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sábado, 21 de febrero de 2026

La pérdida de la comunidad: Dostoievski, Benjamín y Dussel ante la crisis de la modernidad

 


En la novela *Humillados y ofendidos* de F. Dostoievski se puede establecer un paralelismo con las posteriores etapas de Occidente en su devenir histórico, desde la irrupción de la modernidad en los siglos XVI y XVII. Fue un avance ascendente, aunque con interrupciones guerreristas debido a la competencia por usufructuar los beneficios de la ciencia y la técnica en provecho de las élites gobernantes de Europa.

 

Lo narrado en la novela describe una sociedad rusa de la segunda mitad del siglo XIX, en la cual la comunicación oral cumplía la función de tejer lazos sociales. El contacto visual y la voz creaban el entramado social; los conocimientos y las experiencias de vida se transmitían de persona a persona. Todo esto se fue perdiendo a medida que la vida se complejizaba por el desarrollo de la ciencia, que impactaba en el avance industrial. Esta situación se alteró definitivamente a fines del siglo XIX y principios del XX, tanto que el impacto dio lugar a corrientes filosóficas y movimientos políticos que criticaban el período industrial. Walter Benjamín vaticinó el naufragio que tendría Europa en los años posteriores. Este pensador es enseñado en nuestras universidades, pero sin destacar cuál fue el verdadero mérito de su pensamiento, o, mejor dicho, cuál es el punto que él señaló, dejando al desnudo el lado oscuro del capitalismo. Lo más importante fue la valoración que hace de lo perdido, esto es, las costumbres anteriores. Pone de manifiesto algo tan simple como la pérdida de hábitos y costumbres que eran parte constitutiva de los lazos sociales, algo que ahora se ve con más virulencia, notándose de manera más destacada en los jóvenes de las ciudades más complejizadas.

 

Donde más se nota la exclusión del sistema es en las grandes ciudades. Lo planteado por Benjamín se refería a la pérdida de la transmisión oral del adulto mayor a sus descendientes; esta comunicación interpersonal nunca sería equiparada por la radio o la letra impresa del momento. Benjamín desarrolla su idea más claramente en su célebre ensayo *El narrador* (1937). Allí sostiene que la Primera Guerra Mundial marcó un punto de inflexión: los soldados regresaban mudos, incapaces de comunicar experiencias en forma oral. En este contexto, la prensa y la información periodística se convirtieron en la forma dominante de comunicación.

 

Él muere antes de la Segunda Guerra Mundial. Un contemporáneo de Benjamín fue Hermann Hesse, quien también era alemán. En una de sus novelas más conocidas, *El lobo estepario*, describe el naufragio del protagonista frente a una dualidad de la realidad; esto sería lo que en filosofía llaman la "dualidad del ser", que no es otra cosa que un naufragio ante la pérdida de su hábitat y la falta de contención de la comunidad.

 

Cuando me refiero a la exclusión económico-social, esto se debe a que el sistema normativo en una ciudad con muchos habitantes está más "desnaturalizado", en el sentido de que las reglas son más exigentes y no responden a patrones comunes. Para tener éxito en una gran ciudad se debe competir y sobresalir sobre los demás, sea en el ramo que sea. Esto es acorde a patrones impuestos por esa misma sociedad de consumo, que se basa en el éxito por sobre el prójimo.

 

El verdadero patrón de integración social es el vínculo con las otras personas; esto está suplantado por una valoración externa impuesta que tiene que ver con objetivos que no tienen en cuenta a las personas, sino con lo que deberías ser para ser aceptado socialmente. Perseguir ese objetivo te aísla de los demás. Respecto a esto, ha tenido trascendencia lo planteado por Enrique Dussel acerca del rol de la comunidad. Este tema fue desarrollado recién a principios de este siglo. Dussel, luego de pasar por las distintas influencias político-filosóficas de la segunda mitad del siglo XX, llega a una conclusión superadora de las contradicciones filosóficas planteadas antes y durante los años posteriores a las dos guerras mundiales. Su pensamiento no desmerece las manifestaciones de intelectuales anteriores, pues ellos pusieron de manifiesto el naufragio de la sociedad. La cuestión era encontrar el rumbo perdido sin dejar de lado los avances en la ciencia y la técnica.

