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domingo, 2 de agosto de 2026

El ocaso del poder occidental y la construcción de una alternativa desde el Sur

Entre la decadencia de los viejos modelos de poder y el auge de alternativas como los BRICS, el panorama global se reconfigura. En este contexto, Argentina emerge como escenario de una resistencia popular con identidad propia. Ante el derrumbe de Occidente, asistimos a la aparición de los representantes más extravagantes de su sistema. La historia ofrece numerosos ejemplos; el más conocido en la antigüedad es Calígula. En el presente, encontramos figuras como Donald Trump o la crisis institucional de Inglaterra, que en los últimos diez años ha tenido nueve primeros ministros. Más cerca, en América Latina, observamos casos como el de nuestro país con Javier Milei; Abelardo De La Espriella en Colombia, quien logró su triunfo en medio de denuncias de intervención fraudulenta en el conteo de votos; y Daniel Noboa en Ecuador, también señalado por fraude electoral y una política extravagante al servicio de los intereses financieros.

  Las crisis periódicas de Occidente

 Las crisis del sistema occidental han sido periódicas desde su origen. En los siglos XVI y XVII, sirvieron para potenciar su desarrollo, dando origen a la frase: “los momentos de crisis también lo son de oportunidades”, que se fundamenta en la quiebra de un sector para el triunfo de otros. Podemos citar las más importantes: la revolución industrial de principios del siglo XIX, la crisis financiera de 1929 y la posterior guerra que se inicia en 1939. La crisis de 1929 no fue un evento aislado, sino el resultado de una compleja interacción de factores que convirtieron el desplome bursátil en la Gran Depresión. 

  La burbuja de los felices años veinte y su reflejo actual 

 En los "Felices Años Veinte", el acceso al crédito para comprar acciones era extremadamente sencillo. Se utilizaban altos niveles de “apalancamiento” —término que hoy está de moda y que no es más que endeudarse para adquirir títulos valores—, lo que infló los precios de las acciones muy por encima de su valor real. Esta desconexión entre la economía real y la especulación creó un mundo ficticio. Un reflejo de esa época fue la película *Cabaret* (1972), que evidenció la crisis de ese momento, no solo en Alemania sino también en los centros de poder occidentales. Esta dualidad puede volver a verse hoy en la extravagancia del dinero de un sector frente a un desastre inminente. La canción más conocida del filme, “Money, Money”, satiriza la crisis económica y la inflación. 

  Subtítulo: El colapso de 1929 y sus consecuencias 

 En Estados Unidos, en septiembre de 1929, se desató el pánico y la venta masiva de acciones provocó un colapso. El mercado perdió un 22% de su valor. La confianza se esfumó y lo que siguió fue una espiral descendente del valor de las acciones. Se produjo una crisis bancaria y una contracción monetaria. La caída de las acciones dejó a los bancos, que habían invertido fuertemente en el mercado, al borde de la quiebra. La quiebra de muchas de estas entidades esfumó los ahorros de millones de personas, lo que provocó una fuerte caída del consumo y la inversión. Las decisiones del banco central de EE. UU. (la Reserva Federal), como subir las tasas de interés, empeoraron la situación al restringir aún más el dinero disponible. Según la visión tradicional del capitalismo clásico occidental, la crisis de 1929 fue el resultado de una euforia especulativa insostenible que, al estallar, se topó con una economía frágil, caracterizada por la desigualdad, la sobreproducción, políticas monetarias y comerciales desacertadas, y un sistema financiero y energético en plena y conflictiva transformación. En realidad, lo que sucedió fue una manifestación más de la crisis iniciada con la modernidad en los siglos XVI y XVII. 

  La posguerra y el fin de la historia según Fukuyama 

 Luego del fin de la Segunda Guerra Mundial, Estados Unidos implementó el Plan Marshall. Este plan perseguía reconstruir Europa con el objetivo de fortalecer las economías occidentales y frenar el avance del “comunismo” soviético. Esto consolidó la división de Europa en dos bloques durante el período de la Guerra Fría. En ese entonces surgieron varios movimientos emancipatorios en el hemisferio sur, la mayoría de los cuales se mantuvieron hasta la caída del Muro de Berlín. En ese momento, el sistema occidental se fortaleció sintiendo que quedaba como única alternativa; el optimismo del capitalismo occidental dio lugar a la difusión del libro de Francis Fukuyama, *El fin de la historia*, que señalaba que no había alternativa al modelo capitalista occidental.

