jueves, 10 de septiembre de 2026

La guerra híbrida y la crisis del orden mundial: claves para entender el presente desde el Sur




 Una nueva fase de la confrontación global

La situación en Medio Oriente, en estrecha relación con la guerra de Ucrania, ha puesto en tensión a Occidente con Oriente. Muchos analistas señalan que ya estamos en la Tercera Guerra Mundial. Sin embargo, esta contienda tiene características particulares debido a la aplicación del avance tecnológico. Se la denomina "guerra híbrida": una combinación de fuerzas militares regulares con tácticas irregulares (guerrillas, terrorismo), ciberataques, campañas de desinformación, presión económica y manipulación diplomática. Esto último, la desinformación, se viene haciendo desde hace tiempo; solo que ahora se pasó a los "fierros".


Imperios en crisis y el surgimiento de los BRICS 

Muchos analistas comparan la situación actual con hechos del pasado. Señalan que, cuando los imperios están en crisis, han actuado de manera similar, tomando medidas que aceleran su propia caída. Se los compara con una fiera: cuando está herida, resulta más peligrosa. Si bien esto es parte de la verdad, lo más novedoso es que, en este momento, está comprometido todo el mundo debido a la interconexión en todos los aspectos, tanto comerciales como tecnológicos, impulsados por los avances en la ciencia. Entre ellos, el más destacado y polémico es la inteligencia artificial.  

Los analistas internacionales que estudian la situación de la guerra en Ucrania, la del Golfo y su impacto en la geopolítica sostienen que ambas obedecen al decaimiento de Occidente frente al surgimiento de los BRICS. Este debilitamiento es una de las razones por las cuales se está resquebrajando la OTAN, organismo creado luego de la Segunda Guerra Mundial. Su propósito principal fue conformar una alianza defensiva para contrarrestar la creciente amenaza que representaba la Unión Soviética.  

Su lema es “salvaguardar la estabilidad, la paz y la seguridad”, mientras que sus políticas exteriores hicieron todo lo contrario. Otro de sus principios es “proteger la libertad individual y el estado de derecho”. Sin embargo, la libertad individual se ha convertido en la punta de lanza contra el bien común y el estado de derecho en una legislación permisiva a sus propios intereses, como sucede actualmente en la Argentina.


Ciencia, técnica y desequilibrio territorial 

El avance de la ciencia y de la técnica ha alterado de manera significativa el modo de vida de las personas. Los más afectados han sido aquellos que han estado más expuestos al impacto de las nuevas técnicas y de los nuevos modos de vida, difundidos por un sistema que es hijo de la expansión del capitalismo financiero de los últimos decenios. Esto lo podemos comprobar en las ciudades más grandes impactadas por el modelo occidental. Tomemos el ejemplo de las ciudades de La Plata y Buenos Aires: ambas tuvieron un importante crecimiento demográfico, pero sin planificación.  

La nueva visión del desarrollo y de la expansión de Occidente impactó en nuestra capital y en las principales ciudades, que formaron parte de ese desarrollo del capitalismo occidental. Lo que no se dice es que esto ocurrió en detrimento de las ciudades del interior del país. En los siglos anteriores a la Revolución Industrial, los habitantes de Sudamérica tenían una vida organizada y desarrollada en el interior. Testimonio de ello es lo narrado por el escritor santiagueño Raúl Dargolzt en "Acha y quebracho", donde cuenta que Santiago del Estero era una de las regiones más prósperas del sur del continente y, sin embargo, pasó a ser desértica y pobre.


Migraciones forzadas y herencia colonial



Los desplazamientos de población en los últimos tiempos han obedecido a circunstancias ajenas a la voluntad propia de los migrantes. Hoy es un fenómeno acentuado, difundido y manipulado. Las migraciones obedecen a la postergación y al empobrecimiento de determinadas regiones por el sistema capitalista occidental. Lo señaló Gadafi: “los africanos van a saltar como langostas el Mediterráneo”. Se refería al empobrecimiento de África como resultado de los gobiernos coloniales europeos, que empobrecieron al continente provocando crisis sociales y desplazamientos. Anteriormente, la mayoría de las migraciones sucedían por razones de fenómenos naturales.


El prejuicio contra las comunidades originarias y la falsa idea de progreso

Hay un prejuicio en llamar "primitivos" (en el sentido de ignorantes o rudimentarios) a los pueblos que vivían en comunidad.

Los pueblos originarios de América, Australia y África tenían conocimientos avanzados en astronomía, botánica, agricultura sostenible (como las terrazas incas o la milpa mesoamericana) y medicina. No eran ignorantes; tenían un conocimiento integral. Vivir en comunidad no es "no saber", es saber relacionarse con el entorno y con los demás de manera distinta a la nuestra.  