 

El marxismo y los marxistas fueron víctimas y partícipes de ese naufragio; les sucedió a casi todos los movimientos de izquierda posteriores a la Segunda Guerra Mundial. Fue un error que se pagó muy caro. Se puede decir que el error consistió en analizar la revolución desde una mirada propia de la modernidad, en el sentido de que una clase social le quitaba el poder a otra clase social. El marxismo, junto al anarquismo, fueron los principales movimientos de oposición al avance del capitalismo de ese entonces; ambos fueron neutralizados por el mismo sistema capitalista. El marxismo, habiendo sido en un principio una institución política expropiatoria de los medios de producción, pasa a ser un instrumento al servicio de un capitalismo de Estado dirigido por el estalinismo.

 

Otro movimiento contestatario, el anarquismo, no pudo interrumpir el desarrollo capitalista, siendo en su gran mayoría asimilados por el sistema. Una parte de los trabajadores se transformó en burguesía debido a las mejoras del capitalismo, al beneficiarse con la explotación de las colonias. El error consistió en que, al no superar la modernidad, se fracasa por el hecho de que los que accedían al poder económico eran fagocitados por el dinero y convertidos en una nueva élite de poder sujeta a lo mismo que criticaban.

 

El falso optimismo que despertó la caída del Muro de Berlín en 1989, narrado por Fukuyama en *El fin de la historia*, auguraba que en adelante reinaría Occidente para el mundo. Hoy, pensadores decepcionados y pesimistas como Byung-Chul Han, en su libro más conocido *La sociedad del cansancio* —cuyo título por sí solo ya es descriptivo—, narran una realidad sin sentido. Otro pensador europeo contemporáneo tiene como lema "desertar"; hace una elipsis descriptiva para señalar que la palabra no se debe tomar literalmente, que desertar es no participar, y entra en una justificación ética.

 

Refiriéndonos a nuestro presente, teniendo en cuenta la influencia de Occidente respecto al sistema político parlamentario, citamos el siguiente comentario que data de una charla de Jorge Abelardo Ramos con Ramos Delgado, funcionario del general Alvarado, presidente del Perú en el año 1974:

 

> «…no es casual que el partido (político) como institución haya surgido en la tradición histórica de los países capitalistas de Europa Occidental y que sea por lo tanto una creación de los últimos setenta años. De ninguna manera el partido representa una institución inherente al hecho de la vida social. No nos parece casual, tampoco, que en los países comunistas la expresión política del ordenamiento de la sociedad sea la vía de la institución política, a través de una modalidad culminante de las características expropiatorias del partido que es la modalidad del partido único.» (1)

 

(1) Jorge Abelardo Ramos, *Introducción a la América Criolla*, p. 111.


domingo, 30 de noviembre de 2025

El Capitalismo Espurio: La Mirada Decolonial de Marx Recuperada por Enrique Dussel

 


En un momento se lo llamó “anarco capitalismo”; hoy es el “narco-capitalismo”. No es fácil obtener información sobre el mundo financiero, pues son ellos los que manejan los datos. Pero, dada la trascendencia de muchos hechos, hay cosas que ya no se pueden ocultar. En tal caso, trascienden por algunos medios alternativos que dan información sobre el tema. No obstante, los responsables de las operaciones que tienen que ver con el delito internacional nunca salen a la luz.

 

Se domina por el miedo: si eres periodista y comienzas a decir cosas comprometidas con la verdad, comenzarán a amenazarte. Ha habido muchos casos de ellos asesinados. Es la forma de disuadir y rendir a los débiles a una función servicial con el poder oculto. En los medios dependientes de estos poderes aparecen las noticias relacionadas con el mundo financiero, refiriéndose a entidades a las cuales hay que brindarles condiciones ventajosas para que inviertan en determinado sector. Nunca diferencian las entidades productivas de las financieras; estas últimas son la expresión legal del poder oculto. Nuestro país es testigo de todos estos actos.

