jueves, 29 de enero de 2026

Inteligencia artificial, medios y fetichismo del dinero: desvelando los poderes ocultos que modelan la realidad

 



Últimamente se habla mucho sobre la inteligencia artificial, sobre su poder y cómo ha influido en la conducta de cada uno de nosotros. Las conjeturas son varias; muchas de ellas apuntan a que la IA modificará definitivamente nuestro modo de vida. Esto instala en la gente la creencia de que es un poder autónomo que supera al humano. Así llegamos hoy a la magnificación de la IA, diciendo que ha capturado al hombre y que estamos a merced de ella. Con esto se oculta que es un instrumento al servicio del poder económico.

 

Intentaremos desglosar esta idea. Desde el surgimiento de la modernidad y luego el capitalismo, la comunicación ha sido un instrumento clave para poder implementar dicho sistema. Ya desde la colonización de América, los “escribientes” (así se llamaba a los reporteros de la época) describían lo que sucedía en América para informar a los reyes de España. Esta información ya era distorsionada para que las autoridades españolas aprobaran las medidas que se realizaban en América con fines económicos.

 

Desde aquella época, la información fue y es de vital importancia para la vida de las personas. En nuestros días, los medios de comunicación no solo informan sobre la realidad, sino que participan activamente en su construcción, creando un marco o "ecosistema simbólico" en el que las personas navegan, interpretan el mundo y toman decisiones.

 

Los medios no le dicen a la gente “qué pensar”, sino “sobre qué pensar”. Al seleccionar y destacar ciertos temas (inseguridad, crisis económica, escándalos), dan forma a la percepción de lo que es importante. Los medios no solo presentan hechos; los *enmarcan*. El mismo evento —una protesta, por ejemplo— puede ser presentado como "un ejercicio legítimo de derechos" o como "un disturbio violento". Este marco condiciona la interpretación.

 

Los medios también generan un “clima de opinión”. Si una postura parece mayoritaria en los medios, las personas con opiniones contrarias tienden a autocensurarse por miedo al aislamiento, reforzando así la visión dominante.

 

La exposición prolongada y repetitiva a la televisión y a los medios “cultiva” una visión del mundo que se alinea con la realidad representada; quienes ven muchas noticias violentas sobreestiman la inseguridad real.

 

Cómo los medios "crean" la realidad:

 

- Selección y omisión: Los medios eligen un ínfimo porcentaje de eventos para convertirlos en "noticia". Lo que no se muestra queda fuera de la realidad.

- Jerarquización: El orden y el espacio dedicado crean una jerarquía de importancia en la mente del público.

- Lenguaje e imágenes: El uso de ciertas palabras (ej.: "terrorista" vs. "luchador por la libertad") o imágenes específicas (un plano amplio de multitudes vs. un primer plano de un enfrentamiento) carga emocional y políticamente la información.

- Normalización y naturalización: Al presentar constantemente ciertos estilos de vida, valores o estructuras sociales (como el consumismo o ciertos modelos familiares), los medios los hacen parecer "normales" y "deseables", marginando alternativas.

- Creación de identidades colectivas: Definen "nosotros" y "ellos", reforzando identidades nacionales, de clase o grupo.

 

Todo lo anterior genera una desconexión con la realidad. La influencia mediática distorsiona, crea polarización y fragmentación por la multiplicación de canales y burbujas informativas; ya no hay una, sino “múltiples realidades mediáticas” en competencia, lo que fractura el consenso social.

 

Los medios de comunicación son los arquitectos fundamentales de la realidad social en la que vivimos. No crean la realidad material (una piedra es una piedra), pero sí crean el “significado”: la importancia y el contexto emocional que le asignamos a los eventos y fenómenos. Es una realidad “parasitaria”, pero con autonomía y poder causal propio.

 

En última instancia, somos consumidores y también coproductores de esa realidad. Nuestra atención y nuestra participación son el combustible que la mantiene viva.

 

El elemento que está íntimamente relacionado con todo esto es el suprapoder del dinero, que funciona como un fetiche: posee a las personas y las arrastra tras un objetivo insaciable. Al ser insaciable, la insatisfacción es el motor que lo alimenta. Es una carrera sin fin, que se nutre del deseo de algo externo que nunca satisface. Esto se llama un fetiche, que solo tiene la función de atraer como un fin en sí mismo, aislando al hombre de todo lo demás. Lo único que importa es el objetivo; esta es la trampa. El fetiche aísla a las personas de su entorno; cada uno persigue sus objetivos y solo hay alianzas por la conveniencia de conseguir lo deseado. Así llegamos a una sociedad individualista en la que el prójimo no importa.

 

El dinero es el símbolo del fetiche. Esto hace que la mayoría de las acciones tengan como fin conseguirlo. Está representado por parámetros deseados: poder, estatus, influencia, etc.

 

Observando hacia atrás, vemos cómo la llamada “civilización” se propagó con base en el sometimiento de unos sobre otros. Así llegamos al día de hoy, en el que se señala a la IA como el nuevo poder que gravita sobre los hombres. Esta es la nueva artimaña para esconder al mismo poder que rige Occidente desde el siglo XVII. La IA actúa seleccionando los contenidos acordes a los propósitos incorporados en sus algoritmos. Estos se basan en un sistema básico, llamado sistema binario, que se limita a la combinación de ceros y unos. Así vemos que la inteligencia artificial no es un suprapoder autónomo al cual el hombre esté sujeto. La IA obedece a la voluntad del individuo y sus intereses particulares o sectoriales, compartidos con quienes son necesarios para lograr los objetivos particulares propuestos. Así queda de lado el bien común; lo particular prima sobre lo colectivo, potenciando la concentración de la riqueza con la consecuencia del empobrecimiento de la población.

 

Este poder siempre permanece oculto. En los últimos decenios, el avance de la ciencia ha estado al servicio del poder económico, perfeccionando su batalla a través del avance tecnológico. La inteligencia artificial está a su servicio.

 

#InteligenciaArtificial  #Fetichismo  #Dinero #Comunicación #Información #Algoritmos #SistemaBinario #Fetiche


sábado, 17 de enero de 2026

La ingeniería de la percepción: Comunicación, poder financiero y la resistencia de los modelos comunales

 



 Frente a los recientes acontecimientos en Venezuela, queda al descubierto la importancia de la comunicación para influir en la voluntad y las creencias de la gente. Vemos cómo todos los adelantos técnicos se utilizan para multiplicar las maneras de propagar información que distraiga al interlocutor, con el fin de lograr objetivos económicos. Un ejemplo de ello es la campaña lanzada desde los centros de poder, proponiendo diversas conjeturas para sembrar la debilidad del gobierno venezolano, que resistió la embestida. Se dijo que el éxito de la operación de Donald Trump se debió a la colaboración de un sector de las fuerzas armadas, e incluso a cierta colaboración de algunos miembros del gobierno. A todo esto, se sumó la propagación de mensajes del presidente de Estados Unidos, que anunciaba la “transición” del gobierno de Venezuela hacia la administración de alguien de la oposición. Incluso se lanzó la noticia de que el traspaso de gobierno sería a través de Delcy Rodríguez, quien se encontraba a cargo del gobierno de forma interina, nombrada acorde a la constitución en caso de acefalia. También podemos ver cómo en redes sociales se hacen doblajes de analistas destacados, alterando su voz y poniendo otras palabras en su boca. Esto se viene haciendo desde hace años, pero ahora se intensificó y profundizó por los adelantos en la comunicacion.

