconstrucción del movimiento nacional es la
gran tarea. Los enemigos históricos lo saben. Por tal razón, se machaca tanto
sobre las diferencias entre los distintos referentes del peronismo. Creando
diferencias internas, buscan desnaturalizar y boicotear la constitución de un
frente nacional que lleve adelante una política que tenga en cuenta los
intereses de la población.
La transición
pendular entre un gobierno que apoya al pueblo y otro que se lo quita es el
resultado de la no concreción de un gobierno autónomo que no termina de
quitarle el poder a los intereses financieros.
El
kirchnerismo y peronismo una vigencia alternativa
El
kirchnerismo no logró la continuidad del proyecto por no haber terminado de
quitarles el poder de manera definitiva a los grupos financieros extranjeros.
Estos, consecuentemente, siguieron manejando los medios de comunicación en
favor de sus intereses. Así llegamos a la situación actual, en la que el
gobierno está atado al poder extranjero. Esto lo ha llevado a un desequilibrio
que le impide tener una perspectiva favorable, desatando luchas internas que lo
conducen a la autodestrucción.
La alternativa
vuelve a estar en el peronismo. Habrá que ver si este lleva adelante un
gobierno obedeciendo a la voluntad popular de manera definitiva y se concreta
el proyecto de una nación soberana.
sábado, 9 de mayo de 2026
América Latina frente al eurocentrismo: movimientos nacionales que no encajan en categorías importadas
En esta
tercera década que estamos atravesando, muchas personas muestran pesimismo
respecto a la crisis que acontece tanto a nivel local como a nivel internacional.
Es comprensible este estado de ánimo, pero si hacemos una vista retrospectiva,
vemos cómo en otros momentos, en situación similar, surgen movimientos que dan
lugar a una superación de la crisis. Hay una multiplicidad de factores que se
ponen en movimiento y actúan sobre la gente; algunos estas a la vista, pero
también están los más profundos que no están identificados y hacen a la
precipitación de los acontecimientos.
En este
marco, es comprensible la actual desazón de mucha gente. La cuestión va más
allá de explicar la razón de los acontecimientos actuales: hay una
multiplicidad de motivos, algunos aparecen en la superficie y otros, son más
difíciles de detectar.
Las
causas no visibles del descontento
Para hacer
una aproximación sobre este tema, primero deberíamos tratar de indagar sobre
las causas no visibles que la desencadenan. Estas son, en orden de importancia:
primero, el desequilibrio social producido por una falta de contención; esto
lleva a un naufragio y desorientación en todos aquellos que no tienen grupos de
pertenencia. Es distinta la situación de aquellos que se identifican con una
causa con la cual se enfrentan a la crisis y a su origen. Así es como sucede
una identificación y pertenencia que el mundo circundante ya no les brinda.
Esto puede sonar como una interpretación muy “sociológica”; no es la intención,
sino todo lo contrario. Lo que importa es valorar la lucha reivindicativa,
porque esta es la manera de recuperar lo perdido.
Luchas
reivindicativas y sistemas autodestructivos
Las luchas
reivindicativas son las que derrotan los sistemas que han desnaturalizado las
relaciones interpersonales; eso es la vida en comunidad. Generalmente son los
sectores más humildes los que de manera mayoritaria componen estos movimientos.
En parte esto se debe a que son mayoría, y también a que los sectores medios
(clase media) están más atravesados por la cultura y propaganda de un sistema
capitalista, cuestión que les dificulta la comprensión.
Generalmente
se cree que la crisis obedece a una determinada clase social o grupo selecto
que se beneficia del saqueo. La cuestión es más compleja. El sistema de
expoliación tiene la característica de ser autodestructivo: consigue las
mejoras beneficiando a un grupo selecto en detrimento de lo que le circunda. Si
miramos hacia atrás, vemos cómo los mismos gestores de sistemas injustos han
sido devorados por lo que ellos mismos crearon.
El caso
de América Latina y los pueblos originarios
En nuestra
América Latina vemos cómo los pueblos originarios se enfrentan a sistemas de
explotación de riquezas naturales que destruyen sus medios de vida. No es
porque sean ecologistas; es por la sencilla razón de que ellos se consideran
parte de la naturaleza. El ecologismo nace en la civilización occidental.
Muchas organizaciones que defienden el ecosistema han sido capturadas por el
aparato propagandista occidental y hacen difusiones evasivas para para ocultar
los verdaderos problemas. Todo esto que estoy señalando es bien conocido por
los grupos de poder, que, para mantener sus privilegios, llevan adelante
campañas para canalizar el descontento en distintas sendas y así no coincidan
con los objetivos generales del sistema de expoliación.