 

El capitalismo “empresarial” o “material”, por llamarlo de alguna manera, termina cayendo en última instancia en manos del mundo financiero, porque es este el que dicta las reglas del funcionamiento y comercialización. Los economistas se consideran “especialistas”; en verdad, lo que hacen es separar la economía de la vida para así decir que hay reglas económicas que hay que respetar, aunque perjudiquen la vida.

 

Lo importante es ver que el sistema financiero del capitalismo siempre fue espurio. Nos han inculcado la mentira del “emprendedurismo”, la libertad del mercado, la libre competencia, etcétera. El capitalismo siempre se nutrió de manera ilegal de lo que le corresponde a quienes lo producen. Tenía y tiene razón Marx cuando dijo que el capital chorrea sangre. Digo que la tiene porque Marx está vigente. Recientemente, han reeditado escritos que fueron silenciados o distorsionados. El proyecto MEGA² es una edición histórico-crítica completa de las obras de Marx y Engels, un proyecto en el cual Enrique Dussel participó de manera directa y significativa en el año 2011.

 

La interpretación clásica presentaba a Marx como un pensador que señalaba que el desarrollo histórico era lineal y universal: todas las sociedades debían pasar inevitablemente por los mismos estadios (comunismo primitivo, esclavismo, feudalismo, capitalismo, socialismo). Hay una conocida frase de los años setenta que decía “el capitalismo está creando a sus propios sepultureros”, en referencia a la clase trabajadora. Desde esta visión, las comunidades no europeas eran "atrasadas" y su reemplazo por el capitalismo colonial era un "mal necesario" y progresista, pues las incorporaba a la historia universal.

 

El mismo Enrique Dussel tenía una visión eurocéntrica marxista. Con el correr de los años, fue descubriendo la mirada desde el Sur, influido por lo comunitario, característica de la organización y modo de vida de los pueblos originarios. Esto coincidió con lo señalado por Marx, que sale a la luz en este siglo. Podemos decir que el verdadero Marx fue ocultado de manera intencional porque desnaturalizaba el origen del capitalismo y se contraponía a todos los principios que este había instaurado en las poblaciones como etapa necesaria para salir del atraso.

 

Dussel fue uno de los primeros pensadores en destacar la importancia de los estudios antropológicos e históricos tardíos de Marx (sobre las comunidades rurales rusas, India, etc.), que la MEGA² estaba editando. Esto le permitió argumentar que el Marx maduro no era un "eurocéntrico" determinista, sino un pensador abierto a caminos de desarrollo no lineales, lo cual era crucial para la filosofía de la liberación.

 

Su lectura de los cuadernos etnológicos e históricos tardíos de Marx (sobre todo, sus notas sobre las comunidades campesinas rusas, India y otros pueblos "precapitalistas") fue fundamental para construir una mirada decolonial y desmontar la interpretación eurocéntrica y economicista que había dominado gran parte del marxismo del siglo XX. Si Marx en sus últimos años admitía que Rusia podía evitar el camino capitalista, entonces, ¿por qué América Latina, África o Asia debían verse forzadas a pasar por ese mismo camino?

 

Esta mirada explica el protagonismo relevante de los pueblos originarios, los campesinos y todas las comunidades que defienden formas de vida no capitalistas y que son los principales sujetos de la "exterioridad" frente al sistema-mundo moderno, superando así la destrucción de sus comunidades por el capital que, en los siglos precedentes, era considerado "progreso" inevitable.

 

Hacia una Mirada Decolonial

 

Esta reinterpretación de Marx llevó a Dussel a plantear una mirada decididamente decolonial: el desmontaje del mito del progreso. La historia no es una única línea recta que va de lo "primitivo" a lo "civilizado".