  La novedad actual: los BRICS como alternativa al poder financiero 

Lo distintivo de los acontecimientos actuales frente a las crisis anteriores es que en este momento ha surgido una alternativa que no es la reedición de un sistema basado en la competencia y la eficiencia del sistema productivo. Esta alternativa no tiene como centralidad un sistema financiero. El modo de vida que ha regido por más de 500 años a Occidente ha llegado a una situación límite. Esto ha dado lugar a nuevas teorías distópicas, como el implante de chips en humanos y la reducción de la población mundial. La nueva alternativa está representada por los BRICS, un sistema de intercambio comercial que no tiene como eje el monopolio financiero. Es la alternativa principalmente para los países del hemisferio sur que desean llevar adelante una política económica autónoma.

  La Argentina industrial del siglo pasado y el nuevo ciclo social 

 La profundidad de la crisis occidental ha dado lugar a la radicalización de las medidas de sumisión a los centros de poder. Tales son las características del actual gobierno en Argentina. Se puede arriesgar a decir que la anterior forma de capitalismo industrial de mediados del siglo pasado se basó en la producción de materias primas y la explotación de recursos naturales, lo que indirectamente dio lugar al surgimiento de una clase media que fue protagonista de ese desarrollo. Hoy eso terminó y, en su lugar, se constituyó una entidad financiera asociada a los intereses extranjeros, que no le interesa la producción de ningún tipo, sea primaria, agrícola, ganadera o industrial. Ya lo hemos señalado en otros artículos: el actual sistema de poder financiero no obedece a ninguna nación; es un suprapoder que se retroalimenta y también se autodestruye, porque está creando las condiciones de un antagonismo social que inicia un nuevo ciclo.

  La resistencia popular en Argentina: manifestaciones e identidad nacional

Si miramos nuestra realidad, podemos arriesgarnos a decir que la situación social de la Argentina está creando las condiciones para protagonizar una alternativa frente al debacle nacional. El principal protagonista es el pueblo, que ha comenzado a manifestarse masivamente en el corriente año. Primero, en el aniversario del golpe militar, el 24 de marzo, en la Plaza de Mayo; luego, la marcha universitaria también en Plaza de Mayo y en las principales ciudades del país; e indirectamente, la despedida del músico Indio Solari, con una clara identidad nacional popular, que convocó a una muchedumbre numerosa.

  El peronismo y la disputa por la conducción del cambio

La expresión política que ha surgido dentro del peronismo obedece a una reacción frente a un peligro de disolución. El programa de destrucción del equilibrio social y de ruptura de los lazos sociales actúa sobre todas las clases. La corrupción de la que tanto se habla es el resultado de una política económica liberal sin ningún control social. Esta corrupción también actúa sobre los sectores sociales que buscan una alternativa, así como sobre los referentes que las encarnan. Así vemos hoy cómo los medios de difusión tratan de socavar a un sector del peronismo que cada vez más se erige como una alternativa frente al debacle nacional. Es así como hoy se plantea un debate sobre los distintos referentes del peronismo, incentivado por el poder financiero que está perdiendo el control del sistema. Ya lo hemos señalado: el sistema crea las condiciones para su propia autodestrucción. Volviendo a temas más concretos, vemos cómo mucha gente se engancha en la discusión sobre qué dirigente es más eficiente que otro. Esto está incentivado por el poder oculto para tratar de crear divisiones en la construcción de un frente nacional antiimperialista. En este momento, el referente más visible del peronismo es Axel Kicillof, quien es blanco de las críticas de los medios al servicio del poder oculto y también de muchos referentes de su mismo sector. También lo es Cristina Fernández de Kirchner, a quien se utiliza para plantear divisiones dentro del movimiento.