 Esta manipulación informativa viene de lejos. Es conocida la frase del exagente de los servicios de inteligencia norteamericanos al decirle a un periodista: “Ustedes (los periodistas) son los que analizan y estudian esa realidad para luego transmitírsela al público en general. Nosotros creamos esa realidad que ustedes describen para las personas”. Esta entrevista fue realizada en el año 2001, previa a las guerras de Irak (2003), Libia (2011) y Siria (cuyo conflicto interno, iniciado en 2011, fue propiciado por EE. UU.). Antes de cada intervención hubo una gran campaña mediática contra esos “estados terroristas” para justificar las acciones armadas. Ahora, la nueva amenaza que se denuncia es contra los “narcotraficantes terroristas”, señalados como responsables de la pérdida de seguridad en un “mundo que se basa en reglas”.

 Refiriéndonos al origen de esta crisis en Occidente (que desencadena todas las intervenciones militares), desde 1973 EE. UU. inicia la financierización de su economía, momento en el cual el dólar deja de tener respaldo directo en el petróleo tras perder el monopolio de su comercialización a través de pagos en su moneda. Consecuentemente, frente a la crisis de rentabilidad, las empresas industriales buscaron mayores rendimientos en actividades financieras. Al relajarse la movilidad internacional de los flujos de dinero, se produjo la llamada “globalización económica”. Esto precipitó una succión del dinero circulante, caída del consumo, aumento del desempleo y la concentración del dinero en manos de inversionistas que buscan rentabilidades financieras rápidas.

 El *Deep State* es el instrumento de guerra frente a aquellos que no se inclinan ante el avance financiero de Occidente. Su lugar geográfico central es EE. UU. En una síntesis apretada, podemos señalar las principales razones de la financierización: liberalización y desregulación financiera. Desde los años 70-80 se eliminaron restricciones a los flujos de capital, se permitió la innovación financiera sin suficiente supervisión y se redujeron los controles sobre el sector bancario. Esto es el libre mercado “a ultranza”, sin control. Esta es la bandera del actual gobierno en Argentina.

 Este poder financiero es el responsable de la irracionalidad que empuja a Europa Occidental a la sumisión frente a EE. UU., país que también está a merced del *Deep State*. Un sistema que está sumiendo al pueblo estadounidense en la pobreza, con las consecuencias de una serie de protestas en todo el país. Este “suprapoder” financiero, como ya se señaló, se fue construyendo a través de inversionistas industriales que trasladan su dinero a entidades financieras para obtener más ganancias, alimentando así un sistema que atrae capital cada vez más, aunque sea autodestructivo por socavar la economía real. Cuando se habla de que el mercado es el que incentiva y regula la producción, es falso por la sencilla razón de que se basa únicamente en la acumulación de riqueza fundada en el deseo individual.

 Esta anomalía, que se estaba extendiendo por todo el mundo, ha despertado una reacción. A grandes rasgos, podemos decir que nace del hemisferio sur (el mayor perjudicado por estas políticas). Esto viene de lejos: el desarrollo del capitalismo europeo fue posible gracias a la explotación del hemisferio sur. Los integrantes de los BRICS (que también surgen como respuesta a la anarquía financiera) saben esto. China, por ejemplo, se está deshaciendo de bonos del tesoro de EE. UU. ante la pérdida de valor del dólar.

 Este proceso, que se inicia con la creación de los BRICS en 2009, refleja una reestructuración en los modos de producción y administración, donde la geografía de la producción y las finanzas se reorganiza según lógicas diferentes pero interconectadas. Este sistema de producción y comercialización se basa en el respeto, la conveniencia económica y la soberanía de cada país. La soberanía implica respetar la manera natural y local de producir. Generalmente, la forma de producción y el tipo de materia prima están ligados al lugar geográfico (por ejemplo, el cobalto en África).

 Restablecer el equilibrio entre los pueblos es la única manera de superar la anomalía que se expandió con la modernidad, la cual instaló una manera de producir irracional, solo con fines económicos, sin tener en cuenta las necesidades reales. Como se señaló anteriormente, este sistema alteró tanto a las personas que, atrapadas en él, su deseo consistía en la acumulación de riquezas, lo que incentivaba a tener cada vez más. Esto produjo un gran desequilibrio mundial con la explotación del hemisferio sur en beneficio del hemisferio norte, más precisamente de Europa y luego de EE. UU.

 Por tal razón, varios países del hemisferio sur están llevando adelante un nuevo sistema administrativo en donde las comunas cumplen un rol fundamental. Esto preserva una manera de producir que no tiene que ver con el capitalismo. El criterio es que se debe producir lo que se necesita para vivir bien. Dicho así parece una obviedad, pero es más profundo porque deja de lado “la motivación” de producir solo para ganar dinero. De este modo, las funciones de la producción no deben desequilibrar el modo de vida ni romper los lazos sociales creando distintas capas con funciones y jerarquías diferentes; estas serían las “clases sociales” en la jerga eurocéntrica.

 Una función social sin tener en cuenta el consumo y su relación con el salario es difícil de pensar. Esto se debe al horizonte construido por la modernidad desde sus inicios. La sociedad occidental se conformó con los propósitos materiales de generar ganancias y consumir cada vez más. Este es otro tema para desarrollar.

 Volviendo al tema del principio, el sistema comunal —que se ha desarrollado con la ayuda de los BRICS y cuya experiencia más conocida es la de Venezuela desde 2015— ha logrado sobrellevar la crisis provocada por el bloqueo, con una producción basada en una organización comunal que tiene en cuenta las necesidades primarias de sus habitantes. Claro que el bloqueo produjo una gran crisis en su población, que estaba inmersa en el sistema de consumo occidental capitalista, la antítesis del sistema comunal que se está implementando ahora. Esto explica el éxodo de muchos venezolanos por el cambio abrupto en el modo de vida y consumo, además de la propaganda en su contra por intereses económicos. Esta es una de las razones por las cuales Venezuela aparece en los titulares prooccidentales como un régimen dictatorial.

 Por último, podemos decir que lo más importante es lo que cada uno de nosotros piense y sostenga con idependencia de la influencia mediatica sobre la situación que estamos atravesando. Esto es fundamental para que un sistema autonomo termine de emerger como alternativa.