 

En conclusión, Dussel no solo "relacionó" los escritos de Marx sobre las comunidades con América del Sur; los usó como una herramienta filosófica para demoler la lectura eurocéntrica de Marx y para fundamentar su propia filosofía de la liberación, que es una de las piedras angulares del pensamiento decolonial. Le permitió demostrar que un Marx más completo y complejo ya contenía las semillas para una crítica del colonialismo y una apertura a la pluralidad de mundos, algo que las izquierdas tradicionales habían ignorado durante mucho tiempo.

 

El nuevo planteamiento que destruye la visión clásica del marxismo es la superación de la linealidad del capitalismo. Esto desarticula el concepto de que, para lograr la revolución, un pueblo primero tenía que pasar por la etapa del desarrollo capitalista y, con la consecuente creación de la clase trabajadora, sucedería la revolución. Al respecto, sucedieron muchas revoluciones en países del Sur que no pasaron por la etapa del capitalismo. En verdad, los intentos revolucionarios en muchos países occidentales fracasaron, generalmente porque la misma clase trabajadora estaba atravesada por los principios y propósitos de la burguesía.

 

Esa visión que se descubrió en Marx en este siglo ya la tenían los caudillos latinoamericanos, muchos de ellos sin haber pasado por la Ilustración europea. Por tal razón, estos movimientos no eran entendidos por los intelectuales marxistas nativos, pues ellos esperaban un determinismo histórico que planteaba el marxismo eurocéntrico.

 

Teniendo en cuenta todo esto, se entiende por qué los medios de comunicación masivos mantuvieron los principios que propulsaban el desarrollo del capitalismo como un principio de desarrollo y progreso. Ante la situación de crisis inocultable de principios del siglo XXI, promueven narrativas como la teoría de la transmodernidad como la respuesta a la falta de alternativa que plantea la postmodernidad, consecuencia del capitalismo clásico.

 

La nueva falsa bandera es la “transmodernidad”. Como una crítica a la modernidad y a la postmodernidad, rechaza el mito del progreso lineal e infinito. Plantea un relativismo absoluto, la ironía y el cinismo. Plantear que "no hay verdad, solo perspectivas" y "no hay proyectos colectivos posibles" es profundamente pesimista y paralizante. La transmodernidad ve en esto un callejón sin salida. El propósito encubierto es que no tengamos esperanzas.

 

Debemos tener en cuenta que el colonialismo, el racionalismo extremo y el antropocentrismo son los que nos han llevado a crisis ecológicas, desigualdades y deshumanización.

 

La racionalidad capitalista, que comienza con la modernidad en los siglos XVI y XVII, tomó a la naturaleza como un objeto explotable para satisfacer, supuestamente, demandas de comida y bienestar, pero terminó destruyéndola y, consecuentemente, a los seres humanos, que también son parte de la naturaleza, aunque muchos no se den por aludidos. Todo comenzó cuando dejamos de vivir en armonía con ella.

#EnriqueDussel #CapitalismoFinanciero #Marx #Eurocentrismo

sábado, 4 de octubre de 2025

 DEL CONTRATO SOCIAL AL TECNO-FEUDALISMO: CÓMO EL CAPITALISMO ABSORVE A LA PROTESTA, CONVIERTE LA CATÁSTROFE EN NEGOCIO Y LA ESPERANZA EN AMENAZA



La actual situación internacional amerita una consideración crítica de la historia de la humanidad de los últimos cinco siglos. Antes del inicio de lo que se llama modernidad, los humanos en la tierra llevaba miles de años de existencia. El periodo de la modernidad se ha destacado como un salto en la historia por la utilización de los descubrimientos para avanzar en el desarrollo de los proyectos expansionistas en el hemisferio sur. Ahora se habla de que estamos iniciando un nuevo periodo al que llaman posmodernidad, otros tecnofeudalismo, etc.

Hemos entrado en un nuevo periodo que ha sido impulsado por los nuevos descubrimientos en el área tecnológica. Esto fue capturado por el sistema occidental y su implementación ha sido utilizada para un desarrollo económico desigual: para uno es todo, para otros nada.