El progreso no es lineal. Suponer que volver a la comunidad es "retroceder" implica que el estado actual (hiperindividualista, capitalista y tecnológico) es la cima del desarrollo. Sin embargo, el progreso técnico no es lo mismo que el progreso humano.  

Hoy tenemos teléfonos inteligentes, pero también tenemos índices récord de depresión, soledad no deseada y suicidios en países "avanzados". Si la vida comunitaria es 'atraso', ¿por qué las sociedades más 'avanzadas' son las que tienen las tasas más altas de ansiedad y soledad?. La comunidad no es un retroceso cronológico, es un recurso evolutivo para sobrevivir a la crisis del propio sistema actual.  

Vivir en comunidad no implica renunciar a la ciencia; implica poner la ciencia al servicio de la colectividad y no del lucro de unos pocos. De hecho, el verdadero "atraso" es seguir usando combustibles fósiles o inteligencia artificial solo para especular financieramente, cuando podríamos usarlos para gestionar recursos hídricos comunales.  

¿Quién es más ignorante? ¿El indígena que conoce los ciclos de la luna, el nombre de 300 plantas y la red hídrica de su territorio, o el ciudadano moderno que no sabe de dónde viene su comida, no conoce a su vecino y solo sabe operar una aplicación en su celular? La verdadera ignorancia es la desconexión del entorno. 

No se trata de volver a las cavernas; se trata de evolucionar hacia un modelo que integre el conocimiento ancestral (sobre convivencia y sostenibilidad) con las herramientas actuales. Llamar 'atraso' a la comunidad es un truco retórico del poder económico para asustarnos y mantenernos aislados, porque sabe que un individuo solo es fácil de dominar, pero una comunidad organizada es imbatible. El verdadero primitivismo es creer que el ser humano puede ser feliz y sabio viviendo en una burbuja individual.


Medios de comunicación, poder económico y aislamiento social 


El desenvolvimiento anómalo del mundo occidental ha llegado a una situación límite. En situacionesasí, es difícil tener una mirada que dé sentido a lo que está sucediendo. Esto es algo que ya hemos abordado en otros artículos. Los medios de comunicación y las entidades educativas han estado en manos del poder económico desde tiempos remotos. Este es el que nos da una mirada sobre el mundo que nos rodea. Vemos las cosas a través de convicciones que no tienen que ver con el interés común, sino con el interés del poder económico.  

Esto también se ha trasladado a la vida cotidiana. En los últimos años ha cambiado la modalidad de muchas personas, que antes eran más confiadas con respecto a acercarse o ser solidarias con otra; ahora existe una reticencia a exponerse, lo que ha llevado al aislamiento.


Irracionalidad sistémica y la falsa esperanza

Al analizar los acontecimientos, tanto nacionales como internacionales, sorprende el grado de irracionalidad de los mismos, pues no encajan con el sentido común. Cuando la burbuja estalla (2008), la crisis se convierte en "sistémica" y se recurre a rescates masivos, que son una forma de autocanibalismo donde los recursos del propio sistema o del Estado se usan para salvar a las mismas entidades (bancos y grupos financieros) que crearon el problema.  

El análisis que hace la ciencia al estudiar la naturaleza la transforma en un objeto de análisis. Esto separa al hombre de ella. Transformarse en objeto de estudio y su consecuente manipulación lo llevaron al extremo en el que se encuentra hoy. Esta es la antítesis de la visión holística, en la que no hay una división de la realidad, sino que se toma a la misma como un todo.


El pesimismo como arma y los movimientos emancipatorios del Sur

Siempre sucedió que, en los periodos de retracción, hubo un estado de ánimo negativo; las predicciones son casi siempre pesimistas al no ver alternativas al momento que se está viviendo. El negativismo del común de la gente generalmente se debe a no vislumbrar un futuro esperanzador. El poder oculto lo sabe y actúa en consecuencia, generando mayor desánimo. Lo hace con la propagación de noticias negativas (accidentes, robos, violencia familiar, etc.), todo lo que sirva para desanimar y socavar la solidaridad.  

Otra de sus funciones es promocionar opositores ajenos al objetivo común de la población. Generalmente, esto sucede con muchos movimientos de izquierda eurocéntricos, que se oponen a un frente común por considerarlo “burgués”. Todo poder intenta mantener su anonimato, porque hacerse visible facilita la identificación del enemigo común y, así, originar el encolumnamiento colectivo y transversal de toda la comunidad.  

De esta manera, nacen los movimientos emancipatorios en el hemisferio sur. En América Latina tenemos casos emblemáticos como el peronismo de 1945, el cardenismo en México, el varguismo en Brasil, etc. Todos ellos han sido catalogados despectivamente como populismos para desprestigiarlos.

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