#Venezuela #BRICS #China #DeepState #Trump #DelcyRodríguez #Petróleo #NarcotraficantesTerroristas #Globalización


lunes, 5 de enero de 2026

Traducción del video de “Pepe Escobar” sobre Venezuela 04-01-2016

 



Traducción del video de “Pepe Escobar” publicado ayer 04-01-25, respecto al acontecimiento en Venezuela. Vale decir que las publicaciones de este analista han sido distorcionadas a través de la IA en la guerra informática. Adjunto link original de video

 

https://www.youtube.com/watch?v=d9eLHJDSq4A

 

“Cuando los primeros F35 (aviones de combate) decolaron de la base naval de Puerto Rico en la madrugada del 3 de enero de 2026, no solo estaban transportando explosivos para destruir las instalaciones militares venezolanas. Estaban cargando un peso de una estrategia energética, que “mutara/mudara” cambiara en las próximas décadas de la hegemonía americana en el hemisferio occidental. Porque por detrás de toda la retórica sobre “narcoterrorismo” y organizaciones criminales lo que realmente estaba en juego eran los 303 billones de barriles de petróleo, las mayores reservas comprobadas del planeta enterradas en el subsuelo venezolano. La operación que capturó a Nicolás Maduro 47 horas atrás no fue un golpe tradicional, fue la primera demostración práctica de la doctrina Moore 2.0 en la era de la escasez energética global, donde cada barril de petróleo se tornó un arma geopolítica y cada refinería una pieza en el tablero de una pieza en el tablero de geopolítica imperial. Trump no invadió Venezuela para combatir droga, invadió por que descubrió que en el siglo XXI el que controla el petróleo venezolano controla el hemisferio energético del hemisferio americano. Y aquí llegamos al corazón de la cuestión que ningún analista “maestrean” (medios masivos) osara tocar, hablar. La operación .. no comenzó n noviembre del 2025 como anuncio el pentágono, comenzó en agosto de 2023 cuando servicios de inteligencia americano detectaron que China estaba secretamente financiando la modernización de la infraestructura petrolera venezolana a través de la ruta de la seda, era inaceptable para Washington descubrir que Pequín podría tener el acceso preferencial a un tercio de las reservas globales del petróleo localizadas apenas a 1.500 km de la florida. Durante 16 meses, en cuanto Trump organizaba su vuelta al poder una coalición de cooperaciones energéticas americanas, Exón móvil, Chevron, Shell, Marathon Petroleum elaboraron los planos detallados para lo que llamaron internamente de “operación retomada”, no era apenas sobre derribar a Maduro, era sobre establecer un control corporativo directo sobre la industria petrolera venezolana que durara por lo menos 3 décadas. Venezuela posee 303 billones de barriles de petróleo comprobados más que Arabia Saudita, Irak y Kuwait juntos, debido al aislamiento internacional, sanciones americanas y años de no inversión, la producción venezolana había caído de 3,2 millones de barriles diarios en 1998 a menos de 800.000 barriles diarios en 2025. Era un gigante energético disminuido artificialmente por la guerra económica americana. Para las corporaciones de Texas representaba la mayor oportunidad de expansión desde el descubrimiento del sistema fracking, en su territorio, a principios de siglo XXi, no por la cantidad, sino por la calidad, el petróleo de la faja del Orinoco, a pesar de ser pesado (espeso) puede ser refinado en  productos de alto valor agregado usando tecnología americana. Era como descubrir un nuevo Alaska excepto que este “Alaska” estaba localizado en una zona tropical sin complicaciones climáticas y con una población ya practica en la industria petrolera. Documentos internos de Exxon Móvil revelaron que había identificado a Venezuela como prioridad estratégica absoluta desde 2022 cuando perdió el acceso a los campos petrolíferos debido a las sanciones (por la guerra de ucrania). Rex Tillerson ex-CEO de ExxonMobil y ex secretario de D. Trump había “mapeado” personalmente los campos venezolanos más promisorios y calculado que un cambio de régimen favorable a los negocios podría resultar en un lucro de 300 billones de dólares en los próximos 20 años. Chevron que mantenía operaciones limitadas con Venezuela, a pesar de las sanciones de Biden, había expandido de manera secreta su presencia en el país a través de subsidiarias registradas en paraísos fiscales. Cuando Trump autorizo la operación militar Chevron ya tenía mapas detallados de todos los campos petrolíferos venezolanos y contratos preliminares con proveedores locales para retomar la producción integral en cuestión de semanas, era la fusión completa entre interese corporativos y estrategia militar imperial. El pentágono no estaba sirviendo solo a los intereses políticos americanos, estaba ejecutando un plan de negocios elaborado por las mayores corporaciones energéticas del mundo. La operación Southern Spear representaba la tercerización de la política externa americana para el complejo petrolero-militar-industrial. La primera señal publica de la verdadera naturaleza de la operación fue tres semanas antes de los bombardeos sobre caracas. En diciembre de 2025 la guardia costera americana comenzó a interceptar sistemáticamente todos los petroleros que transitaban por las aguas venezolanas. Primero fue un “Skipper”, un carguero panameño transportando petróleo bruto para Cuba, después un “Centuris” carguero de bandera Liberiana que llevaba combustible refinado para Nicaragua, el tercero fue el drama de “Bela 1” de Iran que huyo durante una semana de la persecución americana pintando una bandera rusa en el casco para evitar la captura. Era una guerra naval no declarada. Una estrategia de estrangulamiento económico que intentaba cortar completamente las exportaciones energéticas venezolanas. Trump Había transformado el caribe en un lago americano, donde ninguna gota de petróleo venezolano podía circular sin autorización de Washington. Era el retorno de las guerras del Opio, versión petrolera. “Ustedes venden solo lo que nosotros autorizamos, a los que nosotros autorizamos a comprar, por los precios que nosotros determinamos”. La genialidad de la estrategia estaba en la narrativa, durante 5 meses, desde septiembre de 2025 hasta enero de 2026 el pentágono bombardeo 35 embarcaciones, matando 115 personas diciendo que narcotraficantes. Era la construcción meticulosa de un casus beli energético disfrazado de guerra antidroga. Cada ataque preparaba a la opinión publica americana para que aceptara que Venezuela era un estado narcoterrorista que amenazaba la seguridad nacional a través del trafico de drogas. La realidad era exactamente lo opuesto. La Venezuela de maduro estaba produciendo menos droga que Colombia y Peru, ambos aliados americanos. Pero estaba sentado sobre la mayor reserva de petróleo no controlado por Washington o sus aliados sauditas. Lo peor, estaba desarrollando contratos energéticos con Rusia China e Irán, exactamente los tres países que Trump identificara como amenazas existenciales al dominio energético americano. Cuando el secretario de defensa Peter Hete anuncio formalmente la operación Southern Spear en noviembre de 2025, utilizo un lenguaje revelador “organizaciones narcoterroristas que amenazan la seguridad energética de los EEUU. No era sobre drogas era sobre energía. El pentágono había descubierto que china estaba construyendo un oleoducto que conectaría los campos petrolíferos venezolanos con el puerto de la Guaira desde donde el petróleo seria exportado directamente para refinerías chinas sin pasar por el sistema financiero controlado por Washington. Era inaceptable. Desde la era de Henry Kissinger, la estrategia energética americana se basaba en un principio fundamental. Todas las grandes transacciones de petróleo global deben pasar por sistemas controlados o monitoreados por Washington. El sistema de petrodólar, la hegemonía del dólar, como moneda de cambio energética, la capacidad americana de sancionar países a  través del bloqueo energético. Todo esto dependía de que ninguna reserva petrolera importante del mundo pudiese operar independientemente de la arquitectura financiera americana. La sociedad energética Chino-venezolana representaba la primera fisura seria, desde la nacionalización del petróleo iraniano en  1979. Si China consiguiese acceso directo al petróleo venezolano, pagando en yuanes a través del sistema bancario chino, estaría creando el primer corredor energético verdaderamente independiente del control americano en el hemisferio occidental. Era el inicio practico de la desdolarización energética de las américas. Los detalles de los acuerdos chino venezolanos revelados por fuentes de la inteligencia americana después de la captura de Maduro eran todavía más amenazadores para Washington de lo que se sospechaba públicamente. Pequín no estaba solo comprando petróleo venezolano, estaba financiando la construcción de una refinería ultra moderna La Guaira capaz de procesar dos millones de barriles diarios de petróleo pesado de la faja del Orinoco. Era tecnología de punta que ni las refinerías Texanas tenían. Esto maximizaba el valor de los recursos energéticos venezolanos. Peor todavía es que china estaba preparando ingenieros venezolanos en sus universidades para operar independientemente esa infraestructura. Ne era apenas una transacción comercial, era transferencia tecnológica que permitiría a Venezuela desenvolver capacidad energética autónoma por primera vez dese la era de Hugo Chávez. Washington descubrió que no solo estaba perdiendo esl acceso al petróleo venezolano sino también la dependencia tecnológica venezolana que le garantizaba el control indirecto sobre la industria energética del país. Además, el acuerdo con china incluía la construcción de un sistema de oleoductos submarinos conectando a Venezuela con Cuba y Nicaragua, permitiendo que esos aliados del eje multipolar recibieran energía venezolana sin pasar por aguas controladas por la guardia costera americana. Era la creación de una red independiente en el caribe. Era el tipo de infraestructura que podría servir como modelo para otros países latinoamericanos interesados en escapar de la dependencia energética americana. Por esto Trump no se resistió a ordenar  la operación más arriesgada de la política externa americana desde la invasión de Irak en el 2003, por que no estaba, apenas, conquistando petróleo venezolano, estaba impidiendo que china estableciese un precedente energético que podría ser replicado en toda américa latina. ¿Si Venezuela consigue vender petróleo a china sin pasar por el sistema controlado por Washington, porque no Brasil?, porque no México? Por qué no Argentina? La dimensión naval de la operación revelo su verdadera naturaleza. Trump no solo bombardeo instalaciones militares venezolanas, estableció una zona de exclusión marítima de 500km alrededor de Venezuela, donde cualquier petrolero no autorizado seria atacado sin aviso previo. Era piratería legalizada, la transformación del caribe en una zona militar americana, donde las leyes fueron suspendidas en nombre de la seguridad energética. La flora americana destacada para la operación era desproporcional para cualquier operación antidrogas. Tres destructores con misiles guiados, tres navíos de asalto anfibio, un submarino nuclear armado con  misiles de crucero, seis mil marine, además de cazas  F35 en las bases de Puerto Rico. Era una fuerza de invasión proyectada para ocupar