Retrocediendo en el tiempo encontramos que uno de los fundamentos teóricos en el inicio del periodo de la modernidad se basó en que el hombre es malo por naturaleza y que necesita un control (hoy algunos siguen sosteniendo este concepto). Precisamente esto da origen al contrato social, sobre el cual se impone un “orden y control” sobre la sociedad para evitar la lucha de “todos contra todos”. 

El “contrato social” nace en la Edad Moderna (siglos XVII-XVIII) como teoría laica y racional que sustituye la idea medieval de un poder “natural” o “divino” por la de un pacto voluntario entre individuos libres. Desplaza la legitimidad del “orden natural/divino” al “acuerdo humano”, sentando las bases del Estado moderno, la constitución escrita y la soberanía popular.

Según la definición clásica: “La secularización desplaza a la religión del espacio público al privado. Funda el Estado moderno laico y una ciudadanía igualitaria sin distinción de credos”. Esta definición clásica de la secularización se ha rebatido. En verdad es el comienzo del dominio del capital a través del protagonismo exponencial del dinero como poder supremo que desde ese momento sigue reinando hasta nuestros días.

Lo que ha hecho históricamente el sistema capitalista es tomar para sí todo lo que sea útil para extender su poder. Tiene la facultad de apropiarse de lo que aparece, distorsionarlo y republicarlo con el fin de seguir expandiéndose. Tenemos varios ejemplos en los últimos decenios. En la lucha por preservar el medio ambiente, muchas empresas de los países más desarrollados financian indirectamente a Greenpeace para que “distraiga” a la opinión pública de la responsabilidad del capitalismo en la crisis ecológica. Existen análisis críticos y acusaciones que sostienen que Greenpeace, al enfocarse en la responsabilidad individual y en campañas contra empresas específicas, termina desviando la atención del sistema capitalista como estructura causante del desastre ecológico.

El artilugio es simple: hacer campañas contra corporaciones, pero ignorar al sistema que dio origen al mismo. Por ejemplo: Greenpeace ha liderado denuncias muy duras contra gigantes como Shell, Exxon o Monsanto (ahora Bayer la adquirió en año 2018)). Sin embargo, no cuestiona la lógica del sistema capitalista en su conjunto, sino que demanda que las empresas “paguen por los daños” o que los gobiernos impongan impuestos a los contaminadores.

Otra reivindicación capturada por el capitalismo es el feminismo, absorbido por el mercado. Citemos el caso más importante: la falsa emancipación de la mujer frente al “hombre proveedor”. Pasa del “salario familiar” al “doble turno” sin aumento de sueldo, legitimando la entrada masiva de mujeres al mercado laboral con salarios más bajos y sin reducir sus tareas domésticas. Resultado: más horas de trabajo por familia, mismo o menor ingreso real y un nuevo ideal vendido como “empoderamiento”.

El patriarcado, que en occidente tuvo su apogeo en la cristiandad, se va trasmutando a través de las distintas etapas del desarrollo de esa Europa expansiva que, en un primer momento, con la era del capitalismo industrial pasa a instrumentar el trabajo invisible: el trabajo en el hogar para que el hombre pudiera cumplir la jornada en la fábrica. Su trabajo no se pagaba.

Los medios de comunicación obedecen al principio de responsabilizar al ser humano por la destrucción del mundo. De esta manera nos hacen sentir culpables. El responsable es el sistema que captura a los humanos y da comienzo a la modernidad. Utilizó y utiliza todos los adelantos y descubrimientos para acentuar la explotación de todo lo que tiene a su alrededor con fines económicos. Este sistema nunca tuvo en cuenta a la naturaleza ni a las personas; es así como llegamos a este punto, del cual dicen que no hay retorno, y señalan al humano como incorregible.

Se ha llegado al extremo de que ganar dinero justifica todo, transformándose en un fin en sí mismo, hasta el punto de que no importa inmolarse persiguiendo el dinero, sino seguir acumulando riquezas.