Diferencias entre América Latina y Europa
Las manifestaciones
populares de nuestra región tienen características distintas de las que se
originan en Europa. Esto se debe al impacto diferente que tuvo el desarrollo
industrial en nuestro continente. Fue extractivista y sus dividendos
beneficiaron de manera secundaria a los trabajadores europeos que, mediante sus
luchas, lograron mejoras en el sistema fabril (reducción de la jornada laboral,
etc.). El procesamiento, en Europa, de las materias primas extraídas de las
colonias generó un desarrollo industrial que, de manera secundaria, benefició a
los trabajadores. Esto sería la “teoría del derrame” para los europeos, de esto
se habló en la Argentina en el gobierno del “macrismo” —cómo los sectores más
empobrecidos se beneficiarían de la política liberal con la llegada de los
capitales extranjeros como inversión—, lo mismo que intenta el gobierno actual.
El
naufragio de los sectores ilustrados
El
naufragio de nuestros intelectuales es parte de la resultante de un estado de
indefección y sometimiento a factores externos. La imposibilidad de analizar
nuestra realidad se debe a estar atravesados por un sistema cultural
eurocéntrico, claro que hay algunas honrosas excepciones. Por esta razón nunca
entendieron los movimientos nacionales, pues estos movimientos no encajaban en
las categorías europeas que tiene un sistema patidocrático capturado por un
sistema financiero que hace concesiones para mantener la fachada democrática para
que sobreviva y se pueda seguir con la expoliación del hemisferio sur.
La
estigmatización como estrategia del capitalismo
La
revolución rusa tuvo su particularidad. Una vez que asumieron el poder, el
partido —podemos arriesgar a decir— fue capturado por el capitalismo y
utilizado como un espantajo que amenazaba la democracia y la libertad de
occidente. Después de la caída del muro, fue el terrorismo personificado en los
árabes. Esta estigmatización es la estrategia del sistema capitalista para
enfrentar a la población con un enemigo imaginario.
La
lectura intuitiva de las mayorías y el rol de la IA
El análisis
del devenir de la situación mundial y su crisis actual son necesarios para
entender nuestra realidad y poder plantear una estrategia. Un factor a tener en
cuenta es que las mayorías hacen una lectura intuitiva y actúan en
consecuencia, creando así las condiciones para que se recupere el equilibrio
perdido y se vuelva a una sociedad con armonía. Esto no significa volver atrás,
sino tener una buena vida acorde al mundo circundante, incluyendo todos los
adelantos técnicos como la IA y demás.
Respecto a
la IA, se ha escrito mucho. La mayoría de los análisis son pesimistas en el
sentido de que la misma será el nuevo patrón ordenativo de la humanidad, sería “el
nuevo ser superior al cual quedaríamos todos a su merced”. Esto que ha
trascendido no es casual; detrás de ella están escondidos los verdaderos
responsables que llevan adelante una política de exclusión y marginación
social. Ya lo he señalado en otras oportunidades: la IA se basa en un sistema
binario; detrás de esta hay un poder real en el cual podemos identificar a CEOS
y multimillonarios que están ligados al mundo financiero internacional que
anualmente se reúne en Davos.
La
reacción popular no necesita líderes predeterminados
Volviendo
al tema inicial, la reacción popular de la cual estamos siendo testigos no
necesita de hacer elucubraciones teóricas deductivas. Tampoco que preexista un
referente que las origine y dirija, como mucho tiempo se creyó y se sigue
creyendo —cuestión que lleva a la discusión de quién debe liderar la cuestión—.
En la gestación de un movimiento de oposición, como tantas veces ha sucedido en
nuestro país y otros de América Latina surgen de manera espontánea. Aparece una
multiplicidad de factores y, como estos no encajan en los parámetros
eurocéntricos, se ha intentado desacreditarlos llamándolos populismos. Respecto
a esto último debemos tener en cuenta que los movimientos y sus referentes son
una sola cosa, son vanos los intentos de caracterizar un movimiento por su
líder, como así también caracterizarlo por las características de la manifestación
y sus componentes.
El
peronismo como fenómeno transversal
Pensándolo
así, se debe entender al peronismo como un fenómeno social transversal, en el
sentido de que llega a sectores de todas las capas sociales. Estas capas
sociales son distintos estamentos de una sociedad que se sienten agraviadas por
una política que es destructiva. Esta unión sucede por la identificación frente
a un enemigo común.