y controlar infraestructura energética, no para interceptar barcos de pescadores transportando cocaína. Lo más revelador era la composición técnica de la flota la nave donde maduro fue llevado después de la captura había sido especialmente modificado como un laboratorio para análisis de muestras petrolíferas y equipamiento de mapeos geológicos submarinos. Los destructores no cargaban solamente armamento convencional, tenían también sistemas de guerra electrónica, especialmente calibrados para deshabilitar equipamientos de refinería de petróleo, sin  causar explosiones que podrían dañar la infraestructura energética. Era una operación militar proyectada desde el inicio para preservar intactas las instalaciones petroleras venezolanas para futuras exploraciones corporativa americana. Trump no quería destruir el petróleo venezolano, quería conquistarlo operacional y rentable, por esto la precisión quirúrgica de los bombarderos que atacaron apena instalaciones militares sin tocar refinerías o oleoductos importantes. Y funciono perfectamente. En 47 horas Trump lo que ni George Bush ni Barak Obama habían tentado. Control directo sobre la mayor reserva petrolera del hemisferio americano, cuando anuncio que empresas americanas reconstruirán la infraestructura petrolera venezolana. Estaba oficializando la mayor transferencia de activos energéticos de la historia reciente de las américas. Aquí llegamos a la dimensión más aterradora de la operación, se creó un precedente legal que puede ser aplicado en cualquier país sudamericano que desarrolle asociaciones energéticas independientes. La doctrina jurídica utilizada para justificar los bombardeos sobre Venezuela, autodefensa contra organizaciones terroristas que amenazan la seguridad energética americana es suficiente vaga para ser aplicada a Brasil, si Brasil decide vender petróleo a china en yuanes. O México si decidiera exportar gas natural a >Irán o Argentina si permitiera que Rusia explora sus reservas. Trump transformo a Venezuela en un laboratorio para testar la vialvilidad militar de la doctrina Monroe 2.0 en la era de la multipolaridad energética. La pregunta fundamental es: ¿será que el mundo multipolar tiene capacidad militar y económica para defender un país latinoamericano contra la operación de EEUU motivada por recurso energéticos? La respuesta venezolana determinara si otros países del hemisferio tendrán derecho a la soberanía energética o si serán obligados a aceptar el status permanente se proveedores subordinados al imperio. La reacción china fue inmediata y cuidadosamente calibrada, Pequín no envió barcos de guerra al caribe, sería una escalada militar que podría resultar en una tercera guerra mundial. Pero anuncio que cualquier interrupción de los contratos energéticos con china serán considerados actos hostiles contra la seguridad energética de la república popular china. Es una línea roja económica, Washington puede bombardear Venezuela, pero no puede cancelar unilateralmente los contratos chinos sin consecuencias, Rusia fue más directa. Moscú anuncia que considera la operación en Venezuela un precedente inaceptable de piratería energética y que cualquier ataque americano contra infraestructura energética en países aliado a Rusia resultara en respuesta asimétrica en los puntos vulnerables de la infraestructura energética americana. Es una respuesta velada más clara. Si Washington atacara el petróleo ruso en Venezuela Moscú puede atacar gasoductos americanos en Alaska. Irán, como se esperaba, fue más lejos. Terán anuncio que la captura de maduro constituye una declaración de guerra energética contra todos los países que se reúsan a someter sus recursos naturales al control imperial y que cualquier petrolero iraní atacado por fuerzas de EE.UU. resultara en el cierre temporario del estrecho de Ormuz, que es el equivalente del MAD (autodestrucción mutua). Si Washington continúa atacando petroleros iraníes, Irán puede interrumpir el 20% del trafico mundial del petróleo. Es exactamente la escalada que Trump esperaba evitar, pero se tornó inevitable a partir del momento en que decidió transformar la guerra energética en una política oficial americana. Porque la operación venezolana envió un mensaje claro para todos los países productores de petróleo. “Ustedes venden para quien nosotros autorizamos, por los precios que nosotros determinamos, a través del sistema que nosotros controlamos, o enfrentan un régimen de cambio”. Tal vez el aspecto mas revelador es la total subordinación energética de Europa a los EEUU.  Ni Francia, ni Alemania ni Italia, protestaron contra la violación fragrante de la soberanía venezolana porque saben que dependen completamente del petróleo controlado por Washington o sus aliados sauditas. Europa perdió su independencia energética en el momento que decidió sancionar el petróleo ruso. Ahora no tiene más alternativa que aceptar los flujos energéticos globales, El silencio europeo delante de la operación venezolana fue la confesión final de que el viejo continente se tornó un protectorado energético americano.  Cuando Washington decide quién puede o no vender petróleo, Bruselas simplemente ratifica la decisión. Es el fin simbólico de la soberanía energética europea sustituida por una dependencia total de las decisiones estratégicas de Trump. Para Brasil las implicaciones son todavía mas dramáticas. Brasil posee la cuarta mayor reserva de petróleo de América y desenvolvió tecnología de agua profundas que despiertan intereses chinos y rusos. Si Trump consigue consolidar su posición sobre petróleo venezolano, el próximo objetivo será impedir que Brasil desarrolle proyectos independientes con países no alineados. El precedente venezolano creo un dilema estratégico para todos los países de los BRICS con recursos energéticos significativos. Brasil posee el Pre-Sal (reserva petrolera más importante de ese país), Rusia domina el gas natural europeo, Irán controla el estrecho de Ormuz los Emiratos Árabes Unidos buscan el equilibrio entre Washington y Pekín. La operación en Venezuela envió un mensaje claro. Cualquier miembro de los BRICS que desenvuelva emprendimientos conjuntos energéticos que amenacen la hegemonía del petrodólar enfrentará consecuencias militares. Frente a esto la reacción de los BRICS  fue coordinada de forma inédita, por primera  vez en la historia todas las principales potencias energéticas, no alineadas con EE.UU., respondieron simultáneamente a la operación militar americana. Rusia ofreció asistencia técnica inmediata, Irán prometió compensar cualquier interrupción en las exportaciones venezolanas, china ofrecio un paquete de 60 millones de Yuanes para estabilizar la economía venezolana y la india (tradicionalmente cautelosa) denuncio la operación como inaceptable por la violación de la soberanía energética. Era la primera manifestación practica de una OPEP multipolar, una alianza informal entre productores energéticos que se resisten a someter sus recursos al control exclusivo de Washington. Si esta coordinación se consolida, podrá representar el fin definitivo de la hegemonía americana sobre los flujos energéticos globales. Trump puede haber conquistado el petróleo venezolano, esto involuntariamente aceleró la formación de una arquitectura energética multipolar que eventualmente tornara irrelevante el control americano sobre cualquier fuente individual de energía. La dimensión tecnológica de la resistencia, también sorprendió a Washington. China no solo condeno la operación, ofreció a Venezuela acceso a su red de satélites energéticos para monitorear gasoductos y refinerías en tiempo real, una tecnología que ni las corporaciones norteamericanas poseen, desenvuelta específicamente para proteger la infraestructura energética contra sabotajes o ataques cibernéticos. Rusia fue más lejos, ofreciendo sistema de defensa antiaérea, específicamente proyectados para proteger instalaciones petroleras. Moscú había aprendido con los ataque americanos a sus propios campos energéticos durante la guerra en Ucrania, desenvolvió tecnología defensiva que podría tornar futuras operaciones militares americanas contra infraestructura energética costosas en términos de vida militares . La operación venezolana fue el primer test practico de la capacidad americana de usar fuerza militar para controlar flujos energéticos en el hemisferio occidental en la era de la multipolaridad. Trump probo que todavía tiene capacidad militar para derribar gobiernos latinoamericanos que desafíen su hegemonía energética, pero también probo que cada operación de este tipo aproxima al mundo a una guerra energética global entre el imperio decadente y un multipolar emergente. Cuando Delcy Rodríguez asumió interinamente la presidencia venezolana, su primera declaración fue reveladora “el petróleo venezolano pertenece al pueblo venezolano y jamás será entregado a las corporaciones extranjeras”. Era una declaración de guerra energética contra la estrategia de Trump. Por primera vez, desde la operación en Panamá en 1989, Washington enfrentaba resistencia organizada a un cambio de régimen intentado por ellos. La cuestión fundamental que surgió en las últimas horas es si el mundo multipolar posee instrumentos eficaces para defender la soberanía energética de los países medios contra las operaciones imperiales. Venezuela se tornó un laboratorio donde la capacidad será testada. El resultado determinara si vivimos una era de transición para una multipolaridad energética o de consolidación final de la hegemonía imperial sobre los recursos naturales globales. Trump conquisto el petróleo venezolano, pero puede haber perdido la guerra energética global, porque por primera vez desde 1945, una operación militar americana para controlar recursos energéticos enfrento una oposición coordinada de todas las principales potencias no alineadas simultáneamente. Venezuela se volvió el Stalingrado de la era energética multipolar y todavía no sabemos quién vencerá esta batalla por el futuro del petróleo global. Pero una cosa ya está clara. La era de la hegemonía energética unipolar llego a su fin el 3 de enero de 2026 cuando los primeros F35 decolaron de Puerto Rico en dirección a Caracas. Trump puede tener capturado a Maduro y declarado el control sobre las reservas venezolanas, pero también forzó al mundo multipolar a  acelerar la construcción de una arquitectura energética independiente, que eventualmente, tornara irrelevante cualquier tentativa imperial de controlar recursos a través de la fuerza militar. Venezuela se transformó en el laboratorio donde el futuro energético del planeta será decidido. Si la resistencia liderada por Delcy Rodríguez consigue sobrevivir, mantener control, sobre por lo menos parte de la infraestructura petrolífera nacional, probará que la era de los cambios de regímenes energéticos llego a su fin. Si Trump consigue consolidad el control corporativo total sobre el petróleo venezolano, confirmara que todavía vivimos en una era imperial, donde la fuerza militar determina el acceso a los recursos naturales. La respuesta llegara en las próximas semanas, cuando descubriremos si el mundo multipolar posee instrumentos eficaces para defender soberanía energética contra el imperio decadente, pero todavía militarmente dominante. Venezuela se transformó en el test final de la transición geopolítica del siglo XXI. Y el petróleo que movió al imperio puede estar pronto a alimentar su caída definitiva”