Vaticinan la catástrofe en películas de ciencia ficción como Mad Max y otras, en las cuales hay una crisis que termina con la humanidad en el planeta y solo sobreviven algunos, estos luchan uno contra el otro por la vida El principio de la modernidad es el que sostiene que sobrevive el más fuerte.

En la actualidad no hay un único “peligro” que Occidente agite, sino un menú variable que se ajusta al contexto geopolítico y económico. A todo esto, en el horizonte están asomando alternativas que el mundo occidental describe como una amenaza: la “amenaza sistémica” de China a través de DeepSeek, Huawei, TikTok, CIPS, yuan digital, etc. que se presentan como una influencia tecnológica, financiera e informativa que desafía el liderazgo de EE. UU. y la UE.

Cuando se habla de tecno-feudalismo y del sometimiento a los móviles celulares, no se menciona la alternativa de hacer uso de los mismos con otros fines que no sean los de Occidente. Por tal razón se habla de una disrupción tecnológica incontrolada: IA generativa (DeepSeek, ChatGPT). En verdad esto es visto como un “caballo de Troya” que puede socavar ventajas occidentales o ser usada para “desinformación masiva”. Así se esconden las consecuencias enumeradas en un principio, respecto a la responsabilidad del sistema capitalista en su desarrollo. Ahora se lo llama de distintas formas: tecno feudalismo, era virtual, pos verdad, etc.

El punto no es oponerse a la ciencia y a la técnica, sino como se hace uso de ella. ¿Preguntémonos porque, si en oriente se desarrolló primero no causo los mismos efectos que en occidente? Hay muchas razones, nombraremos las más importantes: en el proceso de apropiación de inventos que se habían creado en Oriente siglos antes están la Brújula, la pólvora, la imprenta, la vela latina, el timón de popa, etc. inventados o perfeccionados en China, India, mundo islámico entre los siglos V y XV.  Esto hizo la navegación oceánica posible, gracias a brújula, astrolabio (instrumento astronómico de cálculo y medición). Posteriormente comienza el desarrollo industrial con máquinas de vapor, telares mecánicos y acero, todo de origen oriental. Tiempo más tarde Asia pierde el control de sus propios inventos y termina comprando versiones europeas de sus propias  creaciones.

Volviendo al presente podemos decir que los grupos que están ligados al sistema tecno-financiero occidental tienen claro que la mayor amenaza para el neoliberalismo es el ascenso de los BRICS, el uso de monedas alternativas al dólar y la “reorganización del Sur Global” que pueden causar “fracturas profundas y persistentes” en el orden mundial dominado por Occidente. Se habla de fragmentación del orden global y “multipolaridad”, esto está en curso y da lugar a una luz de esperanza en un futuro cercano, pues los ciclos históricos son cada vez más cortos gracias a los adelantos de la ciencia y la técnica.

sábado, 30 de diciembre de 2023

UNA DE LAS RAZONES DEL TRIUNFO DE LLA

 


Una consideracion importante que da una explicacion al triunfo de LLA es la que ha manifestado en reiterasas ocaciones Rafael Bautista Segales, quien señala que la caracteritica principal del capitalismo es que es como es cancer, se atuofagocita, es decir el mismo sistema crea las condiciones para eliminar lo que le impide avanzar en su propia autodestruccion. Esto mismo señalo Ramon Grosfoguel en una estrevesta a Telesur, cuando hay crisis económica los fascistas vienen como bomberos del capitalismo, para salvar al capitalismo de la crisis que ellos han gestado. Capitalizan sectores de la poblacion señalando la necesidad de poner orden, al desorden que ellos mismos han causado con politicas represivas. Esto no avala la tesis del marximo clasico "de cuanto peor mejor", pues tenemos la experienca de paises con decadas de sometimientos y sin niguna experiencia emancipatoria, distinto de otros paises como el nuestro que han tenido experiencias de gobiernos antiimperialistas y eso se guarda en la memoria colectiva como quedo demostrado con la reacción de la gente imediatamente despues del DNU en la primer semana de gobierno.