Es una
reacción por conservar la vida, así de simple, como cualquier otro organismo
que reacciona ante algo amenazante. Se puede decir que es una opinión basada en
el instinto de conservación, no somos algo ajeno a la naturaleza: somos parte
de ella y, como tal, reaccionamos ante algo que nos quiere destruir.
Identificación contra un enemigo común
Por todo lo
señalado anteriormente, los movimientos populares en América se caracterizan
por enfrentar al imperialismo. Hay un pasado en común, un idioma y una misma
religión que constituyen un hilo cultural como factor de unión; esto hace que
sea más factible que la manera de manifestarse sea mediante una identificación en
contra de un enemigo. Este es identificado porque intuitivamente es detectado
como ajeno y perjudicial para el bien común.
Conciencia social versus reglas del mercado
Cuando
hablamos de conciencia social, nos referimos a las creencias de los integrantes
de un determinado grupo social; esta creencia está fundada en una manera de
actuar frente al mundo externo. Los que obedecen al mercado creen que actúan en
base a la realidad, pero la verdad es que el mercado tiene sus propias reglas,
que no coinciden con las necesidades de una determinada comunidad o grupo
social.
Los que
llevan este sistema adelante son capturados por ese modo de vida. Son los que
sostienen la libre competencia y el mejoramiento infinito. Es un sistema que se
retroalimenta de lo que él mismo genera. Es autodestructivo porque las reglas
del mercado no obedecen a las personas, sino a una espiral que crea ella misma,
de la cual son cautivos quienes están en ella: los que no obedecen quedan
afuera, y si obedecen son fagocitados. No es el propósito hacer una reflexión
filosófica. sino describir que la reacción popular es más rápida y racional que
la de los analistas. Muchos creen que lo que se busca es el ascenso social,
pero el propósito es vivir bien, que es distinto, pero este tema necesita otro artículo.
viernes, 1 de mayo de 2026
El malestar en la cultura: tecnología, individualismo y la falsa antinomia política
El
impacto tecnológico y el aislamiento voluntario
Al desarrollo industrial se le adjudicó la desadaptación del ser humano. Este tema quedó plasmado en varios pensadores de la época; la mayoría de ellos lo atribuyeron al desacomodo de las personas frente al cambio social originado por el desarrollo y la urbanización. Mucho se ha escrito sobre ello desde principios del siglo pasado.
Hoy vemos
cómo se intenta identificar el momento histórico a través de distintos
calificativos como transmodernidad, posmodernidad, etc. Detrás de estos nombres
se desarrollan diversas teorías sobre lo que está sucediendo. La mayoría de
ellas describen la realidad como una consecuencia del impacto tecnológico en la
humanidad. Es innegable que la tecnología ha modificado los hábitos de las
personas. Si miramos hacia atrás en el último siglo, vemos que el mayor impacto
recién comenzó a fines del siglo XX, es decir, solo hace veinte o treinta años,
principalmente a consecuencia de los móviles y la instantaneidad informativa.
Si bien esto brindó una mayor comunicación interpersonal (celulares) e
información, también promovió el aislamiento de las personas entre sí.
Esta
cuestión ha sido debatida constantemente en los últimos años. Quienes no la
perciben de manera crítica están a merced de la manipulación mediática. Esto
los lleva a implementar lo que se llamó el "aislamiento voluntario",
uno de los métodos que el individuo emplea para protegerse del sufrimiento que
proviene de las relaciones humanas. Esto se manifiesta en la retirada del lazo
social, generando aislamiento, con la consecuencia de uno de los mayores
síntomas de nuestro tiempo: la depresión.
La
perspectiva freudiana: malestar y civilización
De hecho,
el capítulo 3 de *El malestar en la cultura* identifica tres fuentes del
sufrimiento humano: la superioridad de la naturaleza, la fragilidad de nuestro
cuerpo y, crucialmente, nuestra relación con los otros. Esta última es la más
dolorosa porque es la que creemos poder controlar y, sin embargo, nos causa la
mayor decepción. Sucede que las instituciones que creamos para regularla acaban
siendo fuente de sufrimiento. Pensado de esta manera, se forjó la creencia de
que el desacomodo sucede por la sustitución del poder del individuo por el de
la comunidad. Visto así, la fuente del malestar sería la pérdida de autonomía.