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miércoles, 31 de diciembre de 2025

La Prisión Invisible del Capital: Eurocentrismo y la Tiranía del Rendimiento


 

Varios intelectuales de Argentina, y también de Latinoamérica, siguen analizando al día de hoy la problemática social y económica desde un punto de vista eurocéntrico. Más allá de que ellos se consideren críticos y opositores al sistema, en verdad no lo son. Analizando el tema en profundidad, se puede decir que son funcionales al sistema por el hecho de ocultar las verdaderas causas de la dependencia del imperialismo occidental.

 

Los evasores que ellos denuncian son consecuencia de un sistema que alimenta una manera de producir dinero en forma financiera. Este es, en verdad, el sostén de todo el sistema capitalista occidental. Este sistema es el que hay que denunciar; coopta a los tenedores del dinero, "los dueños del capital". Por esto se dice que hay una tiranía del rendimiento.

 

La riqueza es gestionada por fondos de inversión y bancos que atrapan a los especuladores en una competencia global por el rendimiento. Si uno de ellos no crece al mismo ritmo que los índices de referencia —por ejemplo, el S&P 500 (uno de los indicadores más importantes de al menos 500 empresas)—, se considera una "mala gestión". Esto los obliga a buscar, inevitablemente, paraísos fiscales y jurisdicciones más flexibles para maximizar las ganancias. Por todo esto, muchos viven con un miedo estructural a la pérdida de estatus, de poder, de "lo ganado". El sistema les ofrece "protección" mediante el secreto y la fragmentación de sus activos. Salirse de ese sistema —declarar todo, pagar impuestos en su país— los haría sentirse vulnerables frente a sus pares que se mantienen en el anonimato. Están atrapados en una carrera financiera entre ellos mismos.