  Hacia un frente nacional independentista 

 En estas circunstancias, se debe tener presente que las características de un movimiento nacional independentista tienen como rasgo una diversidad de demandas que persiguen un fin común. A tal fin, busca referentes que los representen. El propósito de este movimiento es derrotar a un gobierno que representa a los intereses extranjeros y que posterga los intereses de su pueblo.

martes, 27 de mayo de 2025

LOS MOVIMIENTOS POPULARES EN AMERICA LATINA








Unos de los dos últimos cambios significativos en gobiernos de Latinoamérica de los últimos años, fue la culminación de los periodos neoliberales en Chile y Colombia. Ambos países venían de transitar un largo ciclo neoliberal, Chile desde el golpe contra Allende en el año 1973 y Colombia desde 1948 que se inicia con la muerte de Jorge Eliécer Gaitán, líder social más importantes en esa época.  El crimen de contra Gaitán frustra las expectativas populares y da comienzo al periodo neoliberal hasta a la asunción del actual presidente Gustavo Petro en el año 2022. Estas dos elecciones, que dieron el triunfo a Gustavo Petro en Colombia y a Gabriel Boric en Chile, trascendieron en todo el continente por dejar atrás un periodo e inaugurarse la expectativa de dos gobiernos populares y nacionales con el propósito de sostener la identidad de sus pueblos.  El caso de Chile comienza en octubre del año 2019, estudiantes secundarios inician protestas masivas en Santiago, evadiendo el pago del metro, por tal razón se le llamo "saltando los molinetes" en rechazo al aumento en la tarifa del subte. El14 de octubre, el gobierno de Sebastián Piñera decreta estado de emergencia y despliega militares a las calles por primera vez desde la dictadura. El18 de octubre, la protesta escala a nivel nacional con marchas masivas, saqueos y represión policial. La consigna "No son 30 pesos (por el precio excesivo del subte), son 30 años" simboliza el descontento acumulado desde el fin de la dictadura (1990). El pico máximo fue de octubre a diciembre de 2019 (con marchas multitudinarias cada semana, como la del 25 de octubre, que reunió a más de 1 millón de personas en Santiago). Se extendió hasta 2022 hasta la elección de Gabriel Boric (marzo 2022), quien llegó a la presidencia prometiendo cambios demandados en las protestas. Este movimiento marcó un antes y después en Chile, cuestionando el modelo neoliberal heredado de la dictadura.  El caso de Colombia se los llamo el “Colombiazo” que se desarrolló en el mes de abril del 2022. Se desato una serie de masivas protestas y disturbios desencadenados por el paro nacional convocado contra la reforma tributaria propuesta por el gobierno de Iván Duque. Estas manifestaciones, que comenzaron el 28 de abril de ese año, se extendieron por semanas y derivaron en una grave crisis social y política a causa del largo periodo de gobiernos proimperialistas que fue acumulando descontento por pobreza, desigualdad, desempleo, corrupción y mal manejo de la pandemia. El Colombiazo marcó un hito en la historia reciente de ese país, mostrando el poder de la movilización ciudadana que desencadeno una revuelta estructural y la fractura social. Las protestas influyeron en el clima político que llevaría a la elección de Gustavo Petro en 2022 La repercusión de estas dos elecciones fue ampliamente difundida como un ejercicio de la democracia ocultado el hecho principal, esto es la participación popular que les dio el triunfo a ambos en la elección presidencial de los años 2021. Es importante tener en cuenta estos dos sucesos porque nos dan una mirada distinta de cómo funciona un sistema representativo que no está totalmente “occidentalizado” (para diferenciarlo de Europa). Los sistemas representativos “formales” siempre obedecieron y obedecen a los intereses económicos de un supra poder.  Debemos desmitificar los beneficios de las democracias formales y dejar de poner la mirada en el continente europeo “cuna de la democracia”. Tantes veces hemos escuchado alabanzas al sistema democrático europeo como un sistema modelo, principalmente desde fines de la segunda guerra mundial. Siempre se destacaba el nivel de vida de los trabajadores, sea de empresas privadas, mixtas o del estado. Todo esto sin tener en cuenta que ese bienestar obedece al extractivismo que han hecho históricamente de sus colonias. Eso lo señala muy bien Bonaventura de Souza, un intelectual portugués, y no solo extractivismo material, que es el más conocido, sino también extrativismo epistémico, que consiste en el robo de los conocimientos de las culturas de los pueblos del hemisferio sur.  Por ejemplo: los conocimientos tradicionales (medicina, agricultura, espiritualidad) son investigados, patentados o comercializados sin consentimiento ni beneficios para sus creadores. Ejemplo: Biopiratería de plantas medicinales indígenas por farmacéuticas. Fetichización del saber: Los conocimientos se divorcian de su contexto cultural y espiritual, reduciéndose a datos "útiles" para el mercado o la academia. Europa no sería lo que es sin haber usufructuado las colonias durante siglos. Hoy somos testigos de cómo ese periodo está llegando a su fin, principalmente por lo que comenzó a desarrollarse en los 90 con la caída del muro de Berlín. Esto desencadeno la agudización del capitalismo financiero que había comenzado 20 años antes en EE. UU. Con la pérdida del respaldo del dólar en el oro. 