Esto se utiliza hoy para sustentar políticamente lo individual por encima de lo
colectivo, planteando así la antinomia errada entre "colectivismo
socialista" y "sociedad liberal".
S. Freud
señala que el problema es tan antiguo como la ética misma: el ser humano se
enfrenta a la paradoja de que el mismo artificio que creó para alcanzar el
bienestar —la civilización— es la mayor causa de su infelicidad. Nunca llega a
sentirse totalmente integrado a la cultura. Esto exige a los seres humanos la
renuncia a la satisfacción inmediata de sus pulsiones más primarias,
especialmente las sexuales y las agresivas. Esta represión no es superficial;
se interioriza y da origen a un sentimiento de culpa por no cumplir con las
exigencias. Esto se convierte en la fuente principal del malestar psicológico
que caracteriza al hombre civilizado.
Planteado
así, para Freud el malestar no es un hecho individual aislado, sino que nace en
y por la relación con los otros. Las alternativas que se plantean no son
consideradas como una solución definitiva. En *El malestar en la cultura*, el
autor aborda medidas paliativas que los seres humanos utilizan para soportar el
sufrimiento. Sin embargo, el texto también sugiere —en referencia a una de esas
medidas— que el intento de escapar por completo de la cultura no es una opción
viable. No se puede volver a un estado primitivo. Al respecto, señala que la
vida en comunidad, incluso en sus formas más simples, ya impone restricciones a
los instintos, como lo demuestran las prohibiciones (tabúes) existentes en las
sociedades primitivas. En síntesis, S. Freud no ofrece una solución definitiva
para eliminar el malestar, sino que presenta un conjunto de estrategias que las
personas utilizan para hacerlo más soportable.
"El
Estado de naturaleza": un mundo sin límites ni propiedad
Este sistema social viene de lejos, como ya lo hemos señalado. Luego de la Edad Media, Inglaterra se constituyó como referente de la industrialización, que fue tomada como ejemplo en la mayoría de los países latinoamericanos. En los centros culturales se citaba al creador del *Leviatán* por ser la obra que estableció normas para controlar los apetitos sin límites de las personas sobre los bienes. Así nace el pacto social, que desde entonces realizan los dueños de los bienes en beneficio propio y el de sus asociados.
Los cánones
académicos no se forman en un vacío neutral. Reflejaron y reflejan los valores
que constituyeron el poder de una época. Las universidades, los sistemas
editoriales, las revistas académicas y las cátedras han estado históricamente
dominadas por las élites culturales y económicas. Privilegian a los autores que
legitiman el orden establecido por sobre aquellos que lo desafían radicalmente.
Hace muchos
años, un pensador inglés, Hobbes —que aún se enseña en nuestras universidades
sin explicar las consecuencias de ese pensamiento— dijo que el hombre es malo
por naturaleza y que había que ponerle un límite. Ese límite se llamó
"Leviatán": un pacto social para ponerlo al servicio no de un
desarrollo social determinado, sino de un sistema que dio lugar a su expansión
por toda Europa y, consecuentemente, a la explotación de las regiones
colonizadas.
Para
Hobbes, la esencia del ser humano está gobernada por sus pasiones y apetitos,
siendo el más poderoso de todos un "apetito incontrolable por poseer los
bienes". En un mundo sin un poder común que lo limite, viviríamos en el
llamado "estado de naturaleza", que Hobbes describe como una
"guerra de todos contra todos", en donde el estado es de todos. Como
no existen leyes ni un gobierno que las imponga, cada persona tiene un
"derecho a todo" para asegurar su supervivencia. Esto significa que
no hay una idea de "lo mío" y "lo tuyo". No existe la
propiedad privada. Debe haber un poder que garantice los acuerdos; la propiedad
privada no puede existir sin ese poder. Cualquier bien que alguien posea puede
ser tomado por otro más fuerte en cualquier momento. Todo esto fue la
justificación de la creación de un orden establecido que sobrevive hasta el
presente.
La falsa
antinomia entre liberales y estatistas
En la actualidad, lo que hay por detrás es la lucha por el control del Estado. Esto ha llevado a una pelea entre estatistas y no estatistas. Se ha sembrado la idea de que la construcción del Estado limita las libertades de las personas, planteando así la falsa antinomia en la que a los estatistas se los identifica con denominaciones como marxistas, colectivistas, comunistas, izquierdistas, etc.