 

El verdadero poder no lo tiene el CEO, sino los gestores de fondos de inversión (como BlackRock, Vanguard o State Street), que son los dueños mayoritarios de las grandes corporaciones. Su mandato es único: retornos. Ellos son los "capitanes del suprapoder", pero a su vez están atrapados por la competencia con otros fondos.

 

Podemos decir que los individuos más ricos y poderosos son esclavos de un poder que ellos mismos han creado. Son, en muchos sentidos, los prisioneros más efectivos del sistema. No pueden escapar de su lógica sin arriesgar su posición dentro de él. Son funcionarios intercambiables: si uno no cumple con el mandato implacable del rendimiento financiero a corto plazo, el sistema lo expulsa y pone a otro en su lugar.

 

Desde la mitad del siglo pasado comenzó la desmaterialización de la riqueza. La fortuna ya no es una fábrica, sino un portafolio de activos financieros globales.

 

La alternativa a esto es superar el sistema que tiene como centro al individuo aislado, un concepto que comenzó en los siglos XVII y XVIII en Europa —contenido que aún se enseña desde ese punto de vista en nuestras universidades—. En todas las instituciones de Occidente que tienen que ver con la transmisión de conocimientos, se toma al hombre como sujeto y artífice de la historia de la humanidad. Esta exaltación del individualismo es el punto central del desarrollo y expansión del capitalismo hasta nuestros días, y ha sido el factor más importante para su desarrollo como motor de progreso. Se destacan las capacidades de las personas como principio impulsor para lograr objetivos que, supuestamente, beneficiarían a toda la sociedad.

 

En tal sentido, se estimula a los emprendedores excluyendo la acción solidaria. Esto trajo aparejada la exclusión social, con las consecuencias por todos conocidas. Un objetivo colectivo es el único que puede contener a los individuos.

 

Este ciclo ha llegado a su fin. Hoy, Europa occidental está en una crisis profunda. Han emergido teorías poshumanistas que plantean un horizonte distópico frente a la encerrona. El Grupo de Davos, en donde se concentran los más ricos del mundo y se reúnen periódicamente en esa ciudad suiza, se ha dado cuenta de que el mundo colapsa por la evolución irracional del capitalismo occidental. Pero ellos le echan la culpa a la sobrepoblación. Frente a esto, han planteado llevar adelante un sistema que tiene que ver con un maltusianismo: para ellos, el problema es que hay mucha gente —de 8.000 millones, dicen que hay que bajar a 2.000—. Analistas sostienen que el experimento de la reducción de población ya comenzó en Gaza.

 

Ya lo hemos señalado en otros artículos: la alternativa a todo esto —que no surgió ahora, sino que viene de lejos— han sido los movimientos emancipatorios del hemisferio sur. Tales movimientos fueron ocultados o distorsionados. El de más trascendencia fue el movimiento peronista, surgido en 1945. Tuvo un desarrollo industrial y una política distributiva importante que impresionó al mundo occidental por ser un país del sur. Frente a esto, los intelectuales argentinos no lo entendieron: no encajaba en las categorías de los sistemas políticos europeos; no era marxista ni tampoco liberal; no era de izquierda ni de derecha. Esto llevó a la mayoría de ellos a rechazarlo, adjudicándole —en su mayoría— características fascistoides, referenciándolo con Mussolini en Italia. Este rechazo de los intelectuales a los movimientos nacionales en el hemisferio sur latinoamericano no solo sucedió en Argentina, sino también en otros países de la región.

 

Quienes sí saben, y lo interpretan muy bien, son los centros de poder que manejan los medios de difusión. Consecuentemente, estimulan y también respaldan materialmente a todos aquellos agentes que distraigan a la opinión pública.

#Evasores #Capital #Rendimiento #ParaisosFiscales #FondosDeInversion #ExaltaciónDelIndividualismo #MovimientoPeronista #IzquierdaDerecha


miércoles, 24 de diciembre de 2025

Una anécdota ...



 En el año 1996 estando el Bagdad corria el mes del Ramadán que es un periodo anual religioso, como la semana santa en la Argentina. En esos dias hacían ayuno desde la salida del sol hasta las 5 de la tarde, hora en que sonaba una bomba de estruendo avisando que terminaba el ayuno. El chófer del auto que me acompañaba y también hacia de traductor, con el cual tenia afinidad a pesar de culturas diferentes, al momento de la bomba de estruendo, a las 17hs señalando el fin del ayuno, encendía un cigarrillo y se comía un níspero. 

Dias mas tarde estando ya en Buenos Aires en una conversacion con un representante de la camara de comercio Argentino - Iraqui, le conte la anecdota de este muchacho que era chofer y cumplía religiosamente las pautas del ayuno, a lo que  me contesto: El habito de  realizar ayuno y plegarias fortalecen la voluntad  de las personas, pues "Aquel que se vence a si mismo es invencible". 

sábado, 6 de diciembre de 2025

La Trascendencia del Peronismo: Una Perspectiva Comunitaria Frente al nuevo Orden Global protagonizado por los BRICS

 



El peronismo, que surge en 1945, ha tenido una trascendencia a nivel mundial. Esto ha sido ocultado porque se contrapuso a los intereses económicos del momento y de ahora. Esta es la razón por la cual se ha mantenido como alternativa a través del tiempo y también la causa de su vigencia.

 

Por esta razón, el tema está en discusión. Desde una visión partidocrática, le asignan al peronismo varias calificaciones, las cuales no terminan de definirlo por la simple razón de que, desde una mirada eurocéntrica, es inexplicable. Tal fue así que muchos intelectuales nuestros no lo entendieron. Tomemos los casos más conocidos de Yupanqui y Cortázar. Ambos con una formación de izquierda; Cortázar dijo en su momento que se iba de Buenos Aires porque los bombos peronistas no le dejaban escuchar los violines de Béla Bartók. Años más tarde, pasa por la Argentina cuando va a la asunción de Allende en Chile y dice que esa frase “fue desafortunada” de su parte. Yupanqui, nunca adhirió al peronismo y era simpatizante del Partido Comunista.

 

La importancia del peronismo se pone de manifiesto por la discusión que se plantea respecto a sus referentes y a sus instituciones. Respecto a los líderes, se habla de ellos generalmente para desprestigiarlos; se dice que es clientelismo, oportunismo, interés económico, etc. En verdad, todo esto es lo que nutre al capitalismo financiero. El peronismo originario, y el que ha logrado sobrevivir, no es eso; es precisamente lo contrario. Nace como un anticuerpo a un sistema político-social de una época que causaba empobrecimiento y desigualdades, rompiendo los lazos comunitarios que daban identidad y sostenibilidad a un pueblo.