LA FINANCIERIZACIÓN DE LA ECONOMIA HA DESARROLLADO UN SUPRA PODER QUE FAGOCITA  A QUIENES LO PROPULSAN.

El capitalismo ha sobrevivido a varias crisis, señalemos las más destacadas:  año 1929, 1970 y 2008. Últimamente, a fines del siglo pasado, el capitalismo se financierizo  lo que produjo una concentración mayor, esto dio lugar a un supra poder económico que esta por sobre las naciones. Una parte de ese poder, hoy en EE. UU., le llaman el Deep estate. Este está entrelazado con el grupo de DAVOS,  sus representantes  se juntan periódicamente en Suiza en el pueblo de ese nombre, es el mismo supra poder que gravitaba en la Segunda Guerra Mundial. Pretende dominar el mundo con la misma estrategia. En ese entonces el desarrollo de nazismo de Alemania, que en sus comienzos, fue apoyado principalmente por la Inglaterra de Churchill para frenar a la Unión Soviética. La  pretensión de occidente siempre fue culpabilizar solo al nazismo alemán y a su líder de todo. Aimé Césaire, un intelectual negro de la isla Martinica, fue quien señaló que Adolfo Hitler no era una anomalía del mundo moderno, sino algo que siempre habían hecho los blancos europeos en todas sus colonias. Esto lo dijo Ramón Grosfoguel en una de sus conferencias  virtuales.Así como Rusia fue un impedimento para la expansión del capitalismo occidental de mediados del siglo pasado , hoy lo es para la expansión del capitalismo financiero, que también tiene su sustento en occidente, esta es la razón de por qué comenzó la guerra de Ucrania y no termina.  Detrás hay una disputa por la hegemonía. Hay que aclarar que la disputa la lleva adelante la OTAN, instrumento del capitalismo financiero. Rusia estando en los BRICS aboga por un mundo multipolar.


CONSECUENCIAS DE LA FINANCIARIZACIÓN DE LA ECONOMÍAS

Si hacemos una deducción estrictamente económica podemos decir lo que muchos economistas dicen: Que frente a la inteligencia artificial y la robotización se eliminan empleos masivamente, reduciendo el poder adquisitivo y la demanda, centralizando aún más la riqueza en los dueños de la tecnología (ej: Big Tech).  Ellos sostienen que: Si no hay redistribución (Renta Básica Universal, impuestos a robots), el sistema podría colapsar por falta de consumidores. Este es un pensamiento economicista que describe las consecuencias de un desarrollo desigual. Pero, deja de lado la principal causa del problema. La cuestión es que el sistema  de la modernidad o el capitalismo/financiero, como se lo quiera llamar, ha desnaturalizado al relación entre los humanos, por el hecho de que el dinero se  a  transformado en un fin en si mismo postergando todas las demás cuestiones que hacen a una vida en comunidad o sociedad  en armonía. Para  decirlo en pocas palabras una comunidad sería un grupo de personas en equilibrio  que se  auto contiene. Los  principales males del siglo XXI, la dependencia a los  celulares,  adolescentes que se aíslan, etc sucede principalmente en las  ciudades más avanzadas, donde es más acentuada la vida moderna. No así en pueblos  más aislados que llevan una  vida en vecindad, que si bien generalmente sufren necesidades primarias, estas también son causas de la concentración de la riqueza. Una respuesta a esto ha sido el surgimiento de los movimientos sociales como consecuencia de la desindustrialización de los últimos  30 años en la Argentina. También el movimiento de los sin tierra con origen en Brasil. Estos movimientos tienen un fuerte rasgo de fraternidad. Otro capitulo merece el fenómeno del Peronismo en la Argentina. 
Como conclusión podemos decir que si bien la situación es confusa las  alternativas que se manifiestan en su mayoría vienen del hemisferio sur, ya sea por las experiencias señaladas en un principio y también por el surgimiento de los BRICS que aparecen como alternativa al mundo capitalista/financiero.