El regreso
del peronismo y el debate sobre la táctica guerrillera
En la
Argentina, a partir del triunfo de Héctor Cámpora en el año 1973, la lucha
armada comenzó a perder el apoyo de la población. Se consideraba que, con la
vuelta del peronismo al poder, se había logrado uno de los objetivos de las
demandas populares. Anteriormente, la resistencia armada estuvo justificada por
la represión de la Revolución Libertadora, desde el año 1955 en adelante, y por
la proscripción del peronismo. A partir de la asunción al poder en 1973, se
abrió un gran debate interno sobre la táctica a implementar. Unos decían suspender
la lucha armada; otros, continuarla. Seguir con el enfrentamiento armado
significaba desestabilizar al gobierno y justificaba la acción parapolicial.
El golpe
del '76 y el propósito económico oculto
Pasado
medio siglo, hoy se sostiene que la acción de los grupos guerrilleros fue uno
de los justificativos del golpe cívico militar del año 1976. Este tema
"está vivo"; hay que tratarlo con el debido respeto hacia aquellos
que dieron la vida y hacia los que han perdido a sus seres queridos en ese
periodo. Lo que sí hay que hacer es desmantelar las mentiras que se han dicho y
se dicen para tratar de desviar la atención.
El
propósito oculto del golpe militar fue instalar un gobierno que profundizara la
política económica que se había iniciado en el año 1955. El justificativo era
combatir la "subversión" y restaurar el orden mediante el llamado
"Proceso de Reorganización Nacional". Una de las consignas difundidas
fue "Dios, Patria y Familia", como valores que sostenían el
imaginario castrense en contra del marxismo, considerado una ideología foránea
y en contra de los intereses nacionales. Lo que quedaba oculto —y que
contradecía el "patriotismo castrense"— fue la entrega del patrimonio
nacional a manos extranjeras; esto no coincidía con la tradición militar, por
haber sido parte de la fundación del Estado nación desde un principio. En razón
de esto, hubo un sector del ejército que no apoyó el golpe y tampoco participó
de la represión. Este es un tema que debe tratarse. Hoy intentan volver a
comprometer a las fuerzas armadas (a través de la vicepresidenta) para una
continuidad del actual gobierno a merced de los intereses financieros
extranjeros.
Fragmentación
social, campaña mediática y el triunfo radical de 1983
La opinión
popular, en el transcurso de la década de los setenta, se fue fragmentando.
Esto sucedió, en gran medida, por la campaña mediática en contra del peronismo
y de los guerrilleros, a quienes se acusaba del inicio de la violencia. Todo
esto desembocó en el triunfo del radicalismo en 1983.
Teniendo en
cuenta todo esto, hoy se puede tener una mirada más abarcativa de lo que nos
sucedió hace 50 años. En gran parte, la influencia mediática cultural influyó
para que los acontecimientos tomaran un camino de enfrentamiento interno y de
autodestrucción. Esto no desmerece para nada la lucha bien intencionada de los
militantes de la época. Otra mentira es que hubo una guerra. Esto no es cierto,
porque la verdadera causa del genocidio fue el propósito de proseguir con un
proyecto económico que habían iniciado en el año 1955.
La
construcción cultural y el prejuicio de la "modernidad"
Hoy,
mirando hacia atrás, podemos decir que una de las tareas de los medios de
comunicación es crear una determinada cultura. Todos los sectores sociales
están expuestos a esta influencia. Esto se expandió con el desarrollo de la
ciencia y la técnica: primero la imprenta y, luego, exponencialmente, con la
radio y la televisión en el siglo XX. La frase sarmientina "civilización o
barbarie" tiene origen en el siglo XIX, por la contraposición del
desarrollo tecnológico en Europa con las civilizaciones autóctonas de América
del Sur. Este es un prejuicio que aún está vivo. Hoy se sigue considerando que
progresar es estar cada vez mejor, superando el atraso y los modos de vida
antiguos. La palabra "moderno" implica bienestar. Sin embargo, esta
palabra es el origen del comienzo de la decadencia del hombre frente a su medio
circundante. Este tema ya lo hemos tratado en artículos anteriores.
La
manipulación informativa como herramienta de dominación
En los
distintos momentos históricos, la manipulación informativa siempre fue
relevante para llevar adelante un proyecto. Todos los imperios manejaron la
información para poder tener a disposición a la población. El origen de la
frase bíblica de Jesús —"perdónalos, no saben lo que hacen"— se
refiere a que los soldados que lo estaban matando lo hacían por obediencia al
imperio romano, sin tener conciencia del acto que estaban llevando a cabo.