 

En general, a todos los movimientos emancipatorios de América del Sur se los llamó “populismos” de una manera despectiva. Esto es porque no se encuadraban dentro de los parámetros europeos, que consideraban a la democracia como vara para medir la legalidad de los gobiernos. El término “democracia” tiene su origen en la Grecia antigua, en la ciudad de Atenas (siglo V a.C.), y es una combinación de dos términos: *demos* (pueblo) y *Kratos* (poder); sería "poder popular" o "gobierno del pueblo". Muchos de nosotros lo hemos estudiado en la formación escolar. Nada más alejado de la realidad. Lo que nunca nos dijeron es que esa democracia ateniense descansaba sobre las espaldas de miles de esclavos.

 

Luego de Grecia viene la expansión del Imperio Romano con la espada en la mano sostenida por la cristiandad. Transcurre la llamada Edad Media hasta llegar al periodo de la Ilustración en los siglos XVII y XVIII, en el cual pensadores como John Locke, Montesquieu y Jean-Jacques Rousseau reutilizaron la palabra democracia. En los siglos XIX y XX se consolidó la expansión de Europa a través del capitalismo industrial, en donde los países del sur suministraban las materias primas para ser elaboradas en Europa. Esto está bastante difundido hoy en día, pero con solo la sustitución de importaciones no se soluciona la cuestión, pues quedaría reducida a una visión economicista.

 

Volviendo al tema del peronismo, este tuvo y tiene un rasgo distintivo respecto al concepto de la democracia: el sentido comunitario. Esto es tomar a la población como un todo, sin distinción de clases sociales, pues se entiende que cada uno cumple un rol fundamental en la función del conjunto social: la comunidad. Las diferencias de clases sociales son el resultado del capitalismo.

 

Lo que sucedió a través del tiempo (los últimos cuatro siglos) es la disolución de la organización originaria y su incorporación a un nuevo sistema de producción en donde la distribución de la riqueza produce las funciones de cada uno. Como vemos, el sistema democrático europeo occidental siempre ha sido funcional al poder económico, pues él es el resultado del mismo.

 

El peronismo tiene su trascendencia porque retoma la manera originaria de organización del ser humano: la comunidad. Tal es así que uno de los escritos con más trascendencia del General Perón se tituló “La Comunidad Organizada”. Hay testimonios que dan cuenta del sentido comunitario en la manera de accionar del peronismo en sus primeros años: el gobierno pedía a los habitantes de un lugar que les hicieran llegar ideas de cómo realizar una acción. Esta es una manera de gobernar a través del mandato de la gente. En el saber ancestral se utilizaba esta frase, que después se hizo conocida en la palabra del Comandante Marcos: “mandar obedeciendo”.

 

El peronismo se nutrió del pueblo, y eso hace que perdure. Al estar expuesto a un sistema “democrático” por occidental surgen las contradicciones internas dentro del Partido Justicialista, este poder lo separa de la función originaria y pasa a estar sometido a las demandas de la estructura de la modernidad; esto es, la demanda de un Estado funcional a los intereses económicos que se contradicen con la voluntad popular. Algo similar le pasó al radicalismo, que fue una expresión política popular de principios de siglo y luego se transformó en un partido político más. No así algunos de sus integrantes, que, manteniendo una posición, formaron el FORJA que después se sumaría al peronismo. Una de sus expresiones más destacadas fue Arturo Jauretche, quien fue director del Banco de la Provincia en la primera presidencia de Perón.

 

 

Se habla de que la burocracia ideal es la administración “menos mala”, según la sociología, el poder se organiza y se legitima el modo “legal-racional”, basado en la creencia en la legalidad de las normas y el derecho de los que ocupan cargos de autoridad para ejercer el mando. Más allá que esto trajo la deshumanización y la alienación aun es considerado el mejor sistema para el poder establecido. Este punto es más largo de explicar, lo dejamos para otro momento. Una cosa que debemos tener en cuenta es que en este momento en casi todas las universidades del hemisferio sur se enseña una sociología que justifica la libertad individual y beneficia al capitalismo occidental. El mundo financiero lo sabe y, por tal razón, se mantiene esta enseñanza en nuestras universidades.

 

El peronismo fue la irrupción popular que proponía, y aun propone, la superación de esto aunque no se manifieste explícitamente en los referentes. Por esta razón asistimos a un denodado debate sobre los dirigentes del mismo.

 

La propaganda oficial habla de la “casta” como responsable de la crisis, pero nunca de lo que está detrás manipulando a esta. Lo importante es tener en claro al enemigo para poder llevar adelante una táctica y lograr la estrategia con su derrota definitiva. Contra esto luchan los movimientos nacionales, con sus más y sus menos, en toda Latinoamérica. El patrón de comportamiento es más o menos el mismo, y el peronismo en este sentido fue referencial. Tal es así que, en sus últimos años, Hugo Chávez, otro líder latinoamericano, tomó como referencia al peronismo para implementar la autonomía de su región al señalar “comuna o nada”. Este tipo de administración singular de América Latina y del hemisferio sur se ha manifestado en los BRICS, asociación de países que tienen un modelo de gobierno que confronta con el sistema occidental capitalista.

 

Esto hay que tenerlo en cuenta pues, hoy con el surgimiento y consolidación de los BRICS tenemos una ventaja geoestratégica, estos han debilitado sensiblemente la influencia de occidente capitalista. Es el primer socio comercial de América Latina.

 

El sistema patidocrático ha logrado, en parte, instalarse dentro del peronismo, una de las características es que se hacen concesiones para llegar al poder. Estos renunciamientos están postergando su función principal, lo que ha lleva a terminar en manos del poder establecido, como fue el periodo de 1989 a 1999, y las dificultades de Alberto Fernández 2019-2023.

 

La historia dirá si el peronismo sigue siendo una expresión comunitaria en donde se manifiesta el pueblo o se convierte en un partido político más. Esta disyuntiva está presente hoy. Los peronistas que son dirigentes y están en cargos públicos destacados están a merced de la influencia del aparato mediático que construye propósitos falsos en la población. Otra cuestión es la vapuleada clase media, muchos de ellos que festejaron la caída de Perón en el 55 no sabían que estaban vitoreando a quienes, 20 años más tarde, matarían a sus hijos.

 

Todos estamos expuestos a la influencia mediática, de un bando u otro. No se puede opinar desde “un no lugar”, porque no hay neutralidad. La trampa es que te hagan creer que tienes que estar en un bando: a la derecha o a la izquierda. Esa es la trampa. El verdadero lugar se oculta. Ese lugar es la comunidad, que permite tener lazos afectivos que fomentan la unión y la hermandad.

#BRICS #Peron #Burocracia #Partidocracia #Democracia

domingo, 30 de noviembre de 2025

El Capitalismo Espurio: La Mirada Decolonial de Marx Recuperada por Enrique Dussel

 


En un momento se lo llamó “anarco capitalismo”; hoy es el “narco-capitalismo”. No es fácil obtener información sobre el mundo financiero, pues son ellos los que manejan los datos. Pero, dada la trascendencia de muchos hechos, hay cosas que ya no se pueden ocultar. En tal caso, trascienden por algunos medios alternativos que dan información sobre el tema. No obstante, los responsables de las operaciones que tienen que ver con el delito internacional nunca salen a la luz.