Si nos
fijamos en las personas que nos rodean, muchas de ellas se declaran liberales
porque interpretan que las normas que impone un Estado son límites que impiden
el desenvolvimiento personal y comercial de las personas. Pero más allá de su
identificación política infundada, lo importante a señalar es que estas
personas generalmente comprenden muy bien las normas que rigen a un grupo
social, las respetan y adhieren a ellas. Se desenvuelven en las normas sociales
teniendo un reconocimiento de sus pares que les permite un buen desempeño en
las tareas que comparten con el medio. Esto apunta a que el enfrentamiento
entre liberales y "estatistas" es ficticio. Lo que hay por detrás es
una lucha por quién controla el Estado en favor de quién. La verdadera antinomia
es entre la comunidad y los grandes grupos de poder económico que pretenden
monopolizarlo todo en su beneficio.
jueves, 16 de abril de 2026
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viernes, 27 de marzo de 2026
El peronismo como movimiento nacional: persistencia histórica y desafíos contemporáneos
Desde
principios de este siglo estamos viviendo una época vertiginosa. Casi todos los
analistas señalan que esta velocidad nos hace más difícil tener conciencia de
lo que está sucediendo. Los adelantos técnicos, más las causas del devenir
histórico, han impactado en nuestro país provocando situaciones impensadas tan
solo hace diez años atrás.
El adelanto
tecnológico que se dio en la comunicación ha disparado vertiginosamente las
transformaciones en la sociedad de manera artificial. Este adelanto ha tenido un
rol importante en la distracción de los humanos de las situaciones que son
importantes para el bienestar común. Si hay bienestar común, no hay sectores
privilegiados que se benefician materialmente de las carencias de las mayorías.
Ellos son los que provocan la pobreza y la marginación.
Así vemos
cómo, en nuestro país, esto ha impactado en todos los ámbitos, tanto en los
modos de vida como en la política. En referencia a este último aspecto, podemos
decir que, si bien se han modificado muchas cosas, en la cuestión fundamental
los puntos siguen siendo los mismos.
Si nos
retrotraemos al surgimiento del peronismo en el año 1945, vemos cómo el mismo
se ha mantenido a través del tiempo como alternativa a una política expoliadora
a favor de los intereses extranjeros. Esto se debe a que los principios en los
modos de vida con base en la ética no han sido corrompidos a pesar del continuo
bombardeo en favor del individualismo egoísta propagado por los medios.
Haciendo una mirada más profunda, podemos decir que estos principios
conservados son una voluntad de vida de una comunidad que coincide con todo lo
circundante; esto es, la naturaleza.
Así es
cómo, con estos principios, observando lo estrictamente político que hace al
devenir de nuestra actualidad, le damos un sentido al surgimiento del peronismo
que ha podido mantenerse como alternativa hasta nuestros días. Este tuvo y
tiene lugar por una concatenación de hechos que se manifiestan de manera
conjunta a través de una voluntad personificada en un referente que en su
momento fue el Gral. Perón. Estos acontecimientos se dan porque hay un pasado
que está vivo, y cuando confluyen las voluntades se producen los hechos que se
manifiestan a través de alguien que los personifica. Estos acontecimientos
suceden como respuesta a un impedimento de realización voluntaria colectiva.
Desde este punto de vista, podemos echar luz sobre nuestro devenir histórico
más reciente. Podemos decir que el movimiento peronista surgió en razón de que
había una voluntad postergada de la población, y que al encontrar su cauce
—esto sería quien lo represente— se funda un movimiento para poder llevar
adelante sus propósitos postergados.
Una parte
importante de la virtud de los fieles referentes del movimiento peronista fue
haber retransmitido el mensaje que les llegaba desde la población, haciéndolo
una consigna emancipatoria. Para que haya un líder que lleve adelante un
propósito, debe haber primero un pueblo que ha transmitido esa necesidad negada
por un poder opresor. No debemos hacer un reduccionismo analizando por qué el
peronismo como movimiento ha sobrevivido desde 1945; es una tarea que incluye
varios aspectos. El más importante es haberse mantenido a través del tiempo
como un movimiento sin haberse convertido en un partido político. Este era el
propósito del enemigo, porque de esta manera quedaba atrapado en el sistema
partidocrático.
Esto es
importante porque, generalmente, cuando se habla de democracia, sin analizar
que este es de origen europeo, cuya finalidad más importante es separar y
enfrentar entre sí a los distintos sectores de una comunidad para que no tengan
un objetivo común y así lograr su sometimiento a través de la división.