El
propósito, en el manejo de la información, es generar desconfianza, fomentar el
individualismo, la meritocracia y la competencia. Todos estos principios van en
contra de la comunidad. En un principio, esto comenzó con la exaltación de las
capacidades del hombre por sobre la naturaleza. Esto lo llevó a resaltar su
individualidad con el fin de autodesarrollarse y expandir su influencia. Es así
como Occidente logró extender su influencia en casi todo el mundo. Hoy, esto ha
desencadenado una crisis sin precedentes, en la cual aparecen varias teorías
sobre su desenlace y el futuro posible. Se han promocionado teorías como
"transhumanismo", "posverdad", etc., que ya hemos enumerado
en artículos anteriores. Todas estas teorías hacen un diagnóstico de la
realidad relatando los síntomas de manera acertada, pero ninguna de ellas pone
en evidencia el verdadero causante del desastre.
La
"captura" de las causas justas y el fomento del individualismo
El sistema
es muy afinado en la manera de manipular la información. Primero tratan de
capturarla para tergiversarla y, si no lo logran, la censuran. La "captura"
se le llama a la utilización de causas justas para crear desesperanza y
divisiones internas, impidiendo así un encadenamiento de las demandas. La
captura más importante fue la del cristianismo, de la cual dimos un ejemplo más
arriba y se ha tratado en otros artículos.
Debemos
tener presente que el poder extranjero siempre se articula sobre las
diferencias internas. Es conocido el dicho inglés: "Es muy difícil
gobernar una colonia sin la colaboración de los súbditos".
Las
emociones son constitutivas de la forma de ver las cosas; le dan un sentido a
la vida. De esta manera, los que son permeables a la información sesgada son
capturados y llevados a posiciones enfrentadas con los intereses colectivos de
su sociedad. Cuando los vecinos se enojan con alguien que hace daño, hay una
solidaridad comunitaria en el sentido de que condenan todo aquello que pueda
perjudicar al vecindario. Los dueños del poder se montan sobre estas
diferencias, las tergiversan señalando como culpables a los marginales, que
deben ser condenados por no integrarse a la sociedad. Ocultan así al verdadero
culpable, que es el sistema que margina y condena a la pobreza. En síntesis, el
culpable es el sistema, no las personas.
El concepto
de que cada uno tiene su punto de vista es sesgado; como se dice comúnmente,
siempre hay un sentido común que se comparte y conforma la vida en el
vecindario. Esta es la antítesis del pensamiento cartesiano "pienso, luego
existo", que resalta el individualismo por sobre la colectividad.
Las crisis,
las luchas emancipatorias y la distorsión histórica
A pesar de
toda esta acción deliberada del poder para mantener a la población sojuzgada,
las expresiones de rechazo siempre han encontrado la forma de manifestarse. No
hay sector social que no sea afectado por el sojuzgamiento económico y su
propaganda, desde los sectores más acomodados con sus intelectuales hasta los
más pobres.
Así han
transcurrido los últimos siglos, con diversas manifestaciones emancipatorias
ocasionadas por las crisis. Estas han sido analizadas y estudiadas, pero todas
llegan a nuestras manos con una tergiversación para no poder identificar el
verdadero origen causante. El objetivo de distorsionar los hechos es canalizar
el descontento social hacia objetivos equivocados. De esta manera, podemos ver
en la historia las luchas perdidas por tener un diagnóstico errado.
Panorama
actual e injerencia extranjera en Sudamérica
De esta
manera llegamos a nuestros días y vemos lo que nos está sucediendo, sea a nivel
local o internacional. Todo el discurso está atravesado por una visión sesgada
que persigue un propósito determinado, como ya se señaló. La cuestión que se
persigue es siempre la misma: disponer de los recursos para poder seguir
implementando políticas económicas a su favor. No importa cómo; solo importa
sojuzgar para extraer el mayor provecho económico de un determinado pueblo.
Esto ha originado, a través de la historia, movimientos emancipatorios contra
un enemigo en común.
En este
momento estamos atravesando una embestida que ha desencadenado una crisis sin
precedentes. Esto se da en toda Sudamérica. No contentándose con manipular la
información, ahora también intervienen en el resultado de las elecciones;
sucedió en Ecuador, en Colombia y en Perú. A pesar de la manipulación
informativa, estas manipulaciones salen a la luz, cuestión que, tarde o
temprano, generará una respuesta social.


No hay comentarios:
Publicar un comentario