 

Se domina por el miedo: si eres periodista y comienzas a decir cosas comprometidas con la verdad, comenzarán a amenazarte. Ha habido muchos casos de ellos asesinados. Es la forma de disuadir y rendir a los débiles a una función servicial con el poder oculto. En los medios dependientes de estos poderes aparecen las noticias relacionadas con el mundo financiero, refiriéndose a entidades a las cuales hay que brindarles condiciones ventajosas para que inviertan en determinado sector. Nunca diferencian las entidades productivas de las financieras; estas últimas son la expresión legal del poder oculto. Nuestro país es testigo de todos estos actos.

 

El capitalismo “empresarial” o “material”, por llamarlo de alguna manera, termina cayendo en última instancia en manos del mundo financiero, porque es este el que dicta las reglas del funcionamiento y comercialización. Los economistas se consideran “especialistas”; en verdad, lo que hacen es separar la economía de la vida para así decir que hay reglas económicas que hay que respetar, aunque perjudiquen la vida.

 

Lo importante es ver que el sistema financiero del capitalismo siempre fue espurio. Nos han inculcado la mentira del “emprendedurismo”, la libertad del mercado, la libre competencia, etcétera. El capitalismo siempre se nutrió de manera ilegal de lo que le corresponde a quienes lo producen. Tenía y tiene razón Marx cuando dijo que el capital chorrea sangre. Digo que la tiene porque Marx está vigente. Recientemente, han reeditado escritos que fueron silenciados o distorsionados. El proyecto MEGA² es una edición histórico-crítica completa de las obras de Marx y Engels, un proyecto en el cual Enrique Dussel participó de manera directa y significativa en el año 2011.

 

La interpretación clásica presentaba a Marx como un pensador que señalaba que el desarrollo histórico era lineal y universal: todas las sociedades debían pasar inevitablemente por los mismos estadios (comunismo primitivo, esclavismo, feudalismo, capitalismo, socialismo). Hay una conocida frase de los años setenta que decía “el capitalismo está creando a sus propios sepultureros”, en referencia a la clase trabajadora. Desde esta visión, las comunidades no europeas eran "atrasadas" y su reemplazo por el capitalismo colonial era un "mal necesario" y progresista, pues las incorporaba a la historia universal.

 

El mismo Enrique Dussel tenía una visión eurocéntrica marxista. Con el correr de los años, fue descubriendo la mirada desde el Sur, influido por lo comunitario, característica de la organización y modo de vida de los pueblos originarios. Esto coincidió con lo señalado por Marx, que sale a la luz en este siglo. Podemos decir que el verdadero Marx fue ocultado de manera intencional porque desnaturalizaba el origen del capitalismo y se contraponía a todos los principios que este había instaurado en las poblaciones como etapa necesaria para salir del atraso.

 

Dussel fue uno de los primeros pensadores en destacar la importancia de los estudios antropológicos e históricos tardíos de Marx (sobre las comunidades rurales rusas, India, etc.), que la MEGA² estaba editando. Esto le permitió argumentar que el Marx maduro no era un "eurocéntrico" determinista, sino un pensador abierto a caminos de desarrollo no lineales, lo cual era crucial para la filosofía de la liberación.

 

Su lectura de los cuadernos etnológicos e históricos tardíos de Marx (sobre todo, sus notas sobre las comunidades campesinas rusas, India y otros pueblos "precapitalistas") fue fundamental para construir una mirada decolonial y desmontar la interpretación eurocéntrica y economicista que había dominado gran parte del marxismo del siglo XX. Si Marx en sus últimos años admitía que Rusia podía evitar el camino capitalista, entonces, ¿por qué América Latina, África o Asia debían verse forzadas a pasar por ese mismo camino?

 

Esta mirada explica el protagonismo relevante de los pueblos originarios, los campesinos y todas las comunidades que defienden formas de vida no capitalistas y que son los principales sujetos de la "exterioridad" frente al sistema-mundo moderno, superando así la destrucción de sus comunidades por el capital que, en los siglos precedentes, era considerado "progreso" inevitable.

 

Hacia una Mirada Decolonial

 

Esta reinterpretación de Marx llevó a Dussel a plantear una mirada decididamente decolonial: el desmontaje del mito del progreso. La historia no es una única línea recta que va de lo "primitivo" a lo "civilizado".

 

En conclusión, Dussel no solo "relacionó" los escritos de Marx sobre las comunidades con América del Sur; los usó como una herramienta filosófica para demoler la lectura eurocéntrica de Marx y para fundamentar su propia filosofía de la liberación, que es una de las piedras angulares del pensamiento decolonial. Le permitió demostrar que un Marx más completo y complejo ya contenía las semillas para una crítica del colonialismo y una apertura a la pluralidad de mundos, algo que las izquierdas tradicionales habían ignorado durante mucho tiempo.

 

El nuevo planteamiento que destruye la visión clásica del marxismo es la superación de la linealidad del capitalismo. Esto desarticula el concepto de que, para lograr la revolución, un pueblo primero tenía que pasar por la etapa del desarrollo capitalista y, con la consecuente creación de la clase trabajadora, sucedería la revolución. Al respecto, sucedieron muchas revoluciones en países del Sur que no pasaron por la etapa del capitalismo. En verdad, los intentos revolucionarios en muchos países occidentales fracasaron, generalmente porque la misma clase trabajadora estaba atravesada por los principios y propósitos de la burguesía.

 

Esa visión que se descubrió en Marx en este siglo ya la tenían los caudillos latinoamericanos, muchos de ellos sin haber pasado por la Ilustración europea. Por tal razón, estos movimientos no eran entendidos por los intelectuales marxistas nativos, pues ellos esperaban un determinismo histórico que planteaba el marxismo eurocéntrico.

 

Teniendo en cuenta todo esto, se entiende por qué los medios de comunicación masivos mantuvieron los principios que propulsaban el desarrollo del capitalismo como un principio de desarrollo y progreso. Ante la situación de crisis inocultable de principios del siglo XXI, promueven narrativas como la teoría de la transmodernidad como la respuesta a la falta de alternativa que plantea la postmodernidad, consecuencia del capitalismo clásico.

 

La nueva falsa bandera es la “transmodernidad”. Como una crítica a la modernidad y a la postmodernidad, rechaza el mito del progreso lineal e infinito. Plantea un relativismo absoluto, la ironía y el cinismo. Plantear que "no hay verdad, solo perspectivas" y "no hay proyectos colectivos posibles" es profundamente pesimista y paralizante. La transmodernidad ve en esto un callejón sin salida. El propósito encubierto es que no tengamos esperanzas.

 

Debemos tener en cuenta que el colonialismo, el racionalismo extremo y el antropocentrismo son los que nos han llevado a crisis ecológicas, desigualdades y deshumanización.

 

La racionalidad capitalista, que comienza con la modernidad en los siglos XVI y XVII, tomó a la naturaleza como un objeto explotable para satisfacer, supuestamente, demandas de comida y bienestar, pero terminó destruyéndola y, consecuentemente, a los seres humanos, que también son parte de la naturaleza, aunque muchos no se den por aludidos. Todo comenzó cuando dejamos de vivir en armonía con ella.

#EnriqueDussel #CapitalismoFinanciero #Marx #Eurocentrismo