Ya lo hemos
señalado en otros artículos, pero es necesario volverlo a decir porque tiene
muchas aristas y son todas importantes. El concepto de democracia basado en los
partidos políticos que expresan la voluntad popular periódicamente,
conjuntamente con la división de poderes —ejecutivo, judicial y legislativo—,
es una creación europea de la modernidad para preservar el patrimonio y
privilegios de las elites gobernantes. La división de poderes tiene la
finalidad de que el mismo no quede en manos de un solo sector; esto es, evitar
la concentración del poder, es decir, un dictador, pero nada se habla de la
concentración del poder económico que maneja los tres poderes, como es el caso
argentino.
Los medios
también son un factor de poder y, como tal, en un caso puntual, hacen maniobras
para tratar de enfrentar en las internas del partido justicialista a los distintos
sectores que componen el movimiento peronista, el más destacado en la difusión
de las diferencias de la corriente Kirchenrista de Máximo y Cristina Kirchner
con la de Derecho al Futuro que representa Axel Kicillof.
Vale tener
en cuenta la frase del libertador Simón Bolívar: "Nos dominan más por el
engaño que por la fuerza". Así fue como lograron, en las elecciones
presidenciales del 2024, imponer un candidato por medio del engaño que
representaba los intereses extranjeros. Como consecuencia de eso, hoy nos
encontramos al borde de un colapso económico institucional.
El
peronismo como movimiento nacional se debate entre ser un movimiento
"transversal", como lo señaló Néstor Kirchner en su momento; esto es,
que atravesaba todas las capas sociales y generacionales. En el período del
kirchnerismo se conservaron principios del movimiento nacional. Se puede decir
que esto fue debido a los acontecimientos que le dieron origen: las
movilizaciones del 2001 como consecuencia de la debacle del período menemista
que lo culminó De la Rúa. La historia demuestra cómo es el pueblo el que crea
las condiciones para que, en su momento, surja el instrumento para llevar
adelante las necesidades postergadas.
A través
del tiempo vemos cómo el poder económico-financiero-mediático ha tratado de
devorar a toda representación popular. En la primera mitad del siglo pasado
vimos lo que le sucedió al radicalismo de Irigoyen: de ser un movimiento ligado
a los intereses de la población, pasó a ser un partido político aliado a los sectores
dependientes de los intereses de Inglaterra, para después pasar a ser opositor
al peronismo y aliado a la embajada de EE. UU. en 1945.
En este
momento, los poderes foráneos con sus aliados internos están tratando de hacer
lo que han hecho siempre con los movimientos que representan los intereses
nacionales. Pero, como señalamos al principio, la alternativa neoliberal, para
llamarla de algún modo, está en franca decadencia: su ciclo se ha cumplido. Por
tal razón, es cada vez más reaccionaria y autodestructiva. Este momento debe
ser aprovechado por el peronismo para reconstruir su frente nacional y
perfeccionar su accionar táctico para lograr los objetivos históricos aún no
realizados.
La
trascendencia que tuvo la última marcha conmemorando los cincuenta años del
golpe del 24 de marzo de 1976 es una demostración de que el movimiento nacional
se ha mantenido e, inclusive, se ha fortalecido. La marcha fue masiva y se
destacó la participación de los jóvenes, lo que da testimonio del paso de los
mandatos históricos de generación en generación. La voluntad del pueblo de
volver a construir una política ligada a los intereses comunes quedó de manifiesto;
es un testimonio de que el peronismo está vivo, pues es la función de este
movimiento y sus principales referentes volver a crear las condiciones para que
se manifieste la voluntad de toda esa gente que ha estado expuesta a todas las
maniobras del interés extranjero desde siempre.
El saber
hacer para conseguir los objetivos propuestos es un ejercicio de la vida; es
una práctica que sirve tanto para lo individual como para lo colectivo. Pasar
esto a lo político implica muchos respectos. Hoy en día vemos cómo, en ambos
frentes, se utilizan tácticas para imponerse uno sobre el otro. La ventaja que
tiene el sector que defiende los intereses nacionales es que cuenta con la
verdad a su favor; así, la voluntad es mayor. Frente a esto, el poder oculto
trata de manipular a través de los medios de comunicación para que la población
esté desinformada.
Así
volvemos a lo planteado inicialmente. Los medios de información están al
servicio de los intereses extranjeros; recurren a todo tipo de maniobra sin
miramientos, pero, a pesar de esto, no pueden vencer la voluntad de un pueblo.
Vemos cómo, poco a poco, se va reconfigurando el movimiento nacional.







